Las ne­go­cia­ciones pre­vias se abren con un plazo de 10 días y cuatro reuniones

El Sabadell lanza el ERE de su nuevo CEO, considerado más severo por la plantilla

El banco sigue los pasos del BBVA y menos los de CaixaBank, obli­gado por la fu­sión

Presentación resultados Sabadell.
Presentación resultados Sabadell.

El Sabadell de la era de César González-Bueno como con­se­jero de­le­gado ya ha fi­jado fecha de inicio al ERE, anun­ciado desde la puesta en marcha del nuevo plan es­tra­té­gico para la me­jora de la efi­cien­cia. Sin más di­la­cio­nes, el banco ya ha ci­tado a los sin­di­catos para el 2 de sep­tiembre con la in­ten­ción de abrir los con­tactos ini­cia­les. Los sin­di­ca­tos, además de su opo­si­ción a des­pidos "traumáticos", en­caran las ne­go­cia­ciones con temor ante el ta­lante firme de González-Bueno.

La dirección del Sabadell arranca el mes de septiembre con las fuerzas renovadas y ha comunicado a los representantes de sus trabajadores el inicio de las negociaciones, por el momento preliminares, para el ajuste adicional del banco que ya se había anunciado desde la puesta en marcha del nuevo plan estratégico elaborado por el actual consejero delegado, César González-Bueno, y su nueva directiva.

Ni el propio máximo ejecutivo ni su equipo han llegado concretar, hasta el momento, el alcance de este nuevo ajuste después del ya acordado en diciembre de 2020, bajo la anterior cúpula, y que afectó a 1.800 empleados del Sabadell, todos ellos de forma voluntaria.

Será a partir del 2 de septiembre cuando se podrá conocer el alcance cuantitativo (se habla de un cifra similar) y cualitativo, ya que los representantes de los trabajadores aún no saben el impacto territorial o el que se produzca en la red de sucursales o en los servicios centrales.

Los sindicatos con representación en el Sabadell esperan conocer los detalles precisos en los próximos días, pero se muestran temerosos con la firmeza de González-Bueno desde que asumiera su cargo con todas las funciones ejecutivas desde primeros de año.

Así lo reconoce la secretaria de acción sindical de CCOO en el grupo Banco Sabadell, Olga Olivares, que teme que el nuevo recorte de plantilla recaiga sobre los empleados de la red de sucursales ya que desde la nueva dirección esgrimen el imparable proceso de digitalización de los clientes y de la mayoría de las operaciones.

Esta representante sindical considera que esa justificación es falaz, ya que se produce "una afluencia elevadísima" a las oficinas y que el proceso de digitalización ha sido forzado, ya que muchos clientes prefieren los canales habituales para relacionarse con el banco y los empleados tampoco tienen la capacidad digital de la que se presume.

Las razones

El ERE del Sabadell se suma a los ya acordados en otros bancos españoles, desde el BBVA hasta CaixaBank, entidad que se vio obligada a ajustes de plantilla y redes por la integración de Bankia. En ambos casos, la adhesiones superaron a los cupos pactados (2.900 en BBVA y 6.452 en CaixaBank).

Los sindicatos con representación en el Sabadell consideran que el nuevo ERE contrasta con las más de 200 nuevas contrataciones durante el actual ejercicio y la salida de 1.800 personas en el primer trimestre, tras el acuerdo alcanzado en diciembre de 2020 con Jaime Guardiola todavía como consejero delegado del grupo.

A dicho acuerdo se aferran los representante de los trabajadores para evitar salidas forzosas y traumáticas. Según sus cálculos, en la plantilla del Sabadell hay en la actualidad 2.000 empleados mayores de 55 años, lo que permitiría un ajuste acordado mediante prejubilaciones anticipadas y jubilaciones.

La cúpula directiva del Sabadell ya ha calculado y precisado que con este nuevo ajuste lograría unos ahorros anuales de unos 100 millones de euros durante los casi tres años fijados en su nuevo plan estratégico.

En la presentación de los resultados semestrales (220 millones de beneficio, un 51,5% más) el grupo presidido por José Oliu anunció la creación de dos nuevas direcciones: la de sostenibilidad, con Ana Ribalta al frente, y la de eficiencia, en manos de Elena Carrera, y que se presupone clave en el nuevo ajuste anunciado.

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