EMPRESAS

En España sólo se ad­mi­nis­tran a per­sonas entre 60 y 69 años

AstraZeneca se destaca en la guerra de las vacunas

Un total de 184 países uti­lizan sus via­les, muy por de­lante de Pfizer, que se ad­mi­nistra en 112

AstraZeneca.
AstraZeneca.

Pfizer y BioNTech han ele­vado el precio de sus va­cunas un 25% en la úl­tima re­mesa con­tra­tada por la Unión Europea. Moderna ha in­cre­men­tado tam­bién el coste de sus ino­cu­la­bles algo más del 10%, hasta los 21 eu­ros. Los pre­cios po­drían ofrecer una vi­sión ses­gada del li­de­razgo en la ca­rrera que han dispu­tado los la­bo­ra­to­rios frente al co­ro­na­vi­rus.

Un estudio de la empresa de datos Statista refleja que la vacuna que está siendo utilizada en más países del mundo es AstraZeneca, a pesar de la campaña mediática a la que tuvo que hacer frente a principios de este año.

Oxford-AstraZeneca se administra en 184 países, mientras Pfizer-BioNTech se inocula en 112 estados. A distancia, les siguen Moderna, que se pone en 66 países y la china Sinopharm-Beijing, que se emplea en 64 países. La rusa Sputnik V se inyecta en 49 estados, mientras la Johnson & Johnson se emplea en 43.

Al margen de los criterios técnicos sobre los principios sobre los que se diseñan las vacunas, la principal característica de esta guerra entre farmacéuticas ha sido el precio del producto. Unas empresas, como AstraZeneca, han trabajado para vender la vacuna a precio de coste (en este caso, dos euros) y otras para maximizar beneficios. En medio, se ha cruzado esa campaña sobre los riesgos de la vacunación con el producto de Oxford, que no ha tenido en cuenta que caer enfermo de coronavirus entraña un riesgo elevadísimo de sufrir trombos e, incluso, la muerte.

“A nivel mundial se han administrado ya 4.580 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19, y algo más del 30% de la población global ha recibido al menos una dosis. Según datos de Our World in Data recogidos por The New York Times, en el mundo se están utilizando 16 vacunas distintas”, se asegura desde Statista.

“La inoculación más usada, con diferencia, es la de Oxford-AstraZeneca, que a fecha del 12 de agosto de 2021 se está administrando en 184 países. Si bien esta vacuna resulta atractiva debido a su bajo coste y facilidad de almacenamiento, ha resultado controvertida en algunos países, que limitan su uso a pacientes de una determinada edad. Este es el caso de España, donde se inmuniza con este fármaco a las personas del grupo de edad de entre 60 y 69 años”, indicaba el portal de estadísticas.

Precios o reputación

Los precios marcan la facturación de las empresas. Un medicamento puede ser utilizado en muchos más países, pero si su precio es la décima parte de otro, la empresa facturará mucho menos. En el primer trimestre del año, las ventas globales de Pfizer alcanzaron los 5,833 billones de dólares. Moderna ingresó 1,733 billones.

El tercer y cuarto puesto en el combate al coronavirus lo ocupan dos tratamientos, el remdesivir, la droga antiviral, que ha supuestos unos ingresos de 1,456 billones a Gilead Sciences, y el bamlanivimab y etesevimab de Lilly, que ha reportado 650 millones de dólares. El Regen-Cov ha supuesto ingresos de 438 millones de dólares.

AstraZeneca ha facturado 275 millones de dólares, Sinovac Biotech 264 millones de dólares y Johnson & Johnson ha registrado unas ventas de 100 millones de de dólares.

Una carrera en la que unos laboratorios han preferido ir a maximizar beneficios, mientras otros han preferido vender a precio de coste, una estrategia interesante que suele repercutir en el número de países que se decantan por una u otra vacuna.

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