LA SEMANA BURSÁTIL

La Bolsa, a la espera de la inflación

La renta va­riable es­pañola em­pieza a des­pejar dudas de la fuerte in­fla­ción y la ex­pan­sión de la va­riante Delta. Después de chocar re­pe­tidas veces contra la ba­rrera de los 8.800 pun­tos, ha con­se­guido su­pe­rarla tras ce­rrar las cinco úl­timas se­siones al alza. El ín­dice Ibex 35 ha ga­nado un 2,3% en agosto para si­tuarse a puertas de los 8.900 pun­tos.

En cualquier caso, se sigue observando una cierta cautela entre los inversores. Las compras se han centrado en los valores de mayor peso, apostando sobre seguro, en especial por el sector financiero, el principal beneficiario de un hipotético endurecimiento de la política monetaria.

La positiva marcha de los datos de empleo parece reforzar la hipótesis de una pronta retirada de estímulos por parte de los grandes bancos centrales. La debilidad del mercado laboral era una de las excusas de la Reserva Federal para eludir este debate, incluso a pesar de las crecientes presiones inflacionistas.

La entidad presidida por Jerome Powell, sin embargo, se va quedando sin argumentos después de que el informe de norteamericano del mes de julio haya mostrado una fuerte capacidad del mercado para generar empleo.

La tasa de paro interanual ha caído en julio al 5,4% desde el 5,9% del mes anterior. Un retroceso mucho más profundo de lo previsto por el consenso de analistas y que deja a la economía norteamericana muy cerca ya de los niveles de pleno empleo previos a la aparición de la pandemia.

Los positivos indicadores de actividad PMI del sector manufacturero y del sector servicios publicados en los últimos días en las principales economías mundiales, con un crecimiento por encima de lo previsto no hacen sino arrojar más leña al fuego. El crecimiento de la actividad invita a pensar en un progresivo endurecimiento de la política monetaria internacional para avanzar en su normalización y evitar los desequilibrios inflacionistas.

Mientras no se produzca un enfriamiento de la economía, advierten algunos operadores, los inversores seguirán entrando a espuertas en la renta variable. De hecho, los indicadores de Wall Street y Alemania, las grandes economías occidentales, se mantienen en zona de máximos absolutos, sin dar muestras de agotamiento. Esto a la larga, según los más agoreros, no hace más que inflar la burbuja.

Calendario semanal de Bolsa

Los datos de inflación y confianza marcarán en buena medida el ritmo de los mercados financieros internacionales esta. Habrá que tener en cuenta además el previsible descenso volumen de negocio en pleno período estival, lo que puede acentuar las reacciones en uno u otro sentido.

Las principales referencias de hoy lunes será el IPC de China y la balanza comercial en Alemania. En Estados Unidos se dará a conocer un índice de empleo Jolts, un indicador de tercera fila pero que puede cobrar relevancia en medio de la preocupante debilidad del mercado laboral norteamericano.

En la sesión del martes se espera el índice de confianza ZEW en Alemania, así como los datos de productividad y costes laborales en Estados Unidos.

Para el miércoles, la atención se centrará en el IPC de Alemania y de Estados Unidos.

Algo más cargada llegará la agenda financiera internacional del jueves. Entre las citas más importantes destacan el PIB y la producción industrial en el Reino Unido, la producción industrial de la zona euro, mientras que desde el otro lado del Atlántico llegarán los precios de producción y las habituales peticiones de subsidio por desempleo.

El viernes 13, mal día para supersticiosos, los inversores deberán estar atentos al IPC de España, la balanza comercial de la zona euro, a los precios de importación y exportación en Estados Unidos, así como al clásico índice de confianza de la Universidad de Michigan.

Artículos relacionados