Descalifica el re­corte a las cen­trales nu­clea­res, hi­dráu­licas y eó­licas en ex­plo­ta­ción antes de 2005

Endesa recorta un 26% su beneficio pero prevé alcanzar 1.700 millones en 2021

Bogas (CEO) re­clama un cambio en la ta­rifa re­gu­lada para evitar la fuerte “volatilidad”

Bogas y Sánchez Calero, Endesa.
Bogas y Sánchez Calero, Endesa.

El alza que han su­frido las ma­te­rias primas y el CO2 han pro­vo­cado una caída de los re­sul­tados de Endesa de un 26% hasta to­ta­lizar unos be­ne­fi­cios de 832 mi­llones de euros en el primer se­mestre del año. La subida del gas y del precio medio de los de­re­chos de emi­sión del CO2, han lle­vado a que el precio de la elec­tri­cidad en el mer­cado ma­yo­rista se haya du­pli­cado, lo que ha afec­tado ne­ga­ti­va­mente sobre los be­ne­fi­cios.

A pesar de esta coyuntura, la eléctrica mantiene su previsión de lograr un beneficio de 1.700 millones y un ebitda de 4.000 millones a final de año.

“La coyuntura del mercado energético en España, con el fuerte aumento de los precios en el mercado mayorista, no está beneficiando a las compañías eléctricas como Endesa, ya que tenemos vendida a clientes energía a precios menores de los que está macando el pool”, ha señalado el consejero delegado, José Bogas.

El alto ejecutivo de la eléctrica ha añadido que, además de las medidas que en el corto plazo van a ser implementadas por el Gobierno, “existen otras más eficientes y de carácter estructural que podrán acometerse”, ha comentado. Bogas se ha referido especialmente a la reforma de la tarifa regulada para proteger, de esta forma, a los clientes domésticos de la fuerte “volatilidad” que, desde el pasado mes de junio, sufre el mercado eléctrico.

Fundamentos erróneos

Respecto a la propuesta del Ejecutivo de recortar la remuneración que reciben las centrales nucleares españolas, las eólicas y las instalaciones hidráulicas que están explotación desde antes de 2005 -detrayéndoles los costes del CO2-, el máximo directivo de Endesa denuncia que esta propuesta “está basada en fundamentos erróneos, como que esas instalaciones están totalmente amortizadas, pese a las ingentes inversiones realizadas en ellas desde 2005”, ha señalado.

Bogas ha expresado, al respecto, su confianza en que las propuestas de cambio realizadas sobre el texto del anteproyecto de ley, sugeridas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y como fruto del proceso de tramitación parlamentaria en el que todas la partes implicadas serán escuchadas, “el resultado final sea más razonable”, especialmente para las centrales nucleares e hidroeléctricas.

Crecimiento de la deuda

Según los resultados presentados por la eléctrica, la deuda neta de la compañía alcanza unos 8.200 millones de euros, lo que supone un crecimiento de la misma de 1.300 millones de euros, debido especialmente a la evolución negativa del flujo de caja y de la retribución a los accionistas en forma de dividendo a cuenta de los resultados de 2020, abonado el pasado mes de enero. La ratio de apalancamiento -deuda neta respecto al ebitda-, se sitúa en 2,1 veces, en términos comparables con el primer semestre de 2020. El coste de la deuda se mantiene en un nivel bajo, con un interés medio de 1,7%, igual cifra que al cierre del ejercicio pasado.

El director general financiero, Luca Passa, ha señalado durante la presentación de los resultados semestrales a los inversores, que se mantienen las previsiones de la compañía para el todo el ejercicio 2021, con un ebitda estimado de 4.000 millones de euros y un beneficio ordinario neto de 1.700 millones, “pese a las excepcionales condiciones vividas en la primera mitad del año”, ha comentado.

“Esperamos una normalización de la situación durante esta segunda mitad, sustentada sobre un mejor desempeño de los negocios, que haga el segundo semestre similar al del pasado 2020”. El director financiero ha añadido que esperan para este periodo una mejora de los márgenes, tanto en electricidad como en gas, una vez gestionada la volatilidad de los precios; una mejor eficiencia adicional a la registrada hasta ahora y un comportamiento del negocio regulado al alza, impulsado por el aumento del consumo y la aceleración de las inversiones.

Inversiones al alza

En total, Endesa ha desarrollado inversiones de más de 700 millones de euros en el primer semestre del año destinadas a impulsar su estrategia de descarbonización y electrificación, lo que supone un 15% más que en el mismo periodo de 2020. Según la compañía, el 85% de esta inversión está ligada a cuatro de los objetivos de desarrollo sostenible, definidos por Naciones Unidas.

Respecto a la apuesta que Endesa está realizando sobre las energías renovables, actualmente dispone en fase de ejecución de plantas solares y eólicas que suman un total de 2.500 megavatios de potencia instalada. De ellos, unos 900 MW están previstos entren en operación en 2022. Endesa tiene además en cartera proyectos de almacenamiento de 9.700 MW, de los cuales unos 1.600 MW están asignados a proyectos renovables y se encuentran en una fase de madurez administrativa.

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