Alimentos y vi­vienda dis­paran sus pre­cios, mien­tras la deuda al­canza los 28,6 bi­llones

Prestigiosos 'gurús' anticipan una inflación galopante con las hamburguesas a 50 dólares

Un vi­sio­nario ad­vierte que la in­yec­ción de di­nero pro­vo­cará un ca­ta­clismo eco­nó­mico en EEUU

Inflación
Inflación

El alza de los sa­la­rios en Estados Unidos cons­ti­tuye uno de los in­gre­dientes de la fase in­fla­cio­naria que vive el país. Hasta el punto de hay quien ya ha va­ti­ci­nado que el precio de las ham­bur­guesas se dis­pa­rará hasta la zona entre los 40 y los 50 dó­la­res, frente a los casi 20 dó­lares ac­tuales por una de ca­li­dad. La po­lí­tica de emi­sión de deuda ma­siva ha tras­pa­sado los lí­mites de los 28,6 bi­llones de dó­la­res, mien­tras el ba­lance del banco cen­tral es­ta­dou­ni­dense (FED) se ha du­pli­cado el úl­timo año y me­dio, mar­cado por la pan­de­mia.

Uno de los visionarios más pesimistas sobre la actual situación de la economía estadounidense considera que los políticos han superado el umbral de la “negligencia económica”.

El conocido autor de libros Michael Snyder se ha pronunciado sin tapujos en el blog tremendista The Economic Collapse del que es editor. Los administradores del país “están literalmente en el proceso de destruir nuestra economía e, incluso, después de que tantos expertos hayan señalado sus colosales errores, no se detendrán. Simplemente siguen creando más dinero, y ahora tenemos una terrible crisis inflacionaria en nuestras manos”.

Al abrigo de esta política keynesiana de protección del Estado, ante la imposibilidad de las empresas para tirar del carro, es sobre la que pivotan todos los incrementos salariales. En España se acaba de anunciar un alza de la remuneración mínima interprofesional por encima de los mil euros mensuales.

Rebelión

En Estados Unidos, existe una rebelión empresarial sobre los costes salariales. El gerente de un restaurante de Manhattan, John Stratidis, ha asegurado a Daily Mail que los clientes deberán pagar más por sus hamburguesas a consecuencia de la elevación de los costos del factor trabajo. “'Cuando suba el salario mínimo, ¿quién pagará por eso? El cliente. Todo va a mejorar solo para poder seguir en el negocio. Cuando damos más dinero, los precios suben y cuando suben los precios, ¿quién va a pagar por eso? Eso es inflación. Vas a entrar en algún lugar para comer algo y pagar 40 o 50 dólares por una hamburguesa”.

Snyder alerta de la picardía de algunos establecimientos con los turistas. Es el caso de Posh Burguer en las Vegas, que ofrece siete opciones de hamburguesas, que van desde los 12 dólares hasta los 16, pero “para los comensales que buscan desarrollar las fantasías de los grandes apostadores, existe el llamativo menú Posh Royale Burger por cien dólares, que se crea con carne wagyu, trufa, foie gras, polvo de oro, una guarnición de lechuga, tomate, cebolla, encurtidos y la salsa secreta Posh”.

El futurista económico americano se refiere incluso a la existencia de hamburguesas que ofrece un chef de high standing por 6.000 euros en Bruselas, lo que aprovecha para recordar con nostalgia la época en que se podía comer una por un sólo dólar.

Con su talante catastrofista, Michael Snyder advierte sobre las palabras del plutócrata John Catsimatidis, quien anunció que los precios de los alimentos subirían entre un 10% y un 14% el próximo mes de octubre.

Más adelante insiste en su mensaje pesimista, cuando alude a una información de la cadena de televisión CNN, que advirtió que el precio de la vivienda se ha incrementado un 23% en los últimos doce meses. Y continúa con el alza del 20% en los alquileres de piso anunciada por The New York Times, aunque más tarde otorga una mayor credibilidad a un crecimiento del 9,2% en estos alquileres.

Artículos relacionados