Acusan a Podemos de in­ter­ven­cio­nista y re­chazan su pro­puesta de topes má­ximos

Las eléctricas reaccionan e instan al Gobierno a acabar con la tarifa de franjas horarias

Proponen volver al sis­tema de ta­rifas re­gu­ladas tri­mes­trales ante la vo­la­ti­lidad del mer­cado

Ribera visita un stand de la COP25.
Ribera visita un stand de la COP25.

Las ta­rifas eléc­tricas se han con­ver­tido en uno de los grandes pro­blemas al que el Gobierno tiene que dar res­puesta rá­pida si quiere evitar un gran des­gaste po­lí­tico. El sector eléc­trico con­si­dera que, con la si­tua­ción tan po­li­ti­zada, es harto com­pli­cado re­sol­verlo, pero se muestra dis­puesto a co­la­bo­rar. Las com­pañías de­fienden volver al sis­tema an­te­rior con pre­cios re­gu­lados tri­mes­trales mar­cados por el Ejecutivo y aban­donar el me­ca­nismo ac­tual de dis­cri­mi­na­ción ho­ra­ria.

El pasado 1 de junio arrancó el nuevo recibo de la luz para los consumidores que se acogen al mercado regulado y, desde entonces, el precio del kilovatio no ha cesado de subir. Aunque el nuevo método de la factura que establece tres franjas horarias no tiene nada que ver con los actuales precios, lo que la fórmula está demostrando es que, lejos de provocar el ahorro que se pretendía en el recibo, lo que está generando es una gran confusión y hartazgo.

Fuentes del sector eléctrico han reconocido a Capitalmadrid que, con un mercado tan volátil como el actual -con el coste del CO2 y del gas disparados-, está complicando todavía más la situación. Por tal motivo, piensan que el Ejecutivo debería dar marcha atrás y establecer un mecanismo de precios trimestrales medios en lo que los pequeños consumidores que tienen contratada la tarifa PVPC (regulada) supieran el precio medio del kilovatio hora.

Enorme confusión entre los consumidores

Las mismas fuentes consideran que con los precios actuales en los que cada día tienes un coste totalmente diferente y tan descontrolado, lo que se genera es una enorme confusión entre los consumidores domésticos. El coste medio del megavatio hora vuelve a alcanzar casi los 117 euros, con unas franjas horarias en las que se llega incluso a superar los 130 euros, lo que hace muy complicado controlar un recibo de la luz.

Actualmente, hay unos 10 millones de consumidores que están acogidos a la tarifa regulada, frente a 17 millones de clientes que se encuentran en el mercado libre a los que no les afecta la subida actual al tener pactado un precio con su compañía.

El sector considera que con esta metodología todos pierden. Primero, el consumidor que no comprende cómo el coste de la luz se ha disparado tanto. Y segundo, el efecto tan negativo que tiene para las empresas eléctricas pues, al contrario de lo que se está transmitiendo, no están ganando con los precios tan altos. Estiman, en cambio, que son las grandes criticadas por la alarma social que se ha generado. “Con el mercado regulado, ni ganamos ni perdemos. El margen que nos da la tarifa regulada lo marca el Gobierno y es un margen muy limitado para las empresas”, señalan las fuentes.

Añaden además que han recurrido a Bruselas para que el margen de comercialización sea más elevado y, por ahora, tienen que mantener el precio. En este sentido, señalan que la bajada del IVA del 21% al 10% y la supresión temporal del 7% del impuesto a la generación eléctrica es un recorte importante para el consumidor, aunque los precios actuales impiden que apenas se note en el recibo mensual. El Gobierno estima que con las medidas adoptadas en el corto plazo, supondrá un ahorro de un 15%.

En contra de la propuesta de Unidas Podemos

En lo que están en contra, es con la propuesta que hace Unidas Podemos de establecer un precio fijo para la energía nuclear y un máximo para la hidroeléctrica para rebajar la factura de la luz. Sostienen que la iniciativa del socio en el Ejecutivo es “intervencionista”, algo a lo que se opondrá Bruselas. Según ha señalado la portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, el Ejecutivo está abierto a “estudiar todas las opciones y sugerencias posibles” para abaratar el recibo de la luz, en referencia a la propuesta de Unidas Podemos.

En las circunstancias actuales, el sector echa en falta que, teniendo en cuenta que el precio del CO2 es uno de los factores que están disparando la factura eléctrica, el Gobierno no destine el incremento de los ingresos que está recibiendo por las subastas del CO2 a mitigar los efectos de la subida. El sector estima que el Gobierno está ingresando unos 1.500 millones de euros adicionales por el aumento del CO2 y que afecta tan negativamente a las tarifas.

Añaden además, que el Ejecutivo podía suspender de forma transitoria el mercado del CO2 con el objetivo de evitar que se traslade al precio de la luz y, con ello, “bloquear” también la especulación que este mercado de las emisiones está sufriendo desde hace tiempo.

El sector eléctrico considera que los bancos de inversión han convertido el CO2 en un verdadero negocio, protegido por la propia Unión Europea, con medidas para que el coste suba y producir así un efecto disuasorio entre las empresas contaminantes para que inviertan a todos los niveles.

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