Los in­ver­sores van a ser mucho más se­lec­tivos en esta se­gunda mitad del año

La banca se topa con sus límites en bolsa a la espera de los resultados trimestrales

Los bol­sistas coin­ciden en que el sector ya ha co­ti­zado el mejor es­ce­nario desde oc­tubre

Bolsa de Madrid.
Bolsa de Madrid.

La banca no puede es­tirar la cuerda casi in­de­fi­ni­da­mente en bolsa. Tras bajar a los in­fiernos y tocar fondo en oc­tubre del año pa­sado, el sector cerró tres tri­mes­tres con­se­cu­tivos ex­tra­or­di­na­rios y, según las voces más au­to­ri­zadas del mer­cado, sen­ci­lla­mente irre­pe­ti­bles. La subida que casi ha do­blado el valor de la banca es­pañola res­pecto a sep­tiembre de 2020 ya está en los anales de la his­to­ria. Pero en el se­gundo se­mestre todo será di­fe­rente.

Diferente no quiere decir malo, en absoluto. Los bolsistas no tienen muy claro si a la banca le quedan muchas alegrías en bolsa después de las aún muy recientes exhibiciones en el parqué. Pero en lo que sí están de acuerdo es en que ya sería un éxito de enormes proporciones consolidar a corto plazo los actuales niveles... al menos hasta que el sector ponga sobre el tapete los resultados del segundo trimestre del año. Quedan algunas semanas.

Después de una subida de casi el 30% en la primera parte de 2021 los gestores se han ganado el derecho a ser mucho más precavidos ahora. Primero, porque no es cuestión de emborronar una de las páginas más brillantes de los últimos tiempos en clave de rentabilidad. Y segundo, porque resulta difícil que puedan tener continuidad subidas tan espectaculares como la de más del 60% de Banco Sabadell hasta junio. Hasta aquí, todos de acuerdo.

"Hay quien está soltando lastre, pero yo diría que el mínimo posible para ir asegurando unas pocas plusvalías. Todo el mundo está en banca, porque nadie descarta que pueda haber sorpresas positivas en Europa en materia de tipos de interés si la economía y la inflación siguen por la línea de crecimiento de los últimos meses. La diferencia es que ahora habrá que ser mucho más selectivo a la hora de elegir, porque ya no vale todo", señalan en una gran gestora internacional.

De las precauciones de los inversores hablan bien las ventas de las últimas semanas en bolsa. Ha salido papel de todas los valores del sector, en mayor o menor cuantía. La consecuencia es que el sector ha perdido cerca del 4% de su valor en junio. Un ajuste mínimo teniendo en cuenta el tamaño de la subida anterior, pero ajuste al fin y al cabo. Hay expertos que creen que sería saludable una corrección aún mayor para sanear el mercado.

Caídas, aviso a navegantes

"Las caídas de los últimos días no son un aviso a navegantes. En realidad vienen bien, porque las subidas no pueden ser eternas. La banca necesita un período de reposo amplio y que se barra el papel más especulativo. Lo mejor es que ese papel ya está saliendo al mercado de forma muy ordenada, sin excesos. Y el mercado lo está absorbiendo con una enorme facilidad, lo que significa que no hay grandes tensiones", señala un experto bolsista.

Lo que todo el mundo descarta es que la banca pueda liderar de nuevo a la bolsa española en la segunda mitad del año, incluso después de que el BCE haya dado carta blanca a que los bancos vuelvan a pagar dividendo a partir del mes de octubre. Un anuncio que tiró con fuerza de los precios porque habla de una mejora de las grandes cifras del sector. Pero también es cierto que este espaldarazo estaba hasta cierto punto descontado por los inversores.

"Lo normal es que ya a partir del tercer trimestre veamos una cierta rotación de posiciones hacia las eléctricas y las constructoras, que se han quedado totalmente rezagadas al cierre de junio y tienen unas valoraciones en algunos casos atractivas. Eso no quiere decir que la banca lo vaya a hacer mal, pero es evidente que tiene que haber relevo después de la locura de esta primera parte del año", señalan en un gran 'bróker' nacional.

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