Euskaltel eleva a siete el nú­mero de va­lores que des­apa­recen del mer­cado en un año

La bolsa española sigue perdiendo más del doble de empresas de las que recibe

En los úl­timos doce meses sólo lle­garon Línea Directa, Ecoener y Acciona Energía

Bolsa española.
Bolsa española.

No es una no­vedad porque se viene re­pi­tiendo de forma ma­cha­cona en los úl­timos tiem­pos, pero la pér­dida de em­presas co­ti­zadas re­le­vantes en el mer­cado de va­lores es­pañol no para de crecer en los úl­timos 12 me­ses. Este martes es el úl­timo día de co­ti­za­ción de Euskaltel, des­pués de un re­co­rrido de seis años en el par­qué. Ha sido ad­qui­rida por MásMóvil, que a su vez dejó de co­tizar el pa­sado mes de no­viembre tras la OPA lan­zada por los fondos KKR, Cinven y Providence.

Las cifras dicen que salen del mercado continuo muchas más empresas de las que llegan. En los últimos doce meses serán siete tras la salida de las dos operadoras mencionadas y de Bolsas y Mercados Españolas (adquirida por el grupo suizo Six), Bankia (absorbida por CaixaBank, Quabit (comprada por la promotora Neinor), Biosearch (tras la OPA de Kerry Group) y Liberbank, absorbida en la primer semana de agosto por Unicaja.

En este grupo están representados valores del sector financiero, de telecomunicaciones, de biotecnología, inmobiliarios o gestores de mercados financieros que cuando dejaron el mercado capitalizaban conjuntamente unos 12.000 millones de euros. Se trata de una pérdida seria para la bolsa española, porque pierde diversificación por un lado. Y, por otro, porque el índice de reposición es mucho menor. No llega ni a la mitad en el último año.

Y ese es el gran lastre. Mientras en otros mercados el número de salidas a bolsa se dispara de forma exponencial -solamente en Europa el volumen de las nuevas colocaciones se ha disparado cerca de un 700% en lo que va de año-, en España se quedan en el camino la mayoría de los proyectos. O se rompen por falta de actitud de algunas empresas que paran el proceso en la recta final o por la irrupción de los grandes fondos de capital riesgo que compran las empresas.

En estos últimos 12 meses, sólo han debutado en el mercado continuo Línea Directa (a través de un 'listing', sin colocación de acciones), Ecoener y sobre todo Acciona Energía, un gigante valorado ya en Bolsa en cerca de 10.000 millones de euros llamado a convertirse en uno de los referentes del Ibex 35 en pocos meses. Su OPV es la tabla de salvación de un año que llega a su último tercio con un déficit sangrante de salidas a bolsa respecto a las previsiones iniciales.

Tras un catastrófico 2020 en el que la única cara nueva fue Soltec, incluso el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Rodrigo Buenaventura, se atrevió a pronosticar que habría hasta media docena de incorporaciones en el primer semestre del año. El tiempo se ha encargado de demostrar que una cosa son las expectativas y otra muy diferente la realidad. Por las razones que sean (y son múltiples) a la bolsa española le falta savia nueva.

"Resulta llamativo que apenas estén saliendo empresas a bolsa en un año tan bueno de mercados como 2021. Hay muchísima liquidez en un entorno de recuperación económica que está permitiendo a las empresas volver a financiarse a niveles muy razonables. Quedan una gran ventana de liquidez para salidas a bolsa que es la del otoño

En los últimos días, el grupo de renovables Opdenergy (que paró en seco su OPV en abril) ha anunciado que retoma su colocación, mientras que Codere Online también mira al mercado buscando valoraciones de más de 200 millones de euros. Son proyectos, ideas, que si llegan a buen puerto serán muy bien recibidas en una bolsa española huérfana de papel nuevo pero a la que ya se han caído demasiadas empresas por el camino.

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