Monitor del Seguro

Todavía fac­tura un 6,4% menos que hace 24 meses (prepandemia)

El seguro español recupera músculo tras el parón ‘por enfermedad’

El se­guro de Autos sigue siendo el fa­ro­lillo rojo de No Vida

Seguro del Automovil
Seguro del Automovil

El se­guro es­pañol acabó el ejer­cicio 2020 con una caída de la fac­tu­ra­ción por la venta de pó­lizas del 8,24%. Fue un año muy duro. A estas al­turas no hace falta re­cordar el de­vas­tador efecto que tuvo la irrup­ción de la pan­demia y el con­fi­na­miento do­mi­ci­liario de­cre­tado para con­tro­larla. Pero poco a poco la in­dus­tria va re­cu­pe­rando el tono. En marzo de 2021 el des­censo era ya solo del 0,32%. Y tres meses des­pués no hay caídas sino un avance del 5,48% en tasa in­ter­anual.

Hay otros datos que muestran esa mejora. Ese incremento de casi el 5,5% contrasta con el descenso del 11,12% experimentado entre enero y junio de 2020, semestre en el que empezó a reflejarse a partir de marzo el impacto de la crisis provocada por el COVID-19. Y una cifra más a tener en cuenta: en el primer semestre de 2019, cuando aún el mundo ni se imaginaba que podríamos vivir una situación como la provocada por el coronavirus, la facturación del seguro cayó un 0,97% en tasa interanual. Es decir, la industria ahora muestra más ímpetu que antes de la pandemia.

Pero siendo esto cierto, también lo es que la situación en términos absolutos todavía no es ni mucho menos la que era. Según los datos de ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones) divulgados por Unespa, los ingresos de las aseguradoras por primas a cierre de junio se situaron en 31.558 millones de euros. Y, como la propia asociación empresarial del seguro matiza, si se toman como referencia no los datos de un año para otro (la facturación del sector se incrementó un 5,48%, como ya hemos mencionado) sino los del primer semestre de 2021 respecto al mismo periodo de 2019, el seguro factura hoy un 6,4% menos que hace 24 meses.

Uno de los segmentos de negocio que más sufrió en 2020 fue el de Vida. En las próximas semanas conoceremos con más detalle su evolución, pero con los datos que tenemos ahora podemos sacar una conclusión: las cosas van mejor pero, una vez más, con matices.

Los seguros de Vida Ahorro fueron los más perjudicados por la pandemia. En el primer semestre de 2020 las primas descendieron un 31,98% en tasa interanual. Y frente a lo que ocurría el año pasado, en este 2021 la facturación por la venta de pólizas aumentó un 10,56% hasta junio en tasa interanual. “Los casi 9.000 millones ingresados por este concepto a cierre de junio reflejan un aumento del ahorro captado del 10,6% frente al año pasado (en pleno confinamiento). Pero también suponen un descenso del 24,8% frente a la situación existente en 2019 por estas mismas fechas”, comentan desde Unespa.

En el caso de Vida Riesgo, el avance en primas ha sido hasta junio del 5,17% frente a un mínimo incremento del 0,11% en el primer semestre de 2020. De forma que el crecimiento desde 2019 ha sido de un más que decente 5,41%.

En No Vida, los ramos de Salud y Multirriesgos son los que mejor evolucionan. Los seguros de atención sanitaria han incrementado sus ingresos en un 4,8% frente a 2020 y un 10% si la comparación se efectúa con 2019. Las pólizas que protegen inmuebles crecen un 6,1% en los últimos 12 meses y un 9% si se toma como referencia el primer semestre de 2019.

Mención especial merece el seguro de Autos, que sigue siendo el farolillo rojo de entre los principales ramos de No Vida. En junio de 2021 han acabado prácticamente planos (la facturación por la venta de estas pólizas descendió un 0,07%), lo cual no es un mal dato si tenemos en cuenta que hace un año la caída interanual era del 2,95%. Y aunque los 5.667 millones de euros de ingresos que genera actualmente son un 3,4% inferiores a los que facturaba al cierre del primer semestre de 2019, todo parece indicar que a medida que la economía retoma el ritmo, el negocio también lo hace.

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