Los gurús de Wall Street re­su­citan el fan­tasma de la hi­per­in­fla­ción de Alemania

La inflación amenaza con perpetuarse años y generar la mayor burbuja de la historia

Diez grandes em­presas han co­men­zado a re­per­cutir el alza en los pre­cios de sus pro­ductos

Inflación
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El pro­ceso in­fla­cio­nista ge­ne­rado por las po­lí­ticas an­ti­crisis del go­bierno de Estados Unidos ame­naza con pro­lon­garse du­rante va­rios años y desem­bocar en la mayor bur­buja de la his­to­ria. El repu­tado gestor de fondos Michael “Big Short” Burry ha ad­ver­tido que el cre­ci­miento de los pre­cios po­dría ha­cerse cró­nico du­rante años y ad­vierte del pa­ra­le­lismo con la hi­per­in­fla­ción de la República de Weimar, un pro­ceso que Alemania re­cuerda cien años des­pués. En la Unión Europea el fe­nó­meno puede pro­du­cirse en pa­ra­lelo.

Michael “Big Short” Burry, el reputado gurú de Wall Street, ha lanzado una dura crítica contra el gobierno estadounidense de incrementar la deuda para reactivar la economía. Esta actuación está alentando el fantasma de la inflación, en aplicación del modelo keynesiano que alienta la intervención del Estado para empujar las economías en recesión, ante la debilidad de la iniciativa privada.

Médico fundador del fondo Scion Capital y uno de los pocos que anticipó la crisis de las subprime, Burry se ha alineado con las teorías expuestas por el equipo de análisis de Bank of America en cuanto a los paralelismos de la actual situación con la vivida por la República de Weimar a comienzos del siglo pasado.

El que protagonizara en la vida real y en el celuloide “La gran apuesta” contra el mercado de la vivienda a la baja antes de la crisis de 2008, ha advertido sobre determinadas coincidencias entre lo que sucedió en Alemania el siglo pasado y lo que está aconteciendo ahora. El enriquecimiento de unas clases favorecidas por el boom, el hecho de que “un mayor número de personas permaneció fuera del dinero fácil” y la desmoralización progresiva de los ciudadanos.

"La especulación por sí sola, sin agregar nada a la riqueza de Alemania, se convirtió en una de sus actividades más importantes. La fiebre de unirse para convertir una marca rápida infectó a casi todas las clases. Todos, desde el ascensorista hasta arriba, jugaban en el mercado".

Burry lanza un recordatorio contundente, cuando explica el hundimiento de Alemania en 1923. “Esa fue la parte espectacular del colapso, pero la mayor parte de la pérdida real en la riqueza monetaria se había sufrido mucho antes” y a continuación lanza un aviso para navegantes, cuando indica que “el ciclo de inflación de Alemania no duró un año, sino nueve años, lo que representa ocho años de gestación y solo un año de colapso”.

Anticipación

El banco central estadounidense se esfuerza en señalar que las presiones inflacionistas tienen carácter transitorio, mientras los expertos ponen el grito en el cielo. Joseph Carson, el que fuera economista jefe de Alliance Bernstein alertaba de que “sobre la base de los métodos de medición de precios de la década de 1970, Estados Unidos experimentó una inflación de dos dígitos en los últimos doce meses".

Las empresas ya han comenzado a reaccionar ante este escenario. Compañías de renombre están repercutiendo este escenario de inflación fuera de control en los consumidores, asegura el prestigioso digital Business Insider.

Las Sopas Campbell ya ha manifestado su intención de aumentar los precios de los alimentos este verano para compensar el aumento de los costos. Black & Decker advertía del encarecimiento de productos como el acero, la resina, los metales básicos, los componentes eléctricos o las baterías y expresó sus planes de aumentar los precios de sus productos para compensar los costos. El director financiero de la empresa de electrodomésticos Whirpool señaló en abril que la compañía había detectado este aumento de precios y los trasladaría a los consumidores.

El fabricante de papel higiénico y pañales Kimberly-Clark, en boca de su presidente, señaló que la compañía se movería rápido para compensar “los vientos en contra de los productos básicos”. La compañía de ingeniería y sistemas aeroespaciales Honeywell señaló en abril que estaba tomando medidas rápidas sobre los precios para anticiparse al problema.

La lista de sociedades movilizadas para ajustar los precios al escenario inflacionista cuenta con más nombres populares, como la empresa de bienes de consumo Procter & Gamble, la propia Coca Cola o Reynolds.

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