BOLSA

Urbas, a la espera despejar el camino

En menos de un año y me­dio, Urbas ha re­du­cido su deuda desde los 185 mi­llones hasta poco más de 56 mi­llones de eu­ros. Un com­pro­miso para la re­es­truc­tu­ra­ción de la deuda lo­grado gra­cias a un gran es­fuerzo rea­li­zado en co­la­bo­ra­ción con va­rias en­ti­dades fi­nan­cieras y el Sareb, en una clara apuesta de fu­turo por el pro­yecto.

Este hito abre ahora un sinfín de posibilidades al grupo aún no valoradas correctamente por el mercado al poder materializar una serie de operaciones abordadas en el primer semestre y aparcadas a un lado hasta cumplir con este gran objetivo.

Entre ellas destaca la obtención de una línea de financiación por un importe total de 50 millones de euros formalizada a mediados del pasado mes de diciembre, así como de las garantías necesarias para asegurar el contrato de financiación.

La obtención de esta línea de financiación ha sido clave para la formalización de los acuerdos necesarios para la reorganización de la deuda y, adicionalmente, permitirá a Urbas el relanzamiento del plan de negocio en el que ha estado trabajando este año. Un plan que explicará a sus accionistas en la junta prevista para el próximo 6 de agosto.

Una de las más relevantes ha sido la adquisición de la totalidad de la empresa constructora Ecisa a Al Alfia Holding, ampliando el acuerdo inicial, anunciado el pasado mes de septiembre, por el 51%. A cambio, el fondo qatarí entrará en Urbas con un paquete representativo del orden del 5%. Operación que se enmarca dentro de su plan estratégico y se complementa perfectamente con las recientes adquisiciones y operaciones corporativas.

Otra de las grandes operaciones anunciadas ha sido la adquisición del 70% del capital social de la compañía vasca Construcciones Urrutia el pasado mes de febrero. Con una cartera de obras superior a los 60 millones, la compañía es una referencia en el sector de la edificación en Euskadi desde hace más de 80 años El grupo refuerza de este modo su división de construcción y su presencia en el País Vasco tras la adquisición de Murias en marzo de 2020.

A todo ello se suma la adquisición de la totalidad del capital social de Nalmar Real Estate y dos solares en La Albufereta, Alicante, cerrada a mediados del pasado mes de mayo. Operación con la que prevé mejorar su tesorería con un flujo de ingresos significativo en el corto y medio plazo.

Todas las operaciones anunciadas se enmarcan en la línea de expansión, internacionalización y diversificación seguida por el Consejo de Administración desde el año 2020, fruto de la cual también fueron adquiridas la constructora guipuzcoana Murias, la mina de feldespato de Silán (Lugo) y Sainsol, la start-up especializada en autoconsumo fotovoltaico, que ha permitido a la compañía desembarcar también en el sector de las energías renovables.

El grupo inmobiliario, constructor, minero y de energías renovables, confía en que este impulso inorgánico traiga aparejado un importante crecimiento en su facturación y Ebitda tanto en este ejercicio como en los próximos años. Circunstancia que ha elevado el interés de los inversores respecto a los resultados del primer semestre, que pueden marcar el despegue definitivo de su cotización un tanto atascada en estos días por varios motivos.

El principal sería que la mayor parte de estas operaciones se han realizado mediante la entrega de acciones cuya capitalización debe ser aún aprobada por la junta de accionistas con un precio de conversión de 0,0125 euros, es decir 0,01 euros de valor nominal y 0,0025 euros de prima de emisión. Un precio pactado hace meses cuando la cotización de Urbas estaba por debajo y que estaría siendo malinterpretado a la baja ahora cuando se mueve sobre los 0,017 euros, muy por encima de esas valoraciones.

Sobre el valor pesa, además, el juicio pendiente sobre el presidente y el ex presidente de la compañía por la ampliación de capital realizada en 2015. Una incertidumbre que va camino de resolverse tras la apertura del juicio oral al presidente y otras 13 personas a las que impone una fianza solidaria de 16 millones de euros.

El auto, no obstante, ratifica el sobreseimiento provisional de las actuaciones frente Urbas, que queda eximida de responsabilidad penal en el marco de dicho procedimiento. Decisión que pone de manifiesto la legalidad de la actuación en la ampliación de capital social. De este modo, la querella interpuesta con un seudónimo y orquestada en el despacho Garrido Abogados por la presunta sobrevaloración de activos pierde posibilidades de llegar a buen puerto.

De hecho, los informes realizados por auditores independientes reflejan que las valoraciones fueron completamente correctas. Documentos que obran en poder de la CNMV, organismo que no fue llamado a declarar en fase de instrucción.

La compañía, en cualquier caso, asegura que su continuidad y viabilidad está garantizada con independencia del resultado del procedimiento judicial, si es que no se produce un pacto previo, y podrá centrarse en continuar con la ejecución de su plan de negocio, máxime tras cerrar el proceso de reorganización de la deuda. En cuanto todo quede aclarado, los gestores de Urbas creen que la cotización volverá a ser protagonista en el mercado al igual que ocurrió en 2020 cuando subió más de un 140%.

Artículos relacionados