El sector re­clama ayudas ofi­ciales para "ser aliado de la ciencia y en la in­no­va­ción en España"

Los Centros Tecnológicos potenciarán sus inversiones en I+D+I tras la pandemia

Aureo Diaz-Carrasco: "Es ne­ce­saria la im­pli­ca­ción de los or­ga­nismos y de las em­presas en su po­ten­cia­ción"

Áureo Díaz-Carrasco, Fedit.
Áureo Díaz-Carrasco, Fedit.

El Covid ha des­per­tado una mayor con­ciencia de la ne­ce­sidad de ser au­to­su­fi­cientes en ciencia y tec­no­lo­gía, y de que las em­presas deben apostar más por la in­no­va­ción y la com­pe­ti­ti­vi­dad, y así de­pender menos del ex­te­rior. A medio y largo plazo, la ac­ti­vidad de estas ini­cia­tivas se po­ten­ciará y “pensamos que se ave­cina un pe­riodo más in­tenso en desa­rro­llos cien­tí­ficos y tec­no­ló­gicos y en in­no­va­ción em­pre­sa­rial. Y los Centros Tecnológicos siempre res­pon­demos a esas de­mandas de las em­presas y de la so­cie­dad”, de­clara Áureo Díaz-Carrasco, di­rector de la Federación Española de Centros Tecnológicos, Fedit.

Ante la nueva situación, es necesario que el sistema español de I+D+I sea más consciente de la importancia de los Centros Tecnológicos para la participación de las empresas españolas en el desarrollo y puesta en funcionamiento de productos y servicios innovadores.

Para Díaz-Carrasco, “Es necesario una mayor implicación de los gestores públicos de I+D+I en el apoyo financiero a este colectivo, de modo que sus resultados puedan extrapolarse a un mayor número de clientes y colaboradores.”, considera Díaz Carrasco.

Inversión pública en investigación

La inversión pública en I+D+I se encuentra, en estos momentos, en un 0,6% del PIB. Según el INE, la administración pública sólo financia unos 6.500m€ de los 15.500m€ que se invierte en I+D+I en España. “Si comparamos con órdenes de magnitud de las inversiones en otros sectores económicos y vemos el impacto que tiene en la sociedad los incrementos en I+D+I, creo que sí es posible aumentar el nivel de inversión española hasta llegar a ese 2% del PIB (de los que sólo el 1% serían fondos públicos), añaden fuentes de Fedit, que todos los especialistas en políticas públicas en I+D consideran como imprescindible”, afirma Día Carrasco.

La apuesta de Fedit para reforzar a los Centros Tecnológicos españoles es la puesta en marcha de un sistema global que les facilite la cooperación con otros agentes del sistema y les exija resultados de retorno en función de la inversión efectuada. Para ello, es necesario crear mecanismos de evaluación de resultados y retroalimentación de financiación basal en función de los indicadores evaluados.

Para hacer frente a las propuestas de la Federación, sería necesaria una entidad coordinadora que diseñase este mecanismo integrador, gestione la evaluación de indicadores y proponga una distribución equitativa de los fondos estructurales asignados por el Gobierno

El conjunto de medidas solicitadas quiere conseguir que el sistema de Centros Tecnológicos español presente un equilibrio entre el desarrollo de líneas estratégicas de investigación aplicada (proyectos concretos a largo plazo) y la aplicación en el mercado de productos y servicios innovadores.

Apoyo a las pymes

“Los Centros Tecnológicos son uno de los instrumentos más eficaces para articular políticas públicas destinadas a fomentar la investigación aplicada, el desarrollo tecnológico y la innovación, en beneficio de la competitividad de nuestras empresas, y creemos que mientras no se apueste de forma decidida por favorecer la I+D+I de las casi doscientas mil pymes españolas, que representan el 97% del tejido empresarial español, no se conseguirá mejorar los niveles de productividad y competitividad en España”, afirma el director de Fedit.

“Para mantener este equilibrio, los países más avanzados en innovación presentan unas ratios de financiación de Centros Tecnológicos que deben ser el referente: un 33% de financiación privada, un 33% de financiación pública competitiva orientada a proyectos y un 33% de financiación pública estructural asociada a indicadores de desarrollo y no a proyectos específicos.”, añade el director de la red estatal de Centros Tecnológicos.

Para Fedit, el modelo más completo que daría solución a los actuales déficits en los indicadores de crecimiento en desarrollo tecnológico, investigación aplicada e innovación sería la integración de los Centros Tecnológicos actuales en una red estructurada gestionada, al menos en su financiación pública estatal, de un modo global.

Réplica modelo alemán

Esta propuesta podría pasar por crear una réplica del modelo Fraunhofer en España aprovechando la red de Centros Tecnológicos que ya existe, que está reconocida por el Ministerio de Ciencia e Innovación, pero que adolece de falta de coordinación desde la Administración Central. La creación de esta red y serviría para conseguir un referente de innovación en todo el mundo. El modelo Fraunhofer es una organización de investigación alemana, integrado por 72 institutos, cada uno en un campo especializado. Este modelo cuenta con fondos públicos directos.

Según Díaz-Carrasco, “en nuestra visión, cada año se analizarán los resultados obtenidos por los Centros Tecnológicos, y se llegará a un compromiso de financiación estructural global que tuviese en cuenta estos resultados, para conseguir un sistema donde los centros compitan entre ellos, puedan trabajar tanto en líneas de investigación estratégica a medio plazo como en proyectos de innovación empresarial, y a la vez tengan asegurados unos ingresos para financiación estructural correlacionados con los retornos obtenidos tanto del mercado como de diferentes programas públicos competitivos”.

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