El 'broker' sin co­mi­siones sale a bolsa en la diana de los re­gu­la­dores es­ta­dou­ni­denses

La OPV de Robinhood desafía a todos y devuelve el protagonismo a los particulares

Contra viento y ma­rea, as­pira a una va­lo­ra­ción muy agre­siva de 35.000 mi­llones de dó­lares

Robinhood.Sin título
Robinhood.

Contra todo y contra to­dos. Así va a salir a bolsa Robinhood, con el ob­je­tivo de sacar ade­lante una va­lo­ra­ción es­tra­tos­fé­rica de 35.000 mi­llones de dó­la­res. El 'broker' sin co­mi­sio­nes, el icono de la de­mo­cra­ti­za­ción de los pre­cios de compra y venta de ac­tivos co­ti­za­dos, da el salto al mer­cado de va­lores a pesar del es­cru­tinio mi­li­mé­trico de las au­to­ri­dades es­ta­dou­ni­denses y de las dudas sobre el mo­delo tras el caso GameStop.

A Robinhood nadie le podrá negar un sitio en la historia. Sus fundadores, los jovencísimos Vladimir Tenev y Baiju Bhatt, con una imagen mucho más propia del universo 'fintech' que los modelos clásicos de Wall Street, han sido la punta de lanza del movimiento por el que, unidos, millones de jóvenes estadounidenses se han convertido en los nuevos tiburones del mercado estadounidense. Sin ellos, el caso GameStop que revolucionó los mercados en enero hubiera sido imposible.

Agrupados en torno a la plataforma Reddit, miles de inversores particulares compraron en bloque acciones de la compañía de videojuegos, la hicieron subir un 1.500% y pusieron a los inversores bajistas de Game Stop al pie de los caballos. Algo que no hubiera sido posible sin la irrupción de las plataformas de negociación sin comisiones, con Robinhood a la cabeza. Pero en el pecado, el 'broker' 'online' ha tenido que llevar también la penitencia.

Gamestop

El 'caso GameStop' le obligó a dejar su papel de rebelde con causa. La decisión obligada de limitar e incluso suspender la operativa sobre las acciones más volátiles le acarreó un mar de críticas por parte de los pequeños inversores. Muchos amenazaron con dejar de operar para siempre con la compañía. Pero, sobre todo, Robinhood se aseguró el marcaje al hombre de las autoridades, que hasta el pasado mes de junio bloqueaban la salida a bolsa con peticiones continuas de información.

No es que Robinhood haya entrado en el sistema, pero no cabe duda que su éxito futuro dependerá de hasta qué punto respeta las reglas del juego que imponen los supervisores. Éstos no quieren sorpresas negativas después de que, en 2018, el 'broker' lanzara el servicio de intermediación en criptodivisas. Un paso que levantó ampollas y que ha convertido a Robinhood en una firma muy monitorizada. Y más que lo estará tras sus últimas decisiones.

Sobre todo la de dar entrada de forma masiva en la OPV a los inversores particulares. Los clientes minoristas de la firma se repartirán nada menos que el 35% de la operación. Una decisión que devuelve un protagonismo inusitado a un segmento demasiado olvidado en los últimos tiempos. Con este movimiento, Robinhood se asegura una vigilancia aún más estrecha por parte de las autoridades tras una operación que plantea un desafío total.

Un desafío que se extiende a todo el segmento de 'broker' tradicionales, que temen que un éxito de la OPA de Robinhood pueda animar a otros competidores 'online' a dar un salto al parqué que les facilite un importante crecimiento a corto y medio plazo. Por lo tanto, hay mucho en juego en una de las operaciones más esperadas y controvertidas de 2021, en la que el vendedor aspira a levantar unos 2.300 millones de dólares.

Pero más allá de las grandes cifras de la operación -despampanantes para un 'broker' 'online'- importa la llegada a la bolsa de un nuevo modelo de hacer 'trading' que no para de ganar adeptos. Robinhood tiene casi 18 millones de usuarios activos cada mes y más de 80.000 millones de euros bajo custodia. Se trata de unas cifras escandalosas que crecen a velocidad de vértigo. Grandes credenciales para sacar adelante el gran desafío del año en las bolsas mundiales.

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