OPINIÓN

Un indulto gubernamental más que polémico

Generalidad de Cataluña
Generalidad de Cataluña

El gran es­critor por­tu­gués Eça de Queirós, via­jero asiduo de la parte es­pañola de la Península Ibérica y sin­cero ad­mi­rador de estos ha­bi­tantes y es­cri­to­res, re­lata en una de sus cró­nicas la “Cuestión de las Carolinas”. Islas le­janas bajo so­be­ranía es­pañola si­tuadas en el Pacífico y ven­didas en 1899 a Alemania. Se pro­dujo una ma­ni­fes­ta­ción en la Puerta del Sol re­cla­mando la so­be­ranía pa­tria de esos te­rri­to­rios, cuya ubi­ca­ción geo­grá­fica en el globo re­sul­taba des­co­no­cida para los en­tu­siastas pa­triotas ma­dri­leños.

Este tipo de exaltaciones se han desplazado desde la Puerta del Sol (celebraciones por la proclamación de la República cuya alegría comentaría Plá con la misma sorna y cariño que Queirós) a la plaza de Colón. Interesante personaje el almirante que nunca fue bien visto por los “buenos” castellanos, según los testimonios recogidos por los historiadores.

La ley vigente del indulto data de 1870. No se aplicó seis años más tarde a los anarquistas catalanes acusados y condenados por el trágico atentado de la procesión del Corpus Christi en la iglesia barcelonesa de Santa María del Mar. La lluvia aceleró la entrada de los jerarcas en la Basílica de modo que la explosión de la bomba afectó sólo a sencillos feligreses. Murieron 12 personas incluidos una niña de 6 años y un chico de 11.

Los indicios más fidedignos señalan como autor del atentado a un anarquista francés apellidado Girault, que finalmente escapó a Argentina. Indignación popular, torturas despiadadas y 66 sentencias condenatorias de las que 8 fueron a muerte para los anarquistas catalanes declarados culpables.

No hubo indulto en 1876. La prensa internacional desencadenó una ola de descrédito sobre España que estimularía los apoyos internacionales a la independencia de Cuba y Filipinas. No tenemos Imperio, pero somos un Estado miembro de la Unión Europea. El reciente episodio de Ceuta ha elevado el prestigio de España en Europa por la compasión mostrada hacia los “forzados” inmigrantes marroquíes, niños y mujeres incluidos.

Hoy día se quiera o no se quiera, Cataluña es España y una mayoría de los habitantes de esa Comunidad Autónoma, se consideran catalanes y españoles o españoles y catalanes. No responderían de modo muy distinto los andaluces, gallegos o castellano-leoneses. Concordia y cooperación entre España y sus Autonomías y nada de hostilidades y rechazos.

La ley vigente del indulto sigue siendo la de 1870 que en su artículo 1º establece: ”los reos de toda clase de delitos podrán ser indultados de todo o parte de las penas”. Ahora bien, en cuanto a la excepción para las penas de inhabilitación (artículo 6º) podrán concederse si de “ellas se hubiese hecho mención especial en la concesión”.

En la Ley de 18 de junio de 1870, “Reglas para el ejercicio de la Gracia del indulto” y en su exposición de motivos, se dice: “Los delitos de sedición y rebelión podrán ser indultados los reincidentes de este tipo de delitos si el carácter y condiciones de la sociedad de nuestra época demuestran la necesidad de esta excepción".

No se aplicó el indulto a los anarquistas catalanes encarcelados y torturados en la fortaleza de Montjuit, a pesar de las salidas que brindaba la Ley. El prestigio de España se despeñó en Europa, lo que no favorecería a nuestros intereses coloniales. Justicia ejemplar de la que poco se ganó y mucho se perdió y sin embargo existía la Ley de 1870 y “las condiciones de la sociedad de nuestra época”.

Condiciones que vuelven a emerger en 2021. Necesitamos reconciliación y un esfuerzo común y solidario para enterrar desavenencias y derrotar definitivamente los estragos de la pandemia.

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