LA SEMANA BURSÁTIL

La Bolsa, bajo la espada de Damocles

Exuberancia em­pieza a ser el tér­mino más uti­li­zado por las grandes au­to­ri­dades fi­nan­cieras para de­finir la si­tua­ción ac­tual de las bolsas in­ter­na­cio­na­les. En medio de las cre­cientes ten­siones in­fla­cio­nis­tas, algo ne­ga­tivo para los mer­cados de renta va­ria­ble, los in­di­ca­dores de las prin­ci­pales eco­no­mías del mundo se mueven en zona de má­ximos ab­so­lu­tos. Algo ajeno a las bol­sas, muy lejos de sus má­xi­mos, pero con una clara ten­dencia al­cista.

En este escenario, los inversores españoles se han mostrado algo más prudentes en las últimas sesiones, dedicándose casi por completo a la rotación de activos. Ahora se empieza a observar una salida de posiciones de valores de mayor riesgo por los valores con características más cíclicas para intentar aprovechar la recuperación económica tal y como vienen reflejando los últimos datos de actividad.

De este modo, la semana pasada el Ibex 35 apenas registró grandes diferencias, subió tan solo un 0,6%, pero lo suficiente para auparse sobre la referencia de los 9.200 puntos y asentar sus avances hacia la siguiente resistencia sobre los 9.600 puntos.

Todo ello a la espera de cómo van evolucionando los precios en las próximas semanas. Según los bancos centrales la inflación será de carácter transitorio una vez se normalicen las cotizaciones del crudo. Dicen, que a medio y largo plazo seguirán imponiéndose factores estructurales que presionan a la baja los precios como el envejecimiento de la población, la globalización y la digitalización.

Ciertos operadores han mostrado, no obstante, su preocupación por las reticencias de las autoridades monetarias a empezar a plantearse una subida de tipos mientras no esté completado el proceso de recuperación. Un factor distorsionador que genera grandes tensiones y que puede provocar un colapso económico y por eso el riesgo de exuberancia que tanto se viene empleando en estos días.

Algunos sitúan este posible caos en las bolsas internacionales más alcistas para el segundo semestre de este año. Aunque las bolsas españolas están lejos de esa exuberancia, se verían indudablemente afectadas por ello. Una espada de Damocles que se encuentra ahora sobre la cabeza de los inversores, a pesar del supuesto alto potencial del Ibex 35 tras quedarse muy descolgado del resto de indicadores internacionales en los últimos años.

Calendario semanal de Bolsa

Los datos de crecimiento y confianza, junto con los indicadores de ingreso y gastos personales en Estados Unidos, marcarán el rumbo de los mercados financieros en los próximos días.

Este lunes, sin embargo, los inversores no tendrán referencias para la toma de decisiones por lo que tendrán que fiar sus operaciones a Wall Street.

En la sesión del martes, en Europa se esperan los precios de producción industrial en España, el PIB y el índice de confianza empresarial IFO de Alemania, mientras que desde Estados Unidos llegarán los precios inmobiliarios Schiler, la confianza consumidora y las ventas de nuevas viviendas.

El miércoles lo más destacado será la confianza consumidora de Francia y el índice hipotecario MBA en Alemania, muy poca cosa.

La agenda financiera del jueves vendrá más cargada de citas importantes como las ventas al por menor en Alemania, la producción industrial del China o el PIB, los pedidos de bienes duraderos, las preventas de viviendas y las habituales peticiones de desempleo en Estados Unidos.

La última sesión de la semana se dará a conocer la tasa de paro en Japón, las ventas al por menor y la balanza por cuenta corriente en España, la confianza consumidora y el sentimiento económico de la eurozona. En Estados Unidos se publicarán también los datos de ingresos y gastos personales, el Chicago PMI, los inventarios de negocios, el deflactor de precios y el índice de confianza de la Universidad de Michigan.

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