Monitor del Seguro

En los úl­timos 50 años el evento ex­tra­or­di­nario más cos­toso ocu­rrió en agosto de 1983

El volcán de Cumbre Vieja llega al Consorcio

Entre 1987 y 2020, el CCS ha des­em­bol­sado 8.795 mi­llones en in­dem­ni­za­ciones

Erupción en Cumbre Vieja.
Erupción en Cumbre Vieja.

El año em­pezó mal, con el paso de Filomena, la bo­rrasca que atra­vesó España entre el 6 y el 10 de enero, y que sumió al país en una in­tensa ola de frio (entre el 11 al 17 de enero). No ha sido el único evento ex­tra­or­di­nario que ha su­frido el país en este 2021. Entre el 19 y el 24 de enero de 2021 se pro­du­jeron tres epi­so­dios de Tempestad Ciclónica Atípica (TCA), Gaetan, Hortense e Ignacio, en su mo­da­lidad de viento ex­tra­or­di­na­rio, que afec­taron a am­plias zonas de la pe­nín­sula y a Baleares.

Entre el 9 de agosto y el 2 de septiembre hubo inundaciones en diversos lugares de España. Hasta ha habido tornados, uno en abril en Toledo, otros dos en junio en Barcelona, y un último en julio en la provincia de Castellón.

Y llegamos a septiembre y nos encontramos con una catástrofe de unas dimensiones que no se recuerdan en España, la erupción del volcán de Cumbre Vieja en La Palma, un fenómeno geológico todavía vivo. En el momento en el que se escriben estas líneas el volcán había dejado de emitir lava, humo y cenizas y las autoridades habían confinado varios barrios ante la posible llegada de la lava al mar en las próximas horas.

Llegados a este punto parece un buen momento para recordar el papel clave del seguro en todas estas situaciones extraordinarias. Y más en concreto el del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), el organismo, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, que se encarga de indemnizar estos eventos. El CCS mandó a los peritos desde el primer momento a valorar la situación, pero dado que la erupción continúa activa y evoluciona hora a hora, todavía no han podido acceder a las zonas afectadas, por lo que el CCS no dispone, de momento, de estimaciones del número de siniestros esperados ni del coste de los daños indemnizables. Según algunas previsiones podría superar los 400 millones de euros.

El coste será muy elevado. Para poner en valor la labor de este organismo repasemos algunas cifras. Pero primero, ¿qué se entiende por acontecimiento extraordinario? Hay de tres tipos: fenómenos de la naturaleza: terremotos y maremotos, inundaciones extraordinarias, erupciones volcánicas, TCS y caídas de cuerpos siderales y aerolitos; los ocasionados violentamente como consecuencia de terrorismo, rebelión, sedición, motín y tumulto popular; y los hechos o actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempos de paz.

El CCS indemniza los daños derivados de estos acontecimientos siempre que los bienes o personas que los sufren estén cubiertos por una póliza de seguro de los ramos en los que existe recargo obligatorio a favor del Consorcio (vida, accidentes, vehículos terrestres, vehículos ferroviarios, incendio y elementos naturales, otros daños a los bienes, pérdidas pecuniarias diversas y responsabilidad civil en vehículos terrestres automóviles, así como modalidades combinadas de los mismos o contratadas de forma complementaria).

Y ahora sí los datos para poner en contexto esa función. En los últimos 33 años (entre 1987 y 2020), el Consorcio ha recibido 1,5 millones de expedientes y ha desembolsado 8.795 millones en indemnizaciones. La mayoría por los daños ocasionados por inundaciones (el 49% de los expedientes y el 71% de las indemnizaciones). El 96,7% de las indemnizaciones se pagaron en concepto de daños a los bienes.

También puede resultar interesante echar la vista atrás y repasar algunos de los eventos más importantes cubiertos por el Consorcio, entendido por tales aquellos acontecimientos que ocasionan daños procedentes de una misma causa, cuyo periodo de afección sean días consecutivos y con importes económicos de especial relevancia. En concreto, se toma como referencia, para la determinación de los eventos que el Consorcio ha incluido en un estudio de su ‘Estadística de riesgos extraordinarios (serie 1971-2020),’ que las indemnizaciones hayan superado los 22,8 millones de euros.

Inundaciones y Lorca

En los últimos 50 años el evento más costoso ocurrió en agosto de 1983, unas inundaciones en el País Vasco, Cantabria y Navarra, que costaron en indemnizaciones 842 millones correspondientes a más de 25.660 reclamaciones. La TCA Klaus, en enero de 2009, generó 265.243 reclamaciones en toda España y supuso un desembolso al Consorcio de 564 millones. El terremoto de Lorca, en mayo de 2011, fue el tercer gran evento extraordinario más costoso del último medio siglo: 518 millones de euros y 28.043 reclamaciones.

Salvo el terremoto de Lorca, los 10 acontecimientos extraordinarios más importantes fueron inundaciones o tempestades. Pero no hay que olvidar que este organismo también cubre otro tipo de eventos, como el terrorismo. El atentado más costoso fue el ocurrido en abril de 1982, cuando ETA colocó seis bombas en el edificio de Telefónica en Ríos Rosas y causó graves daños en los servicios de comunicación del país durante días. La serie de atentados de Atocha del 11M perpetrados por Al Qaeda en cuatro trenes de la Red de Cercanías de Madrid, y en el que fallecieron 193 personas y resultaron heridas alrededor de 2.000 personas, supuso un desembolso de 52,2 millones de euros.

Son solo unos ejemplos que sirven para dar visibilidad a la importante labor y función que en España cumple el CCS ante eventos tan imprevistos como dañinos para las personas y sus bienes como el que actualmente asola La Palma.

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