El juez archiva la causa para Repsol, CaixaBank, Brufau y Fainé sobre Villarejo

Isidre Faine y Antonio Brufau
Isidre Faine y Antonio Brufau

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ha de­ci­dido ar­chivar para Repsol y CaixaBank, así como para el pre­si­dente de la pri­mera, Antonio Brufau, y el ex pre­si­dente de la se­gunda, Isidro Fainé, la in­ves­ti­ga­ción sobre la con­tra­ta­ción por parte de ambas em­presas del co­mi­sario José Manuel Villarejo para, pre­sun­ta­mente, es­piar al en­tonces jefe de Sacyr, Luis del Rivero.

En esta pieza separada 21 de la macrocausa 'Tándem' el magistrado investiga la contratación en 2011 por parte de ambas mercantiles a Cenyt, el buque insignia del grupo empresarial de Villarejo, con el presunto objetivo de que espiara a Del Rivero para impedir que se hiciera con el control de Repsol --de la que CaixaBank es uno de los principales accionistas-- a través de su alianza con la empresa mexicana Pemex.

En abril, el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6 imputó a Brufau y Fainé por un presunto delito de cohecho, al considerar que la reacción frente a Sacyr fue "promovida por los dos presidentes", y, el pasado 8 de julio, dio el mismo paso con Repsol y CaixaBank como personas jurídicas por cohecho y revelación de secretos, razonando que la contratación a Cenyt se hizo en nombre y beneficio de ambas.

El magistrado ha dado marcha atrás en estas imputaciones tras escuchar en su juzgado a Brufau y Fainé, que comparecieron el pasado 7 de mayo, y a los representantes legales de Repsol y CaixaBank, que han declarado esta misma semana. Los investigados expusieron que fue un encargo lícito --para obtener información sin "acciones intrusivas"-- y que se hizo conforme a las normas vigentes, tanto legales como internas.

Respecto a Brufau y Fainé, el instructor ha señalado que "no consta en la causa, más allá de las declaraciones prestadas, documento o grabación que acredite, al menos indiciariamente, la participación de ambos presidentes en la contratación de Cenyt".

A este respecto, ha destacado que la contratación no recaía en el ámbito de control de los presidentes, sino de sus jefes de seguridad del momento --Rafael Araujo (Repsol) y Miguel Ángel Fernández Rancaño (CaixaBank), ambos imputados--.

"Por tanto, sin indicios que apunten a que los presidentes de las compañías interviniesen de manera directa en los hechos investigados, no es posible transferir a dichos presidentes una obligación de supervisión y vigilancia corporativa, que está delegada en los órganos competentes para ello", ha resuelto.

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