Las car­teras de las grandes for­tunas apuestan cada vez más por estos pro­ductos

Las criptomonedas paran el golpe y reciben compras millonarias con el nuevo semestre

Las ofen­sivas de China o Reino Unido no im­piden que el in­terés del mer­cado con­tinúe

Criptomonedas.
Criptomonedas.

No es­taban muer­tas; sólo es­taban pro­ta­go­ni­zando una gran co­rrec­ción más que ne­ce­saria desde ni­veles que pro­vocan algo más que vér­tigo. Las crip­to­mo­nedas han arran­cado la se­gunda parte del año tan vo­lá­tiles como siem­pre, pero con cierta ale­gría. Quienes es­pe­raban una des­ban­dada de in­ver­sores con el cambio de se­mestre se han equi­vo­cado. Hay di­nero para el ba­ta­llón de di­visas di­gi­tales que li­deran el bit­coin y el et­he­reum.

Los dos grandes iconos del fenómeno criptodivisa están ofreciendo buenas sensaciones en estos primeros días de julio. El bitcoin se ha hecho fuerte por encima de los 34.000 dólares. Y, sobre todo, ha demostrado que cuenta con un suelo muy potente en los 30.000 dólares, un soporte que ha funcionado a la perfección en los peores momentos del mes pasado, cuando la ofensiva de China contra las criptomonedas alcanzó la máxima intensidad.

La segunda economía del mundo prohibió en mayo a las instituciones financieras operar con criptomonedas, medida a la que siguió el bloqueo a los buscadores de Internet más usados, para dejar sin pistas a los inversores que tratan de acceder a los 'broker' de compra y venta de criptos. El movimiento de China se completa con la ofensiva contra los mineros creadores de criptomonedas con la excusa del fuerte impacto de su actividad en el consumo de energía.

Sin embargo, el bitcoin está aguantando contra viento y marea. "Es que no se pueden poner puertas al mar. Los mineros se marchan a otros países, desde Estados Unidos hasta Europa del Este, y la actividad no cesa en unos mercados cada vez más globales e interconectados. Lo mismo pasa con Reino Unido y su prohibición de operar a l plataforma Binance, que no puede realizar ninguna actividad sometida a regulación en el país. Pero hay muchas más alternativas", señalan fuentes financieras.

La realidad es que, a pesar de todo, el dinero sigue entrando en las criptodivisas. Tras caer desde los 60.000 hasta los 31.000 dólares, el bitcoin está ejerciendo una poderosa atracción sobre los inversores de todo tipo. Las llamadas 'entidades ballenas', que controladas por un solo participante atesoran entre 1.000 y 10.000 bitcoin, están volviendo al mercado en este arranque de semestre. Una señal alcista de primer nivel, según los expertos.

En cuanto al ethereum, sigue dando la razón a quienes creen que será más que el bitcoin en un futuro no muy lejano. Ha vuelto a los niveles más altos desde mediados de junio por encima de los 2.300 dólares con la gran novedad de que la semana pasada superó al bitcoin por número de transacciones. Un hecho sin precedentes en el que tiene mucho que ver la estrategia de diversificación de los inversores. También de las mayores fortunas del planeta.

Informe WWR

Según el informe World Wealth Report (WWR), de Capgemini, algo más del 70% de los ricos de todo el mundo aseguran que han invertido parte de su cartera en criptomonedas. Y casi un 75% lo han hecho en otros activos también digitales. Por lo tanto, y a pesar de la ofensiva de varias de las mayores economías del mundo contra las critpomonedas, algunos de los inversores mejor asesorados del planeta sí están apostando por estos activos.

Es decir, porque las criptomonedas han llegado para quedarse y porque pueden ser un complemento perfecto a las carteras. Máxime después del ajuste duro que han sufrido los precios desde sus máximos históricos. "La apuesta no es ahora tan especulativa como hace dos años. Ahora de lo que se trata es de apostar por la continuidad o no de estos productos. Algunos se quedarán en el camino, pero otros van a sobrevivir", señalan en una gran gestora internacional.

Lo cierto es que, a pesar de la enorme división de opiniones que generan, la cobertura de los analistas y la proliferación de productos ligados a las criptodivisas no para de crecer. Más allá del riesgo de burbuja -se ha comparado mucho con la de los tulipanes-, lo cierto es que el mercado quiere, en cantidades ingentes y crecientes, monedas digitales en sus carteras. La mejor prueba es este comienzo de segundo semestre en el que las criptomonedas demuestran estar muy vivas.

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