El in­di­cador hace un ejer­cicio de in­de­ci­sión en marzo des­pués del res­piro de fe­brero

El Euribor aleja el fantasma de los mínimos en el momento decisivo para la banca

Ha lle­gado a tocar la media del mes de no­viembre en vilo por la re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica

Euribor
Euribor

El Euribor se ha con­ver­tido en el in­di­cador más se­guido en estas úl­timas se­manas por ban­cos, ana­lis­tas, in­ver­sores y, por su­puesto, los hi­po­te­cados que cada mes tienen que hacer frente al pago de la letra men­sual por la compra de vi­vienda. Desde los mí­nimos his­tó­ricos del -0,515% de la pri­mera se­mana de fe­brero, el eu­ribor ha re­bo­tado sua­ve­mente. Pero mucho más que el cuánto, im­porta si hay cambio de ten­den­cia.

"Seamos realistas, el Euribor va a seguir mucho tiempo en negativo, desde luego todo este año y parte de 2022. No se dan las circunstancias para un cambio de sentido significativo a corto y a medio plazo. Pero cuando vienes del fondo del pozo, todo sabe a aire fresco. Creo que hemos visto ya los mínimos, pero conviene ser muy prudente. Creo que estamos en el momento decisivo de cara al futuro", señalan en los cuarteles generales de un banco mediano.

Efectivamente, el sector financiero español cruza los dedos. Tras el respiro de febrero, el Euribor está haciendo un ejercicio de indecisión en el mes de marzo. Lo empezó subiendo hasta el -0,478% (un nivel que remite a los niveles medios de noviembre del año pasado) y luego ha reculado hasta niveles del -0,488% entre continuos bandazos. Pero ya son bastantes los días transcurridos lejos de los mínimos del año. Todo un alivio para la banca.

Mientras los hipotecados pueden seguir durmiendo tranquilos porque en marzo del año pasado el tipo medio se situó en el -0,266%, mucho más arriba que hoy, los bancos necesitan con urgencia empezar a ver algún claro en medio de la tormenta. "Firmaría ver el Euribor en el -0,4% cuando acabe el año. Eso nos permitiría igualar las medias de septiembre de 2020 y evitar la sangría permanente que sufrimos desde hace cinco años".

Hipotecas variables

Así se expresan en un gran banco español en referencia a los cinco años de Euribor en negativo que se acaban de cumplir en febrero. Desde entonces la banca ha jugado la partida con las peores cartas posibles. A la merma de ingresos que provoca el Euribor en el parque de hipotecas variables, que aún suponen una inmensa mayoría del saldo de hipotecas en España, se suma la rebaja continua de precios de los préstamos para mantener viva la demanda.

¿Ha pasado lo peor? La gran conclusión de este primer trimestre es que el Euribor ha salido del largo estancamiento que ha sufrido en zona de mínimos históricos alrededor del -0,5%. Sólo ha dado un pequeño paso adelante, en una demostración de que la recuperación económica europea está cogida con alfileres. El repunte de los tipos de la deuda y de la inflación, que deben consolidarse en el tiempo, no tienen todavía la credibilidad suficiente como para tirar con fuerza al alza del Euribor.

¿Qué dicen los expertos? Bankinter cree que este año el Euribor se moverá en torno al 0,45% confirmando el proceso de alejamiento respecto a los mínimos, y que en 2022 se situaría alrededor de 0,42%. Un escenario que la banca firmaría a ojos cerrados en este momento porque, como reconocen, de lo que se trata es de salir del agujero negro Y, sobre todo, de poder vender el mensaje a la ciudadanía de que el Euribor ya sólo puede subir, aunque sea a paso de tortuga.

"Estamos apostando por el tipo fijo. La estrategia nos ha ido bien, pero avanzará a mucha mayor velocidad cuando los ciudadanos vean que el Euribor sube. En ese momento van a preferir la seguridad del tipo fijo, y estamos preparados para venderlos a manos llenas", señalan en fuentes financieras en las que asumen que viene una larga travesía del desierto que puede ser mucho más llevadera si queda claro que los mínimos históricos no volverán.

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