LA SEMANA BURSÁTIL

La Bolsa se sacude el miedo inflacionista

La cre­ciente pre­sión in­fla­cio­nista en Estados Unidos, con los pre­cios en su mayor nivel desde 20008, no pa­recen estar ame­dren­tando a los in­ver­so­res. Al menos por ahora. El ín­dice Ibex 35 ha subido un 1,3% en las cinco úl­timas se­siones para en­ca­ra­marse de nuevo sobre el nivel de los 9.200 pun­tos. Y aun así sigue sin re­cortar grandes di­fe­ren­cias con los in­di­ca­dores nor­te­ame­ri­canos que vienen mar­cando má­ximos his­tó­ricos se­sión tras se­sión.

Estas subidas, junto a la caída de la rentabilidad de los bonos, suponen el aval de los inversores al argumento de los principales miembros de la Reserva Federal sobre el papel transitorio del encarecimiento de los precios. Aseguran que el impacto de corto plazo por la presión generada por el exceso de demanda latente que se está liberando tras meses de restricciones está superando con creces a la oferta en un momento puntual de recuperación de la economía.

Sin embargo, no todos los operadores están de acuerdo con estos argumentos. Temen que se pueda producir, aunque en distinto sentido, un error de cálculo por parte de los bancos centrales similar al vivido antes de la crisis del 2008, cuando se negaron a flexibilizar su política monetaria para dinamizar la economía por temor a un exceso de inflación.

Incluso admitiendo que se pudiera estar cerca del posible techo de los precios en Estados Unidos, el previsible descenso será mucho más lento y gradual de lo previsto por la Fed. El problema es que la retirada de estímulos generará grandes desequilibrios y habrá que ir comprobando la capacidad de absorción por parte de los mercados financiero.

La inflación, apuntan estos expertos, probablemente se mantendrá por encima del 4% hasta comienzos del próximo año y la inflación subyacente probablemente estará por encima del 3%" hasta el segundo trimestre de 2022. Y esto no me parece precisamente transitorio.

Hay quien incluso da un paso más allá y entra en el terreno de la “conspiranoia”, explicando a quien quiera escucharlos que estos movimientos son fruto del nuevo orden mundial que están buscando las élites con el “reseteo” de la economía mundial y que provocará un importante “crash” bursátil para finales de año. En fin, de momento solo cabe disfrutar el momento con las farmacéuticas y las tecnológicas tirando del carro

Calendario semanal de Bolsa

La semana que entra se presenta especialmente intensa por los datos de inflación, así como por las ventas al por menor y los precios de producción que también tendrán un especial seguimiento de los inversores en esta semana que entra por su influencia en la evolución de los precios de consumo. Todo ello en medio del protagonismo que acapararán las reuniones de la Reserva Federal y del Banco de Japón.

Para ello, los operadores deberán esperar pues este lunes apenas contarán con los datos de producción industrial en Japón y la Zona Euro, que no deberían tener especial incidencia en los mercados.

El martes, en cambio, se publicarán importantes indicadores como el IPC en Alemania y la tasa de paro en el Reino Unido, así como las ventas al por menor, la producción industrial, la capacidad de utilización, los precios de producción, los inventarios de negocios, el índice de la Fed de Nueva York o el indicador de confianza constructora NAHB que llegarán desde Estados Unidos.

No menos cargada de citas importantes se presenta la agenda financiera internacional del miércoles. Este día destacarán la balanza comercial de Japón, las ventas minoristas de China, la producción industrial del Reino Unido o los precios de importación y exportación, los indicadores de permisos de construcción y obra nueva en Estados Unidos. Los inversores estarán además especialmente atentos a la reunión de la Reserva Federal ante el posible anuncio de posibles fechas para el comienzo de retirada de estímulos como la compra de bonos.

Su decisión, sin embargo, se dejará sentir el jueves en Europa, coincidiendo con la publicación de la balanza comercial en España, el IPC de la Zona Euro y con el índice de la Fed de Filadelfia y el índice de indicadores que permite anticipar la tendencia futura de la economía norteamericana. También habrá que prestar especial atención a las habituales peticiones semanales por desempleo.

El viernes, última sesión de la semana, también se presenta agitada en medio del vencimiento de derivados, la cuádruple hora bruja al coincidir todos los vencimientos de opciones y futuros. Este día se esperan además el IPC y la reunión del Banco Central de Japón, los precios de producción en Alemania y las ventas al por menor en el Reino Unido. Esta semana, por tanto, resultará clave para conocer no solo el posible cierre del primer semestre sino también la evolución de los mercados para los próximos meses.

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