El re­parto de Oi móvil y el acuerdo de RAN sha­ring con TIM re­for­zarán su pre­sencia

Las sucesivas devaluaciones del real apenas empañan el éxito de Telefónica Vivo

La fi­lial bra­si­leña tendrá más de 100 mi­llones de ac­cesos al final de 2021

Telefónica/Vivo en Brasil.
Telefónica/Vivo en Brasil.

El real bra­si­leño ha sido la mo­neda que más se ha de­va­luado en 2020, casi un 30%, y según el Instituto Jetulio Vargas, desde 2015, acu­mula una pér­dida de un 40% en re­la­ción con el dólar y el euro. Aún así, in­clu­yendo ese im­pacto ne­ga­tivo du­rante los úl­timos diez años – fue en el 2010, con el euro a 2,3 reales, frente a los 6,58 ac­tua­les, cuando Telefónica se hizo con el con­trol total de Vivo, por los 7.500 mi­llones que pagó por el 50% en manos de Portugal Telecom- la in­ver­sión de la ope­ra­dora es­pañola ha sido un éxito para sus cuentas y ha apor­tado in­gresos y sobre todo be­ne­fi­cios su­pe­riores o equi­va­lentes a los de Telefónica España.

Quizá por el matiz de las devaluaciones, la presentación de los resultados de Vivo siempre suena mejor en Brasil, al tener el real como referencia, que en Madrid, cuando la matriz lo hace en euros. En ingresos, por ejemplo, Telefónica contabilizó 7.400 millones de euros aportados por Vivo, con un retroceso del 26%, de los cuales casi un 22% fueron por culpa del impacto de tipo de cambio, teniendo en cuenta que el retroceso contabilizado en Brasil, en reales, fue apenas de un 4,6% en un año con la pandemia por medio.

Si no resultara baldío comparar la situación actual con la del 2010 se podría señalar que Telefónica solo hubiera tenido que poner 2.500 millones de euros para adquirir la participación de Portugal Telecom en Vivo, o sea una tercera parte de la que fue desembolsada. Pero con los 43.300 millones de reales contabilizados en 2020 como ingresos, la operación brasileña superaría en valor los 11.000 millones de euros, con que se situaría casi al mismo nivel de su negocio en España, que los expertos valoran en 12.400 millones.

En algunos aspectos, como la actividad propia del negocio, la operación brasileña es ya la más importante del grupo. En número de accesos, principalmente, los 95,2 millones de Vivo superan los que tiene el grupo en España y en Alemania juntos (respectivamente 41,3 y 48,8 millones) y representan casi el triple de la operación británica (36,5 millones). Para final de año, tras el reparto de Oi móvil, Vivo ya estará por encima de los 100 millones de accesos.

Lo más llamativo, quizás, es la parte del negocio móvil, que, sin tener en cuenta los 10 millones de clientes que tendrá tras el reparto de Oi móvil, ya representa más de 80% de la actividad de Vivo: unos 78,5 millones, de los cuales más de la mitad (34,4 millones) son de clientes con contrato. Globalmente, la operación móvil de Vivo supera de largo la de Telefónica España (19 millones) y de Telefónica UK (27 millones) y casi duplica Telefónica Deutschland (44 millones).

Cuota de mercado

A final de año pasado, Vivo tenía un “share market” del 33,6% en el negocio móvil, que cubre 5.000 ciudades, de las cuales unas 3.600 con 4G, donde ostenta una tercera parte del mercado. Los ingresos de la actividad “Core” alcanzaron los 37.000 millones de reales (85,9% del total). La unidad móvil facturó 28.421 millones, frente a 14.700 millones para la unidad fija (voz, banda ancha), 2.784 millones para los datos de empresas y 1.660 millones para la televisión de pago.

Aunque el clima económico del país no sea de los más favorable, teniendo en cuenta sobre todo los enormes daños económicos y sociales provocados por el coronavirus (255.000 muertes y más de 10,5 millones de personas infectadas, un 5% de la población brasileña), Vivo reúne las armas necesarias para campear el temporal, y según los expertos, lo más probable es que para final de año habrá consolidado su posición de líder del sector.

Posición de líder

Esta posición no será consecuencia del reparto de los activos de Oi móvil (clientela y espectro) entre Vivo, Claro y Tim, y que en términos globales tendrá mayor impacto en la actividad de la operadora de Telecom Italia (TI). Hay que tener en cuenta que Tim se hará de golpe, no solo con 14,5 millones de nuevos clientes, sino que tendrá una presencia más equilibrada en todas las regiones del país, y, sobre todo, eliminará su déficit histórico: con 166 MHz de espectro, se pondrá al nivel de Claro (177 MHz) y de Vivo (192MHz).

De hecho, Tim calcula que hasta un 60% de las sinergias previstas los próximos años estarán relacionadas con la nueva capacidad de espectro prevista (49MHz) y también porque tendrá menos necesidades de crear nuevos “sites” móviles: recibirá unos 7.200, de los que un 40% estarán situados en nuevas zonas geográficas, donde tenía poca presencia, con “shares” por debajo del 15%, pero que tras el reparto de Oi móvil se situarán entre el 22% y el 27%.

A condición, sin embargo, que el reparto de Oi móvil pueda concretizarse, ya que queda la posibilidad (aunque remota) de que la operación pactada entre Vivo, Claro y Tim, que se quedarán, casi a partes iguales, con 90% del sector, sea anulada por el tribunal del Cade (máxima autoridad de la competencia). Está en juego un recurso presentado por la cuarta operadora del país, Algar, según la cual Vivo, Claro y Tim actuaron de manera concertada contra las reglas del mercado.

Según diversas fuentes, aunque acabe reconociendo la tesis de Algar según la cual Vivo, Claro y Tim montaron una “acción concertada de decisión económica”, para ocupar la posición de “stalking horse” (exclusividad de negociaciones y derecho a la última palabra), el Cade tendrá también en cuenta que con tres grandes operadoras haciéndose una feroz competencia, el mercado brasileño quedará más equilibrado, con que solo pondrá alguna multa al respecto.

Tanto para Tim como para Vivo, además del reparto de los activos móviles de Oi, las respectivas tasas de crecimiento que tienen previstas este año y a medio plazo, también están muy relacionadas con el desarrollo de su ambicioso acuerdo de “RAN sharing”, relacionado con el despliegue de la red 4G, que llegó a 348 ciudades (174 para Vivo y otras tantas para TIM). Y apuestan que, para final del primer semestre, dicha cobertura se habrá multiplicado por dos, a partes iguales.

Tasas de crecimiento de más del 100%

Las previsiones de Vivo apuntan hacia tasas de crecimiento del 110% en número de ciudades cubiertas con redes 4G propias y de TIM, con que para final de junio ya serán unas 730 (365 para cada operadora. Lo mismo pasa con el proyecto “single grid”, concebido para pequeñas ciudades (menos de 30.000 habitantes), que también avanza a buen ritmo: el objetivo está en alcanzar unas 1.600 ciudades, 800 para Vivo y otras tantas para Tim.

Fibra óptica

El despliegue de la red de fibra óptica es la otra gran apuesta de Vivo, que a final de año ya tenía15,7 millones de “homes passed” (un crecimiento anual de casi 5 millones), de los cuales 3,4 millones están ya conectados. De hecho, el último año, la red de fibra óptica (FTTH) llegó a 266 ciudades (102 más que a final de 2019), y, la parte más importante del crecimiento de la base de clientela (36,3%) correspondió a la captación de nuevos clientes.

Lo único que hace alguna sombra al desempeño Telefónica Brasil, son los eventuales problemas fiscales: 5.400 millones de euros reclamados por la hacienda local, por impuestos no pagados, pero que la operadora española rechaza. Lo mismo pasa con presuntos cobros abusivos de servicios no prestados o ya cobrados. El Cade también investiga a Vivo, Claro y Oi, por una subasta de 2015, relacionada con la prestación de servicios a los correos brasileños.

Artículos relacionados