El banco eleva a 940 mi­llones anuales los aho­rros de costes de la in­te­gra­ción

Gortázar (CaixaBank): el Estado se beneficiará de su vuelta al dividendo

El grupo hará un pago en efec­tivo del 50% del be­ne­ficio ajus­tado de 2021

Gonzalo Gortazar, Consejero Delegado de Caixabank
Gonzalo Gortazar, Consejero Delegado de Caixabank

El con­se­jero de­le­gado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha tra­tado de ol­vidar las crí­ticas del pa­sado cuando ne­go­ciaba el ERE tras la fu­sión con Bankia y ante las del Gobierno o el Estado ha re­cor­dado que será uno de los be­ne­fi­ciados por la vuelta a su po­lí­tica de di­vi­dendos ya que el FROB es su se­gundo ac­cio­nista con el 16% del ca­pi­tal. Gortázar ha con­fir­mado que se han pro­du­cido más ad­he­siones al ERE del cupo pac­tado con los sin­di­ca­tos.

Las críticas de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, a las altas remuneraciones de los directivos de banca cuyas entidades negociaban duros ajustes de plantilla se han encajado con deportividad, y hasta con cierta sorna, por el consejero delegado de CaixaBank. "Tenemos al Estado, mediante el FROB, que se beneficiará de nuestro dividendo", ha recordado Gonzalo Gortázar durante la presentación de las cuentas del primer semestre del año.

"La convivencia con el Estado está siendo armónica. Tenemos una situación de absoluta normalidad", ha subrayado Gortázar respecto al 16% del capital en manos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), cuya representante, Teresa Santero, se mostró muy crítica en la última junta de accionistas.

Más sinergias

Justo en pleno cierre de las adhesiones al ERE, el consejero delegado ha confirmado que se han producido más peticiones (7.400) que el cupo pactado con los sindicatos, que es de 6.452 empleados. En su opinión ahora tocará perfilar dónde es necesario el ajuste y evitar determinadas salidas en las zonas en las que más se ha demandado.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, se muestra más que satisfecho con la primera mitad del ejercicio ya que la entidad "ha completado con éxito la primera fase de la fusión, después de presentar un muy buen resultado semestral y de haber alcanzado un acuerdo laboral para la reorganización de la entidad".

Por este motivo, el grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri ha decidido revisar al alza los objetivos de ahorros de costes hasta los 940 millones de euros anuales, frente a los 770 millones calculados inicialmente "tras cuatro meses de intenso y fructífero trabajo de integración", según Gortázar.

El beneficio ajustado sin extraordinarios de la fusión asciende en el primer semestre hasta los 1.278 millones de euros, frente a los exiguos 205 millones registrados en el mismo periodo de 2020, un ejercicio marcado por la pandemia.

El resultado atribuido, en el que se incluye la aportación de Bankia en el segundo trimestre, se eleva hasta los 4.181 millones de euros, incorporados los impactos extraordinarios.

La integración aporta un neto positivo a efectos contables de 4.300 millones de euros por el fondo negativo de comercio (badwill) y una aportación negativa de 1.397 millones por el coste del proceso de reestructuración de personal y otros gastos derivados de la integración.

En cuanto al balance, CaixaBank presenta un volumen de negocio cercano al billón de euros (964.000 millones de recursos y créditos) gracias a la integración de Bankia, que permite un incremento de los recursos de clientes del 44% y del 48,8% en el crédito bruto a la clientela.

La ratio de morosidad se mantiene estable en el 3,6% y la cobertura alcanza el 64%. El coste del riesgo del grupo al cierre del primer semestre es del 0,31% con la incorporación de Bankia en el segundo trimestre. Las dotaciones para insolvencias se ha reducido a 451 millones de euros frente a los 1.814 millones del primer semestre de 2020, muy elevados por los destinados al impacto del Covid-19.

Dividendo: 50% en efectivo

El consejo de administración de CaixaBank ha aprobado la política de dividendos para 2021 y que prevé el reparto en efectivo entre los accionistas del 50% del beneficio neto consolidado ajustado, pagadero en un único abono en el ejercicio 2022 después de que el Banco Central Europeo (BCE) levantara el veto hace unos días.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha valorado el final de esa limitación del BCE al pago de dividendo y ha señalado que su grupo cuenta "con niveles muy confortables de capital y una excelente gestión del riesgo". Por ese motivo, considera que "es prioritario retomar una remuneración adecuada para nuestros accionistas".

La ratio CET1 se sitúa en el 12,9%, por encima de las estimaciones de capital previstas al inicio de la integración. En el primer semestre ha descendido en 77 puntos básicos por impactos derivados de la fusión y regulatorios. Mientras, la posición de liquidez del grupo es muy holgada con un LCR del 333% a cierre de junio, muy por encima del mínimo requerido del 100%.

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