Los ex­pertos creen que hay que es­perar antes de tomar nuevas de­ci­siones

Alemania y la catarata de datos macro llevan a las bolsas al rincón de pensar

El Ibex 35 en­cara el cierre de sep­tiembre muy poco por en­cima de donde lo em­pezó

Ibex 35
Ibex 35

La se­mana puente entre el cierre de sep­tiembre y el co­mienzo del úl­timo tri­mestre del año viene car­gada de emo­ciones fuer­tes. Mientras los in­ver­sores di­gieren con alivio el re­sul­tado de unas elec­ciones ale­manas que ponen en manos de los li­be­rales y de los verdes -dos par­tidos con plan­tea­mientos an­ta­gó­nicos en po­lí­tica eco­nó­mica- la for­ma­ción de un nuevo Gobierno, llega un alu­vión de datos macro clave en todo el mundo capaz de cam­biar el ritmo de las bol­sas.

Los expertos están de acuerdo en que viene por delante una digestión bastante pesada. Que los resultados de los comicios germanos se hayan ajustado a las previsiones es un cierto alivio, porque el mercado no tiene que cotizar un escenario nuevo. Pero eso no quiere decir que no se abra un período de alta incertidumbre alrededor de la primera economía europea, porque los pactos pueden cuestionar la senda de disciplina fiscal del nuevo Gobierno.

"Descarto completamente que Alemania se salga del camino de la ortodoxia en política económica, pero es evidente que hay que leer el resultado de los comicios en clave de giro a la izquierda. Dependiendo de la composición final del Gobierno, podemos ver algunos recortes de impuestos. Pero lo cierto es que nada será igual tras la marcha de Merkel, que deja atrás 16 años intensos y de muy buena nota media", señalan en una gran gestora nacional.

Lo cierto es que las bolsas reaccionaron ayer con avances interesantes, pero sin excesos, entre la tranquilidad y la expectación. En el caso del Ibex 35, todo apunta a que cerrará septiembre en el escenario que le es tan familiar en los últimos cuatros meses: intentando superar sin conseguirlo el primer nivel de los 8.900 puntos que da paso al de los 9.000 y que desde hace muchas semanas es una resistencia infranqueable para la peor gran bolsa europea en 2021.

Sin estrategia clara

"De momento no estamos limitando a picotear, sin una estrategia clara en bolsa. Preferimos esperar a que se aclare un poco el panorama, que es complicado. Es mejor dejar de ganar un poco ahora que equivocarse plenamente en la estrategia", señalan en una gran firma de bolsa que recuerda que hay demasiados frentes abiertos y una cantidad de datos macro por delante que obligarán a los bolsistas a reevaluar la situación cuando acabe la semana.

Efectivamente, estos días se van a conocer datos clave en la zona euro, con el gran colofón del IPC de septiembre, el viernes. Es el dato más esperado de la semana después del tremendo salto hasta el 3% en agosto, cuando escaló como nunca desde octubre de 2011 por el impacto del aumento del precio de la energía. El mercado espera este mes una moderacion hasta el 2,7%, pero cualquier sorpresa negativa podría tener gran impacto.

El último día hábil de la semana también habrá tensión en Wall Street porque se publica el PMI manufacturero y el índice de confianza de la Universidad de Michigan. Munición suficiente para mover a fondo los mercados y para que, hasta ese momento, los inversores opten por esperar acontecimientos. Por lo tanto, puede ser una semana en la que los mercados permanezcan en el rincón de pensar, porque luego vendrán semanas decisivas.

El arranque del último trimestre del año supondrá una nueva rotación de las carteras, de cuyo calado dependerá la catarata de datos de esta semana, los pactos en Alemania, el 'tapering' en Estados Unidos y las novedades sobre Evergrande, esa amenaza latente de difícil solución. Será la antesala de una temporada de resultados que también se antoja decisiva para poner la rúbrica a un año bursátil 2021 con más luces que sombras, pero también de más a menos.

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