BANCA

ERE del BBVA, el último que apague la luz

La de­manda para apun­tarse al ERE su­pera las pre­vi­siones del propio banco

Carlos Torres, pte. de BBVA.
Carlos Torres, pte. de BBVA.

Cuando no con­vences ni a los tu­yos, tienes un pro­ble­ma.Y eso es lo que pa­rece pa­sarle en la ac­tua­lidad al BBVA. Una vez ce­rrado el plazo el 30 de junio para la pre­sen­ta­ción de so­li­ci­tudes de tra­ba­ja­dores para ad­he­rirse al ERE pac­tado con la en­ti­dad, la cifra del per­sonal dis­puesto a aban­donar el barco se ha dis­pa­rado. Oficialmente, el banco ha­bría re­ci­bido algo más de 4.000 pe­ti­cio­nes, un 37% más de la cifra fi­jada en 2.935 tra­ba­ja­do­res, dis­tri­buidas en 2.725 y 210 ex­ce­den­cias.

Aunque en un principio, el BBVA reconoce haber recibido más de 1.100 adhesiones por encima de la cifra pactada la cifra final podría verse superada con creces. Según fuentes cercanas a la entidad el número de empleados que han solicitado su adhesión al ERE podría superar incluso las 10.000 personas.

Algo que en principio podría ser exagerado. Pero lo cierto es que hay sucursales en las que todos los trabajadores se han apuntado a las bajas incentivadas ante el temor de estar entre las 480 oficinas que el grupo bancario tiene intención de cerrar en cuatro oleadas entre julio y noviembre. Eso refleja, apuntan estas fuentes, la desconfianza de los trabajadores en el actual equipo gestor para llevar las riendas del grupo tras la herencia envenenada de Francisco González.

Una incertidumbre alentada además por la negativa de la entidad a la petición de los sindicatos a comprometerse a no hacer más ERE en los tres próximos años salvo si estuviera envuelto en una nueva fusión. Cláusula rechazada a pesar de que legalmente no podrá acometer un nuevo ERE hasta que acabe el plazo de ejecución del actual en marzo de 2022, ni aceptar más adhesiones a las ya pactados. Aunque sí podría seguir acordando salidas pactadas dado el “overbooking” registrado.

En medio de todo este maremágnum, el consejo de administración del BBVA ha decido cambiar al actual auditor, KPMG, y sustituirlo por Ernst & Young que será el nuevo auditor de cuentas de 2022 a 2024 si la propuesta es aprobada en la próxima junta general de accionistas.

Pese a las dudas entre los trabajadores, las acciones del BBVA se encuentran en una importante fase de rebote desde los mínimos del año pasado con la pandemia. En este año llevan recuperado cerca de un 35% de su valor, en un avance que apunta a los 6 euros como primer objetivo.

A partir de ahí habrá que ver si las perspectivas de retirada de estímulos de los grandes bancos centrales y le mejora del consumo le permiten continuar la tendencia alcista o da un nuevo paso atrás con un primer suelo en los 5 euros por título.

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