El acuerdo del G7 de aplicar el 15% a las tec­no­ló­gicas puede hacer que la “Tasa Google” es­pañola quede ob­so­leta

España, con un 25%, tiene una de las tasas fiscales más elevadas de sociedades del mundo

Irlanda, el pa­raíso de la des­lo­ca­li­za­ción im­po­si­tiva con su tasa del 12,5%, se queja ahora de que per­derá 2.000 mi­llones

Deuda púbica España.
Fiscalidad en España.

Las grandes em­presas tec­no­ló­gicas de­berán pagar un 15% de im­puestos en los países donde ge­neren ne­go­cio. La de­ci­sión adop­tada por los siete países más po­de­rosos del mundo (G-7) va a cam­biar el pa­no­rama fiscal de estas em­pre­sas, que ha­bían en­con­trado en Irlanda un bas­tión para evitar el abono de tasas en los países donde ope­ra­ban. Este país is­leño cuenta con el tercer im­puesto de so­cie­dades más bajo de Europa, des­pués de Hungría y Suiza. Contrasta con el de este país, España.

España aplica uno de los impuestos a la renta de las empresas más elevado dentro del entorno fiscal mundial, con el 25%, según el prestigioso portal Statista. Portugal, Australia y México son los países con más alta presión impositiva a las compañías, con el 30%, mientras Francia exige el 28,4%. Estados Unidos grava con el 21% y a su vez, el Reino Unido cobra el 19%. Como se ha señalado, los países con impuestos más bajos son Irlanda (12,5), Hungría (9%) y Suiza (8,5%).

Esta situación ha llevado a las grandes compañías tecnológicas a una deslocalización fiscal de sus unidades de negocio generalizada a favor de Irlanda. “El ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, ya ha señalado que su país perderá 2.000 millones de euros anuales con este nuevo modelo, ya que Irlanda disfruta del tercer impuesto de sociedades más bajo de la UE”, indica Statista en un informe sobre tratamiento fiscal a las empresas en el mundo.

En el momento en que entre en vigor este acuerdo fiscal, las grandes compañías tecnológicas tendrán que abonar sus impuestos en aquellos países donde realicen sus operaciones. Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), la aplicación del impuesto mínimo supondrá la generación de ingresos adicionales comprendidos entre los 50.000 y los 80.000 millones de euros anuales para los países miembros.

Los conocidos como GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft) ya no podrán aplicar esa política de deslocalización fiscal para recibir un tratamiento casi de paraíso fiscal. Los temores de buena parte de los analistas ahora es si repercutirán sobre el cliente este encarecimiento de los costes de su actividad.

De Francia a España

Francia fue el primer país en hacer frente a la política de deslocalización fiscal de los GAFAM. Hace un par de años instauró un impuesto del 3% sobre la facturación de empresas que ingresan más de 750 millones de euros y más de 25 millones en este país, una medida por la que esperaban hacer caja de 650 millones para cada año.

España decidió a finales del pasado año el establecimiento de una “Tasa Google” para las empresas tecnológicas que estaban escaqueándose del abono de impuestos en nuestro país. La puesta en vigor de esta figura tributaria está prevista para julio, por lo que la tasa acordada por el G7 podría hacer que nunca llegue a aplicarse. Un impuesto por el que el Gobierno había previsto un ingreso de 1.000 millones de euros.

El objetivo de la “Tasa Google” es gravar con “el 3% los ingresos que generen en España estas plataformas por la prestación de servicios de publicidad en línea, los servicios de intermediación en línea, o la venta de datos generados a partir de información proporcionada por sus usuarios”, indica el prestigioso digital Business Insider.

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