Sólo Sabadell tiene po­si­ciones cortas de al menos el 0,5%, pero en fase de li­qui­da­ción

La banca se limpia de bajistas antes del cierre semestral

Los 'hegde funds' se man­tienen en se­gundo plano a pesar del rally acu­mu­lado

Banco Sabadell
Banco Sabadell

La banca es­pañola acu­mula buenas no­ti­cias en bolsa. Acaba de ter­minar unos pri­meros cinco meses del año casi per­fectos en los que ha sido la es­trella in­dis­cu­tible de las car­te­ras. La banca brilla con fuerza inusi­tada, con­ver­tida en la gran ga­na­dora -al menos en esta pri­mera mitad de 2021- del pro­ceso de re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica glo­bal. Si hay un sector cí­clico en la cresta de la ola, ese es el fi­nan­ciero. Una subida en torno al 35% este año así lo ates­ti­gua.

Pero la dimensión del avance no resta fortaleza a las cotizaciones en estos últimos días. Los bancos cotizan a máximos del año y, en general, están haciendo buenos unos niveles que de momento no dan excesivo vértigo a los inversores. Todo pinta bastante bien, y la mejor prueba es que los inversores bajistas están en pleno proceso de desalojo del capital de los bancos. Esta vez, estos últimos les han dado un revolcón histórico con unas subidas sencillamente excepcionales.

Y quizá irrepetibles. Por ejemplo, en septiembre de 2020 Santander valía poco más de 1,5 euros por acción. Ahora, el mayor banco español por capitalización bursátil lo hace cerca de los 3,5 euros. En el otro extremo Sabadell, el de menor valor de mercado entre los bancos del Ibex, ha reportado una ganancia sencillamente apabullante a quienes compraron el año pasado en mínimos históricos de 0,25 euros. Ahora se ha instalado cómodamente por encima de los 0,60 euros.

Lo que para los inversores a largo supone en muchos casos tener el año más que hecho sólo con las plusvalías acumuladas en banca, se convierte en un tormento para los inversores bajistas. Éstos han tenido que poner pies en polvorosa para evitar que siguiera creciendo la bola de nieve de las pérdidas acumuladas con sus apuestas contra las cotizaciones. La limpieza de 'hedge fund' en el accionariado de la banca deja el panorama casi completamente despejado para el sector.

En estos momentos, ya sólo hay una posición corta superior al 0,5% en toda la banca cotizada. Corresponde a Sabadell, donde Samlyn Capital está en plena salida. El fondo americano llegó a jugarse más del 2% del capital hace dos semanas, pero la apuesta le ha salido totalmente al revés. Mientras otros 'hedge' como Citadel tiraron la toalla hace semanas, Samlyn ha intentado cazar la corrección de Sabadell hasta el último minuto.

Pero no lo ha conseguido. El sector ha aguantado a pie firme las jornadas de realizaciones de beneficios más intensas y ha destruido la expectativas de los bajistas. En Bankinter, AQR también ha rebajado su posición corta en mayo por debajo del 0,5%, nivel por debajo del cual ya no se hacen públicas las posiciones bajistas. En menor medida, en el resto de las entidades se ha repetido la historia. En todas se ha desplomado la presencia de los 'hedge' a niveles mínimos de muchos meses.

"Es la primera vez en los últimos años que los 'hedge' se van con el rabo entre las piernas de la banca española. Han sufrido pérdidas enormes y, previsiblemente, tardarán en volver si la coyuntura no altera mucho las previsiones de recuperación para la banca en bolsa. La buena noticia es que ha reducido su presencia en banca a la mínima expresión; la mala, que la cancelación de posiciones cortas ya no ampliará las subidas del sector en bolsa", señalan fuentes bursátiles.

Efectivamente, las recompras de acciones para cerrar 'cortos' han sido un potente catalizador de subidas para bancos como Sabadell, donde este factor pesará mucho menos a partir de ahora. Por lo tanto, la banca afronta el último capítulo del primer semestre con sus enemigos bajistas bajo control. Ni están -en manos en los niveles habituales en los últimos años- ni se les espera en el sector de moda en las carteras de los inversores.

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