Las ayudas co­mu­ni­ta­rias im­pulsan un sector que pa­rece so­bre­di­men­sio­nado

Las renovables vuelven a la palestra aunque las más audaces se van de la Bolsa

Varias com­pañías del sector pre­sentan va­lo­ra­ciones atrac­tivas y po­ten­cial al­cista

Solarpack.
Solarpack.

La prima del 45% que el fondo EQT va a pagar para tomar el con­trol de Solarpack ha vuelto todas las mi­radas de in­ver­so­res, ana­listas y ges­tores hacia el sector de las re­no­va­bles es­paño­las, tan cas­ti­gado en esta pri­mera mitad del año, pero im­pul­sado de nuevo con la ex­pec­ta­tiva de fu­turas ayudas co­mu­ni­ta­rias. No se puede poner en duda la ge­ne­ro­sidad del com­pra­dor. Con la bi­lle­tera car­gada, el dueño del portal in­mo­bi­liario Idealista ha hecho saltar por los aires las va­lo­ra­ciones ac­tuales del sec­tor.

No es tan importante el fuerte rebote de las cotizaciones provocado inmediatamente por el anuncio de la oferta pública de adquisición (OPA), como la sospecha general de que el castigo infligido a las grandes compañías del sector en bolsa había sido demasiado alto. La oferta de EQT vienen a poner sobre la mesa que hay mucho dinero dispuesto a entrar en buenos proyectos cuando los consideran atractivos y con alto potencial de crecimiento.

Pero, claro está, no todas las hojas de ruta de las entidades son iguales. "Después del subidón inicial, vamos a ver como algunas empresas siguen recibiendo fuertes entradas de dinero en bolsa y como otras se quedan en el camino. Ganar dinero en renovables exige ser muy selectivo. Hay muchos proyectos, pero no todos saldrán adelante. Hay muchas diferencias entre unos y otros", señalan en una gran gestora internacional.

La especulación se acrecienta, además, después que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibiera este miércoles en la sede de Red Eléctrica a la presidenta de la Comisión Europea, en viaje oficial, que traía un "cheque" de 9.000 millones para España como adelanto de los 140.000 millones que la Unión Europea asistirá a España con el Plan de Recuperación.

La OPA de la discordia

La realidad es que antes de la OPA sobre Solarpack, las compañías de renovables españolas estaban sufriendo caídas en una horquilla entre el 20% y el 50%. Un proceso que tiene que ver con las realizaciones de los enormes beneficios acumulados en los trimestres anteriores de rally rápido y sin excepciones y, ya en 2021, con el creciente sentimiento de mercado de que se estaba generando una enorme burbuja alrededor de estas compañías.

Pero el duro ajuste de este año cambia las cosas. Al mismo tiempo que EQT valoraba Solarpack en cerca de 900 millones de euros, Goldman Sachs emitía un informe asegurando que ha llegado el momento de apostar por las renovables en un entorno de bajas valoraciones. Es decir, de volver a poner en el radar a uno de los sectores con más potencial de crecimiento en Europa para la década en marcha. Pero con selectividad, claro.

Dicho de otra forma, los grandes fondos de inversión valoran que los precios vuelven a ser razonables para invertir con ciertas garantías a medio y largo plazo. Por ejemplo, Goldman cree que el mercado de energía renovable podría duplicar su tamaño en 2030. Lo cierto es que operaciones como la de EQT cambian la percepción del sector cuando más lo necesitaba y le abre de par en par la puerta de las carteras de cara al segundo semestre.

Los expertos han ido abriendo la mano con las renovables en lo que va de mes. UBS, que fue uno de los primeros en anticiparse a la gran corrección del sector en Bolsa, acaba de retirar ocho meses después su recomendación de venta sobre Solaria, el gran icono del 'boom' del sector en la bolsa española. Ahora el banco suizo recomienda mantener, una prueba más de que lo peor podría hacer pasado en un sector que ha vivido un primer semestre de 2021 en el infierno.

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