BOLSA

Iberdrola lucha contra la presión

El es­tan­ca­miento de los tí­tulos de Iberdrola en las úl­timas se­manas em­pieza a preo­cupar a los ope­ra­do­res, aunque en ge­neral con­si­deran que el paso atrás por de­bajo de los 11 euros es algo pun­tual. Esta apatía es acha­cable en buena me­dida a los planes del Gobierno para re­ducir las re­tri­bu­ciones a las cen­trales de ge­ne­ra­ción eléc­trica que no emiten dió­xido de car­bono, lo cual pone en serio riesgo su ne­gocio de nu­clea­res.

Todo ello, además, en medio de la polémica por los altos precios de la electricidad bajo el discurso de que solo beneficia a las empresas energéticas. Un mensaje que la compañía busca contrarrestar con buenas noticias fuera del territorio nacional.

Entre ellas destaca la firma, la semana pasada, de un memorando de entendimiento con la compañía energética GS Energy para el desarrollo conjunto de proyectos renovables en Corea del Sur y otras regiones de Asia. Este pacto con la empresa surcoreana propiciará la suma de capacidades de dos líderes globales en la búsqueda y promoción de parques eólicos -terrestres y marinos- y plantas fotovoltaicas.

El acuerdo fue suscrito en el marco de la cumbre empresarial España-Corea del Sur entre Xabier Viteri, director de renovables de Iberdrola, y el consejero delegado de GS Energy, Huh Yongsoo, en presencia de del ministro de Comercio, Industria y Energía de Corea del Sur, Moon Sungwook, y la ministra española de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

La alianza, asegura la eléctrica, viene a reforzar “la estrategia de expansión de Iberdrola por Asia Pacífico, su liderazgo en el sector y su apuesta por consolidarse como la mayor compañía renovable del mundo”. Para ello, la elección de la surcoreana no es baladí. GS Energy, cuenta con 5.800 megavatios instalados en proyectos energéticos y en el segmento de renovables, opera 100 MW y cuenta con una cartera de 900 MW.

Un anuncio con el que el grupo español busca sacudirse un tanto la presión mediática de las últimas semanas que ha llevado a la acción por debajo de los 11 euros. Los expertos técnicos, de hecho, consideran que la actual ecuación de rentabilidad-riesgo de Iberdrola parece encontrar su mejor acomodo en la zona de los 10 euros a corto plazo.

Por eso aconsejan apurar hasta esos niveles antes de abrir nuevas posiciones alcistas. Teniendo en cuenta que ese nivel encuentra un importante soporte, lo lógico es esperar un intenso rebote desde ahí hacia sus máximos, lo cual supone una subida potencial superior al 20% en el corto y medio plazo si se consigue ajustar el momento.

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