Muchos ges­tores ha­bían echado el freno de mano en los ni­veles más altos del año

La banca gana visibilidad en bolsa tras un gran barrido de órdenes de venta

El sector sigue acu­sando la ex­ce­siva in­ter­ven­ción de in­ver­sores muy es­pe­cu­la­tivos

Cierre de oficinas BBVA.
BBVA.

Vender bancos por en­cima de cual­quier otra con­si­de­ra­ción. Esa fue la con­signa en las mesas de ope­ra­ciones en la úl­tima se­sión de la se­mana pa­sada y en la pri­mera de esta úl­tima com­pleta de marzo. El temor a una cuarta ola del co­ro­na­virus y los má­ximos del año del sector fi­nan­ciero en bolsa fueron la com­bi­na­ción per­fecta para desatar una oleada de com­pras ex­plo­siva. En sólo dos jor­na­das, la banca es­pañola perdió un 7% de su valor en bolsa. Luego el sector ha pa­rado sua­ve­mente el golpe.

En días no tan lejanos, un descenso tan vertiginoso sería calificado como una barbaridad si los mercados no nos hubieran acostumbrado en estos últimos tiempos a movimientos histéricos que ahora son el pan de cada día.

Y es que a pesar de que cada vez son más los fondos que con vocación de permanencia entran en banca al calor de una recuperación económica de largo alcance en Europa que empieza a ser cuestionada, el peso de los inversores a muy corto plazo sigue siendo excesivo. Bajistas y 'traders' a muy corto plazo hacen y deshacen a velocidad de vértigo.

Pero quienes invierten con mentalidad de medio plazo prefieren ver la botella medio llena. ¿Por qué? La razón es que se ha barrido una gran cantidad de órdenes de venta de inversores que estaban muy incómodos con unos precios que habían subido demasiado rápido. Han aprovechado la primera oportunidad para recoger beneficios. Y, por otro lado, los gestores habían dado la orden de parar nuevas órdenes de compra a niveles en los que se sentían ya incómodos.

"Decidimos tomarnos un tiempo en los bancos a partir de la tercera semana de marzo. Ya no veíamos valor a corto plazo, porque todos los valores estaban empezando a dar síntomas de cansancio. Ahora, después de una caída que deja un saldo negativo para la banca en lo que va de marzo, nos los volvemos a mirar con cariño. Comprar Santander por debajo de 2,90 euros o Sabadell por debajo de 0,45 empieza a ser tentador" señala un prestigioso gestor de fondos, muy cauteloso todavía.

La realidad es que no hay mal que por bien no venga, y que la banca ha recuperado cierta visibilidad en bolsa después de un batacazo que (y en esto hay consenso absoluto de los expertos) no va a alterar el cambio a mucho mejor de la percepción de los inversores hacia el sector. Dicho de otra forma, se puede esperar mucha irregularidad y grandes dosis de volatilidad a corto plazo, pero de ninguna manera un cambio de tendencia.

Tras el ajuste duro de los últimos días, al menos la banca ha recuperado potencial alcista desde unos niveles que desafiaban las valoraciones de los analistas, de forma superlativa en algunos casos. Y eso significa que habrá nuevas tomas de posiciones en un sector que, además, ya está subiendo menos que la media de los mayores bancos europeos tanto en marzo como en el conjunto del año. Hay cierto valor, por tanto, en las entidades españolas.

Paciencia y mucha

Pero los expertos también coinciden en que hará falta una buena dosis de paciencia para volver a ver un gran rally en banca. El sector viene de recuperar los niveles previos al gran 'crack' de marzo del año pasado, lo que significa que no se debe esperar un proceso parecido en lo que queda de año. Los expertos recomiendan mucha selectividad y aprovechar los desfases de precio que se están produciendo entre unas entidades y otras en 2021.

Resulta llamativo que los dos bancos que más suben avancen en torno al 30% mientras BBVA y Santander se mueven en torno a un 25%. "Los bancos son valores muy especulativos ahora, y hay que ser muy certero para coger la ola buena de cada uno de ellos", señalan en fuentes bursátiles en las que recuerdan que los movimientos bruscos arriba o abajo van a ser cada vez más impredecibles en las próximas semanas.

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