El apro­bado en las pruebas eu­ro­peas y la vuelta al di­vi­dendo son fac­tores claves

Los bancos navegan agosto en Bolsa con el viento a favor

Unicaja, tras su re­ciente fu­sión, es la más re­za­gada y Sabadell, el más dis­pa­rado

César González-Bueno, CEO Sabadell.
César González-Bueno, CEO Sabadell.

Agosto ha sido este año una balsa de aceite en Bolsa para los bancos es­paño­les, muy lejos de las tur­bu­len­cias y vo­la­ti­li­dades ca­rac­te­rís­ticas del pa­sado du­rante este mes va­ca­cio­nal. La su­per­ación de las pruebas de re­sis­tencia de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus si­glas en in­glés) y el es­pe­rado re­greso al re­parto de di­vi­dendos han per­mi­tido una me­jora ge­ne­ra­li­zada de la co­ti­za­ción, aunque con di­fe­ren­cias sus­tan­ciales entre las dis­tintas en­ti­da­des.

La remontada acumulada en Bolsa de los bancos españoles se ha mantenido durante un mes de agosto más que apacible a diferencia de lo que ocurría en años anteriores ante la ausencia de muchos inversores y una alta volatilidad en los mercados ante cualquier circunstancia justificada o no.

El sector bancario español cerraba el pasado mes de julio con los deberes cumplidos, como la superación de las pruebas de resistencia realizadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y con una evolución positiva de los resultados acumulados en el primer semestre del ejercicio.

El Banco Central Europeo (BCE) también cumplía con el deseado final por parte de los bancos de que podrían repartir dividendos, aunque con moderación, en el último trimestre de 2021, después de que los inversores penalizaran en el mercado a casi todo el sector por la recomendación de que no se recompensara a sus accionistas.

En el mes estanco, la mayor revalorización ha sido para Bankinter (más del 8% respecto al cierre de julio), aunque las acciones no han llegado a recuperar, hasta el momento, el precio de los cinco euros pero muy cerca del mismo.

Además, el banco controlado accionarialmente por Jaime Botín es de los que más valor recuperan (45,73%) desde primeros de año durante unos meses en los que ha acometido la salida a Bolsa de Línea Directa Aseguradora, su filial que hasta hace unos meses controlaba en su totalidad.

BBVA, que aún no ha despejado sus planes de inversión tras la venta de su filial en Estados Unidos pero sí ha reservado parte de la millonaria cantidad lograda a la remuneración de sus accionistas, ha mejorado casi un 5,5% en el mes de agosto, aunque su acción no ha llegado alcanzar el precio de seis euros.

Por encima de la subida del grupo presidido por Carlos Torres en el mes de agosto, se sitúa CaixaBank, con un repunte superior al 6% y un acumulado desde primeros de año cercano al 28%, en un periodo marcado por la integración de Bankia y el acuerdo del ERE con los representantes de los sindicatos.

Polos apuesto

Unicaja, que culminaba su fusión legal con Liberbank en los últimos días de julio, ha sido el valor bancario con la más discreta revaloración (1,8%) durante el mes de agosto y también se encuentra a la cola del sector en el acumulado del año (7,91%).

El grupo presidido por Manuel Azuaga y con Manuel Menéndez como consejero delegado aún deben concretar los reajustes tras su integración, aunque en el primer consejo de administración a primeros de agosto ya aprobó el segundo tramo del dividendo aprobado por un importe de 5,36 millones de euros durante el mes de septiembre.

En contraposición, el Sabadell, con el nuevo plan estratégico diseñado por su consejero delegado César González-Bueno, es el banco que se ha granjeado el mayor respaldo de los inversores desde primeros de año (un incremento acumulado superior al 74%).

Su revalorización durante el mes de agosto se ha situado en la parte media de la tabla (4,77%), aunque sus acciones se mantienen a medio camino para poder recupera el euro por título que tanto han vigilado muchos directivos del grupo presidido por José Oliu.

El consejero delegado del Sabadell aún no ha cuantificado el nuevo ajuste de plantilla y red de sucursales, pero la apuesta de los analistas e inversores va más allá de sus planes en solitario y prevén que el banco sea el objetivo de una fusión, como ya lo fue a finales de 2020 antes de las fracasadas negociaciones con el BBVA.

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