Todas las sa­lidas serán vo­lun­ta­rias des­pués de la po­si­ción sin­dical man­te­nida

CaixaBank acuerda el ERE por su fusión con Bankia en tres meses de negociaciones

El nú­mero de bajas será de 6.452, un 15% de la plan­ti­lla, y un 22% menos de lo pre­visto

Goirigolzarri y Gortázar.
Goirigolzarri y Gortázar.

El pre­si­dente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, y su con­se­jero de­le­gado, Gonzalo Gortázar, ya po­drán cen­trarse por com­pleto en la in­te­gra­ción total de Bankia tras tres meses de ne­go­cia­ciones sobre el ajuste de plan­tilla y con los men­sajes o in­je­ren­cias del propio Gobierno de Pedro Sánchez. El acuerdo final prevé 6.452 sa­li­das, más de 700 re­co­lo­ca­ciones y sin que nin­guno de los em­pleados tengan que asumir el ajuste de ma­nera for­zosa.

El mayor ajuste de la banca española ya se ha sellado, tras casi tres meses de negociaciones, acusaciones por los sueldos de los máximos directivos (sobre todo del presidente, José Ignacio Goirigolzarri, cuya remuneración estaba congelada en Bankia) y con la satisfacción sindical de que todas las bajas sean voluntarias y no forzosas.

El número de empleados afectados por el ERE son al final 6.452, lo que afecta a un 15% del total de la plantilla pero un 22% menos (1.839 puestos) de los que se habían propuesto en el inicio de las negociaciones el pasado mes de abril (8.295 empleos).

La fusión con la que se ha creado el primer banco en España por activos ya era compleja en términos de empleo y de dimensión de su red, dado el tamaño de cada una de las entidades que pactaron a finales de 2020 una operación que se ha considerado "esencial" por parte de sus representantes ante la baja rentabilidad generalizada de todo el sector bancario.

Las negociaciones han sido arduas y no han estado exentas de polémica, por las críticas de algunos miembros del Gobierno, como la vicepresidenta económica Nadia Calviño, a quien se la considera una de las artífices de esta fusión junto al veterano banquero Isidro Fainé, al frente de la Fundación La Caixa tras presidir durante año la entidad bancaria.

Los últimos días han estado marcados por jornadas de negociación maratonianas, con reuniones hasta altas horas de la madrugada que al final han resultado satisfactorias. "Hemos conseguido un acuerdo con el compromiso inicial de que no haya un despido forzoso. Hemos conseguido un acuerdo histórico, incluso con mejoras laborales", afirma la portavoz de CCOO en CaixaBank, Ruth Bolaños.

Las tensas negociaciones del ERE planteado provocaron que los sindicatos convocaran, por primera vez en la historia de la entidad de origen catalán, dos huelgas generales en las últimas semanas, así como distintas concentraciones ante los edificios más emblemáticos del nuevo grupo generado por la fusión.

"Dolorosas", según Gorigolzarri

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, ha calificado en numerosas comparecencias, incluso en la última junta de accionistas y primera del banco resultante, que las medidas de ajustes o ERE planteado eran "dolorosas", pero necesarias para garantizar la viabilidad de la plantilla que aún se mantendrá en el grupo.

Desde un principio, tanto Goirigolzarri como su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, abogaron por llegar a un acuerdo con los representantes sindicales como en anteriores ocasiones y sin generar malestar laboral entre los empleados del banco.

Los máximos directivos de CaixaBank ya pueden, tras el acuerdo sellado y que se firmará en los próximos días con los sindicatos, centrarse en los planes de integración plena de las dos entidades fusionadas.

Por el momento, ya se ha cerrado la unificación de marcas, pero el reto está ahora en conseguir el ensamblaje tecnológico que está previsto para finales de año. El ajuste de la red, tras las condiciones impuestas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), supondrá el cierre de 1.534 sucursales, el 75% de ellas pertenecientes a la extinta Bankia.

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