La mul­ti­na­cional es­pañola tiene muy re­par­tido su ca­pi­tal, con Sacyr y JP Morgan como prin­ci­pales ac­cio­nistas

Norges Bank apuesta por Repsol y eleva su participación por encima del 3%

Algunos ex­pertos ad­vierten del riesgo de que esté to­mando po­si­ciones do­mi­nantes

Antonio Brufauy Josu Imaz, Repsol.
Antonio Brufauy Josu Imaz, Repsol.

El fondo so­be­rano de Noruega, a través del Norges Bank, ha re­for­zado su apuesta por Repsol y ha ele­vado su par­ti­ci­pa­ción en el ca­pital de la ener­gé­tica por en­cima del 3%, y ya es uno de sus prin­ci­pales ac­cio­nis­tas. Norges Bank ges­tiona el Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, el mayor fondo so­be­rano del mundo. Su pre­sencia en Repsol su­pera ya el 3,03%, tras ad­quirir un 0,413% de su ca­pi­tal, según consta en los re­gis­tros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

De esta participación, el fondo noruego posee un 0,092% de Repsol a través de colaterales, mientras que el 2,939% restante es de manera directa.

A los actuales precios de mercado, el paquete de más de 46,287 millones de acciones del grupo presidido por Antonio Brufau que posee Norges Bank alcanza un valor de más de 450 millones de euros. Los títulos de Repsol cotizaban este martes a las 16.38 horas a un precio de 9,726 euros, con una subida del 0,64%.

Norges Bank se consolida así como el quinto máximo accionista de Repsol, tan solo por detrás de Sacyr, que posee una participación del 8,2%, JP Morgan -con el 6,85%-, Blackrock, que ha elevado también su posición en los últimos días hasta el 5,194%, y Amundi Asset (4,5%).

El fondo soberano noruego pasa por ser uno de los más estrictos en materia de compromiso con el cambio climático en sus políticas de inversión.

COMPAÑÍA CERO EMISIONES NETAS EN 2050

En diciembre de 2019, Repsol se convirtió en la primera compañía de su sector en asumir el objetivo de ser un grupo cero emisiones netas en 2050.

A finales del pasado mes de julio, la multienergética anunció su intención de acelerar todavía más su apuesta por las renovables y el hidrógeno verde con respecto a los objetivos marcados hace unos meses en su plan estratégico 2021-2025.

En lo que respecta a su capacidad en generación de bajas emisiones -que incluye cogeneración y ciclos combinados-, la energética elevó su meta a los de 8,3 gigavatios (GW), frente a los 7,5 GW que anunció el pasado mes de noviembre, cuando lanzó su nueva 'hoja de ruta'.

Este incremento de más del 10% en sus objetivos en generación baja de emisiones, uno de los pilares en el modelo del grupo hacia la descarbonización, se apoya en las expectativas de la energética de crecimiento en renovables. En energías 'verdes' la compañía acelera su meta hasta los 6 GW, aumentando en 800 megavatios (MW) los 5,2 GW previstos en su plan estratégico.

En lo que se refiere al hidrógeno verde, señalado por el grupo como otro de los otros importantes vectores para la descarbonización de la industria y donde aspira a ser líder en esta tecnología en la Península Ibérica, incrementó también sus objetivos a 2025 hasta los 550 MW, frente a los 400 MW marcados anteriormente, y prevé superar los 1,9 GW en 2030, casi un 60% más de producción con esta tecnología de los 1,2 GW señalados en su plan estratégico.

Además, el grupo abrió también la puerta a anticipar sus compromisos de dividendos en el actual contexto de recuperación de los precios del crudo, tras el impacto el año pasado por el Covid-19.

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