El au­to­móvil baja al cuarto lu­gar, aunque sus ventas cre­cieron un 7% con re­la­ción a 2020

La economía española se apoya en el 'boom' exportador para mantener su actividad

Las ex­por­ta­ciones si­guen dis­pa­radas mien­tras los pre­cios del pe­tróleo en­san­chan el dé­ficit co­mer­cial

Exportaciones
Exportaciones

La evo­lu­ción del co­mercio ex­te­rior de España con­firma la vi­ta­lidad de la eco­no­mía, cuyo ritmo se man­tiene gra­cias a su po­tente sector ex­te­rior. Laberintos po­lí­ticos aparte, el avance de las ventas de mer­can­cías es­pañolas al ex­te­rior su­pera, según los úl­timos datos dis­po­ni­bles del mes de no­viem­bre, el in­cre­mento medio de la UE, así como el de los prin­ci­pales com­pe­ti­dores eu­ro­peos. También crece el nú­mero de ex­por­ta­dores con res­pecto al pa­sado año, así como el su­pe­rávit co­mer­cial con los países de la eu­ro­zona y de la UE. Todo ello pese a que el coste de las im­por­ta­ciones ener­gé­ticas prác­ti­ca­mente se ha du­pli­cado.

En noviembre las exportaciones crecieron a una tasa interanual del 22,28%. Todo un récor en el decenio. Ocurre lo mismo con las importaciones, que crecieron un 36,3% en los 11 primeros meses de 2021. Un récor, también, de compras al resto del mundo en los últimos 10 años. El alza de los precios del gas del petróleo influye muy directamente en la factura de nuestras importaciones, pero en todo caso, descontando las subidas de precios, las compras en el resto del mundo crecieron en noviembre a una tasa interanual del 19%.

En el periodo enero-noviembre de 2021 las exportaciones subieron un 21,2% respecto a los mismos meses de 2020. Además, también superaron la cifra más alta del decenio y las exportaciones realizadas en los 11 primeros meses de 2019 pre-pandémicos. En efecto, una cifra en 2021 de 288.990 millones de euros frente a unas exportaciones en los mismos meses de 2019 del orden de 268.543 millones. Así mismo, la tasa de cobertura exportación-importación en 2019 del 90,3% en estos meses de 2021 ha escalado hasta una cota del 93,3%.

El déficit comercial, diferencia entre el valor de las compras y ventas, se incrementó en estos meses de 2021 un 68,7% con relación a 2020. La explicación no es otra que el precio de los productos energéticos. En efecto, el saldo no energético con el resto del mundo se saldó con un superávit. Esta compensación explica la mejora de la tasa de cobertura exportación-importación de un 93,3% frente a un 90,2% registrada en los mismos meses de 2019.

En comparación con otras áreas geográficas el incremento de las exportaciones españolas, 21,2% superó la media de la UE-27, un 16,6%. También avanzaron más deprisa que las exportaciones de Alemania 13,8%, Francia 14,9% e Italia 18,4%. Sólo China y Japón registraron avances equivalentes a los de España.

La UE continúa siendo nuestro principal mercado con un 61,6% del total de nuestras exportaciones. Una cifra algo superior a la del pasado año que se completa en un superávit de 23.265,5 millones de euros (15.372 millones en 2020). El saldo con los países no comunitarios señala un déficit creciente por la única razón de los mayores precios de carburantes y combustibles.

Crece el número de exportadores

El número de exportadores regulares, tres años continuados, creció un 18%. Las empresas se globalizan sin que esto sea un reflejo de la caída de la actividad interna como confirma el incremento en volumen de las importaciones. Una economía, la española, viva y competitiva que se refleja en el espejo del comercio exterior.

La maquinaria y los bienes de equipo se sitúan en cabeza de los sectores exportadores; los alimentos ocupan el segundo lugar y los productos químicos el tercero. El automóvil baja al cuarto lugar, aunque sus ventas crecieron un 7% con relación a 2020. Incrementos, por otro lado, en las manufacturas de consumo, textiles y calzado que confirman su buena acogida en los mercados exteriores.

Por el lado de las importaciones el mayor incremento corresponde a los productos energéticos, aunque la maquinaria y los bienes de equipo siguen ocupando el primer lugar. Una muestra de cómo evoluciona la inversión española, y como, además, también crecen la importación de bienes de consumo duradero, equipamiento de los hogares, un indicador de una vigorosa demanda doméstica.

El sombrío panorama de los desencuentros parlamentarios, las declaraciones de políticos y los proyectos sombríos de una parte de los medios de comunicación no se corresponde con esta economía exportadora competitiva y esta demanda de bienes de equipo y maquinaria, así como de equipamientos familiares.

En la distribución de los intercambios se observa el gigantesco incremento, un 50%, de la factura pagada a los países del Oriente Medio. China, nuevamente, avanza como exportador y se sitúa ya junto a Francia como el segundo proveedor, solo por detrás de Alemania ¿se podrá y se deberá hacer algo? A los 1.200 millones de chinos les vendemos la mitad del valor de las mercancías que se facturan a Portugal.

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