En el primer se­mestre de 2020, la ener­gé­tica llegó a perder 2.484 mi­llones de euros

Repsol suelta el lastre de la pandemia y dispara su beneficio hasta 1.235 millones

Imaz abre la puerta a ade­lantar los com­pro­misos de di­vi­dendo pre­vistos en el plan es­tra­té­gico

Josu Imaz, Repsol.
Josu Imaz, Repsol.

No hay mal que cien años dure, que diría la abuela. Repsol, la ener­gé­tica es­pañola en pleno pro­ceso de trans­for­ma­ción, ha lo­grado des­pren­derse del lastre de la pan­demia del año pa­sado y ha ob­te­nido un be­ne­ficio en el primer se­mestre de 1.235 mi­llones de eu­ros, frente a unas pér­didas de 2.484 mi­llones re­gis­tradas en igual pe­riodo de 2020. Los be­ne­fi­cios su­peran in­cluso la cifra de 1.133 mi­llones de euros al­can­zada en el primer se­mestre de 2019, antes de que es­ta­llara el Covid-19.

“Las medidas que hemos adoptado nos están permitiendo capturar el máximo valor posible en este complicado entorno, aprovechando de inmediato los indicios de recuperación que observamos, con señales que nos acercan a niveles previos a la pandemia”, ha declarado el consejero delegado Josu Jon Imaz.

Estos resultados positivos se debieron en gran parte a la fuerte subida que han experimentado tanto el petróleo como el gas. En el caso del crudo Brent, aumentó un 62%, y un 56% en el del gas Henry Hub. Concretamente, el precio medio del barril se ha situado en los 65 dólares, frente a los 40 dólares en el mismo periodo de 2020.

El resultado neto ajustado, que mide la marcha de los negocios, alcanzó los 959 millones de euros, con cifras positivas en todos los segmentos, entre los que destacó Exploración y Producción, con 678 millones, frente a unas pérdidas de 51 millones en igual periodo de 2020. La producción media ascendió a 599.300 barriles equivalentes de petróleo al día.

Entre enero y junio, Repsol obtuvo un flujo de caja operativo positivo que ha ascendido a 1.932 millones de euros y un flujo de caja libre de 955 millones de euros.

Gracias a esta favorable coyuntura, la energética ha logrado recortar su deuda un 6%, hasta 392 millones de euros, y situarla en 6.386 millones de euros. La liquidez en este periodo ascendía a 9.448 millones de euros.

Moody’s mejora la calificación

El buen comportamiento de Repsol en los últimos meses ha permitido a la agencia de calificación crediticia Moody’s mejorar en junio pasado la perspectiva de la empresa, situándola en “estable”. Durante el pasado año, la energética sufrió uno de los peores ejercicios registrados por la compañía.

Junto con el área de producción y exploración, la parte comercial y las renovables lograron un resultado positivo de 228 millones de euros, un 40% superior a los 163 millones del primer semestre del año anterior. Concretamente, durante el segundo trimestre de este año, las ventas de estaciones de servicio en España mejoraron un 63% frente a 2020, en el que se vivieron épocas de confinamiento y fuertes restricciones a la movilidad en España.

En cuanto a la apuesta por las renovables, la energética sigue avanzando en su expansión internacional con el acuerdo suscrito con Hecate Energy en EEUU e inició la operación de dos parques fotovoltaicos en España.

La compañía estadounidense está especializada en el desarrollo de proyectos fotovoltaicos y de baterías para el almacenamiento de energía. Con sede en Chicago, Hecate Energy cuenta con una cartera de proyectos renovables y de almacenamiento en desarrollo de más de 40 GW.

Repsol tiene actualmente 3.386 MW de capacidad instalada en operación en España y otros 2.549 MW en distintas etapas de desarrollo. El plan estratégico 2021-2025 prevé aumentar la cartera de activos de generación renovable con el objetivo de ser un operador global, con una capacidad que alcanzará los 7,5 GW en 2025 y los 15 GW en 20230.

Adelantar los compromisos de dividendo

En conferencia de prensa con los analistas, Imaz ha admitido la posibilidad de anticipar los compromisos de dividendo contraídos en el plan estratégico. El consejero delegado ha señalado que en su estrategia el grupo fue “cauteloso”, con una hoja de ruta diseñada bajo un precio del barril a 50 dólares y ahora el Brent se encuentra a 74 dólares, 24 dólares por encima.

En este sentido, ha admitido que la energética podría proponer a finales de este ejercicio la primera recompra de acciones incluida en el plan estratégico, a la vista de la “posición de caja”. Repsol prevé destinar unos 6.700 millones de euros a la retribución a los accionistas a través del pago de dividendo en efectivo y de la recompra de acciones en los próximos cinco años. Concretamente, el grupo repartirá dividendos en efectivo por un total de 4.700 millones hasta 2025, con el pago en 2021 de un dividendo de 0,60 euros por título (scrip dvidend más dividendo en efectivo), cantidad que irá aumentando progresivamente a lo largo del plan estratégico hasta alcanzar los 0,75 euros. En 2025, la remuneración superaría el euro por acción, incluyendo el pago en efectivo y la recompra de acciones que está previsto se realizará a partir de 2022.

En cuanto al negocio de renovables, Imaz ha insistido en que Repsol sigue trabajando en la combinación de la salida a Bolsa y la incorporación de un socio para apoyar el crecimiento en esta apuesta.

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