RESULTADOS

Abonará un di­vi­dendo de 0,14 euros tras ra­ti­ficar su po­si­ción de li­de­razgo co­mer­cial

Gortázar (CaixaBank) : "La tracción comercial ha sido extraordinaria, avanzando en la fortaleza financiera"

CaixaBank logra un be­ne­ficio re­cu­rrente de 2.359 mi­llones en 2021, un 71% más

Goirigolzarri y Gortázar, CaixaBank.
Goirigolzarri y Gortázar, CaixaBank.

El éxito en la in­te­gra­ción de Bankia, la mayor en la his­toria del sector ban­ca­rio, ha im­pul­sado el re­sul­tado atri­buido de CaixaBank hasta los 5.226 mi­llones de euros al cierre de 2021. El grupo ha man­te­nido así el pulso co­mer­cial y ha cum­plido sus ob­je­tivos de ac­ti­vi­dad, for­ta­leza fi­nan­ciera y cuenta de re­sul­ta­dos. Sin contar los ex­tra­or­di­na­rios por el im­pacto aso­ciado a la fu­sión el be­ne­ficio re­cu­rrente se ha ele­vado a 2.359 mi­llones de eu­ros.

Esta cifra supone un incremento del 71% respecto a los 1.381 millones registrados en el ejercicio anterior, marcado por las elevadas provisiones constituidas para anticiparse a los impactos futuros que se pudieran derivar de la pandemia.

Las cuentas, no obstante, se han visto presionadas por el descenso de los márgenes de intereses, pero eso se ha compensado por las comisiones y la alta actividad comercial. Todo ello ha permitido a la entidad consolidar unas excelentes ratios de solvencia, con un CET1 del 13,2%, mientras la morosidad se ha mantenido estable por debajo de la media del sector en España. La rentabilidad (ROTE a 12 meses sin extraordinarios de la fusión) se ha elevado al 7,6% a finales del ejercicio 2021, y la ratio de eficiencia se sitúa en el 57,7%.

Gortázar: notable traccion comercial

En la rueda de rensa posterior, José Ignacio Goirigolzarri se ha mostrado muy satisfecho con el proceso de integración de Bankia, en el que se han ido cumpliendo todos los pasos en sus objetivos. Con esta integración, ha destacado el presidente de CaixaBank, “no solo se buscaba ganar tamaño, sino también liderar el proceso de transformación del sector en España con un modelo único cercano a los clientes, empresas y familias basado en una mayor fortaleza, mayor tamaño crítico para realizar inversiones en innovación y un proyecto rentable asentado en la diversificación de fuentes de ingresos”.

Para algunos analistas el cuarto trimestre ha reducido las expectativas por la mayor presión de los márgenes de intereses, pero Gonzalo Gortázar afirma que, “aunque este punto es cierto, la tracción comercial ha sido extraordinaria, lo cual permite seguir avanzando en la fortaleza financiera de la entidad”. De hecho, ha asegurado el consejero delegado de CaixaBank “se ha tratado de un trimestre muy activo dentro de un año muy intenso, con especial satisfacción con los recursos gestionados y la notable aportación de BPI”.

Las mejores perspectivas económicas para 2022 nos permite ser muy optimistas para 2022, según José Ignacio Goirigolzarri, aunque con máxima prudencia ante la evolución de la pandemia, el aumento de la inflación y las tensiones geopolíticas. De este modo, ha señalado, esperamos un crecimiento más fuerte que en 2021 en un entorno aún complicado hasta que se empiece a normalizar los tipos de interés. Para ello habrá que espera al plan de negocio 2022/2024 que la entidad tiene previsto presentar esta primavera.

Respecto a la probable mejoría del euribor apuntada por los expertos, Gortázar “se ha mostrado muy prudente porque tardará en tener impacto en las cuentas, al menos hasta la segunda mitad del año”. Entre tanto, la entidad sigue apostando por una política de comisiones bajas, el 75% de sus clientes vinculados no pagan comisiones, y por hipotecas a tipo fijo, en torno a un 70%, frente a tipo variable.

El beneficio y la sólida posición de capital, ha señalado el presidente, José Ignacio Goirigolzarri,“nos permitirá abonar en los próximos meses más de 1.100 millones en dividendos, el 50% del beneficio conseguido. La idea de futuro es situar el pay-out entre un 50% y un 60%. Además, “los accionistas se beneficiarán también de la intención de CaixaBank de implementar un programa de recompra de acciones, con el fin de acercar la ratio de capital CET1 a nuestro nivel objetivo”.

Por su parte, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar ha puesto en valor que “hemos sabido culminar con éxito la integración de CaixaBank y Bankia y al mismo tiempo completar un año muy positivo, especialmente en la gestión del ahorro a largo plazo. Todo ello, manteniendo su fin último de “apoyar decididamente a familias y empresas para salir de esta crisis y liderar la recuperación económica”.

En este sentido, el grupo ha registrado una disminución de los ingresos core en 1% en tasa interanual, hasta los 11.339 millones de euros en el conjunto de 2021, achacable a la caída del margen de intereses y los resultados asociados a participadas de bancaseguros, parcialmente compensados por el crecimiento de las comisiones y de los ingresos y gastos por contratos de seguros.

Sin embargo, en el cuarto trimestre los ingresos core se incrementan un 2,8%, hasta los 2.889 millones de euros, respecto al trimestre anterior, lo que refleja la intensa actividad comercial de la entidad y la positiva evolución del negocio en el período en el que se ha realizado la integración tecnológica de Bankia, culminada con éxito a mediados de noviembre.

El margen de intereses en el año ha sido de 6.422 millones de euros (-5,8% respecto a 2020), en un entono de tipos de interés negativos. Los ingresos por comisiones se han elevado a los 3.987 millones, con un crecimiento interanual del 6,7%, y con buen comportamiento en el cuarto trimestre (+14,1% frente al tercer trimestre, gracias a la mayor actividad).

Los ingresos por dividendos (192 millones de euros) en 2021 aumentan, fundamentalmente, por un mayor dividendo de BFA (98 millones, que incluye el ingreso de un dividendo extraordinario por importe de 54,5 millones). Asimismo, se incluye el dividendo de Telefónica en ambos ejercicios (90 millones en 2021 frente a 100 millones en 2020).

Además, los resultados atribuidos de entidades valoradas por el método de la participación (436 millones de euros) se recuperan en el contexto de la mejora económica (+19,1% respecto al ejercicio anterior).

Los gastos de administración y amortización recurrentes se incrementaron un 1% en el conjunto del año, si bien muestran una disminución del 1,9% en el cuarto trimestre respecto al anterior trimestre, por la reducción de gastos de personal (-3,2%) tras la primera salida de empleados en el marco del acuerdo laboral.

Volumen de negocio en niveles máximos

El volumen de negocio del Grupo CaixaBank al cierre de 2021 se ha situado en 972.922 millones de euros. Los recursos de clientes ascienden a 619.971 millones a 31 de diciembre de 2021. Eso representa un crecimiento del 49,2% en el año. Sin contar la aportación de Bankia, los recursos de clientes registraron un crecimiento orgánico del 10,5% en el conjunto del año.

Los activos bajo gestión se sitúan en 158.020 millones de euros, con un crecimiento anual (+48,2% y +16,5% en variación orgánica) que viene marcado tanto por la evolución positiva de las suscripciones netas como por el comportamiento favorable de los mercados. Tmabién destaca el ahorro a largo plazo cierra el año con una cuota de mercado del 29,4%. Tanto el patrimonio gestionado en fondos de inversión, carteras y sicav, que se sitúa en 110.089 millones, como los planes de pensiones, que alcanzan los 47.930 millones, tienen una evolución positiva en el año y también en el último trimestre.

Por su parte, el crédito bruto a la clientela ha alcanzado los 352.951 millones de euros, con un crecimiento del 44,7% en el conjunto del año (-4,9% sin considerar la integración de Bankia). El crédito al sector privado se mantiene estable en el cuarto trimestre respecto al trimestre anterior. Por segmentos, en el cuarto trimestre destaca la evolución del crédito al consumo, que crece un 1%, y de la financiación a empresas, que se incrementa un 1,9%, reflejo de la recuperación progresiva de la actividad económica y de la demanda de crédito.

El saldo de hipotecas disminuye un 1,5% fruto del mayor de volumen de amortizaciones que de nuevas concesiones. No obstante, la nueva producción de hipotecas crece un 8% en el cuarto trimestre con respecto al tercero.

Altos niveles de liquidez y solvencia

Los activos líquidos totales se han situado en 168.349 millones de euros a cierre del ejercicio, con un crecimiento de 53.898 millones de euros en el año, debido principalmente a la integración de Bankia. Además, el Liquidity Coverage Ratio (LCR) medio del Grupo a 31 de diciembre de 2021 es del 320%, lo que muestra una holgada posición de liquidez, muy por encima del nivel mínimo requerido del 100%.

Respecto al saldo dispuesto de la póliza del BCE a 31 de diciembre de 2021, asciende a 80.752 millones de euros correspondientes a TLTRO III. Esta cifra se ha incrementado en 31.027 millones en el año principalmente por la integración de disposiciones de Bankia y por la apelación adicional a TLTRO III.

En cuanto al capital, la ratio Common Equity Tier 1 (CET1) cerró el año en el 13,2%, por encima del 13% de septiembre y ligeramente por debajo del 13,6% de diciembre de 2020. En la evolución anual destacan, como extraordinarios, el impacto de la incorporación de Bankia, el registro de los costes de reestructuración y dotaciones a provisiones, y la venta de la participación en Erste Group Bank. En el conjunto del año, la entidad ha conseguido generar 106 puntos básicos de capital de crecimiento orgánico.

Por otro lado, la ratio MREL sobre APRs se sitúa en el 26,2%, incluyendo la emisión de senior preferred realizada en enero de este año, con lo que cumple de manera confortable con el nivel exigido para la entidad en 2024.

La morosidad se mantiene bajo control

Durante el ejercicio 2021, CaixaBank también ha conseguido mantener contenidos los niveles de dudosos y morosidad, al margen del repunte registrado por la incorporación de Bankia. Los saldos dudosos a cierre de 2021 ascienden a 13.634 millones de euros frente a 8.601 millones a cierre de 2020, si bien de forma orgánica habrían caído en 394 millones en el ejercicio. En el cuarto trimestre, la reducción es de 322 millones de euros, marcada por la venta de carteras, entre otras causas.

De esta manera, la ratio de morosidad de CaixaBank en diciembre de 2021 se sitúa en el 3,6%, con lo que se ha mantenido estable tras la integración de Bankia. Además, la ratio de cobertura termina el ejercicio en el 63% y el coste del riesgo (últimos 12 meses) se sitúa en el 0,23%.

Por su parte, el fondo para insolvencias Covid-19 se sitúa en 1.395 millones a cierre del ejercicio, manteniéndose estable en el trimestre.

Alta rentabilidad para el accionista

La sólida posición post fusión ha permitido a CaixaBank retomar su política tradicional de dividendo. El Consejo de Administración de la entidad ha acordado proponer a la próxima Junta General de Accionistas la distribución de un dividendo en efectivo de 0,1463 euros brutos por acción, con cargo a los beneficios del ejercicio 2021, a abonar durante el segundo trimestre del 2022.

Con el pago de este dividendo, el importe de la remuneración al accionista correspondiente al ejercicio 2021 será de 1.179 millones de euros, equivalente al 50% sobre el resultado consolidado ajustado por los impactos extraordinarios de la fusión con Bankia.

Además, el Consejo ha aprobado la Política de Dividendos para el ejercicio 2022, consistente en una distribución en efectivo del 50-60% del beneficio neto consolidado, pagadero en un único pago durante 2023, y sujeto a la aprobación final de la Junta General de Accionistas.

Por último, el Consejo ha manifestado la intención de CaixaBank, sujeta a la aprobación regulatoria apropiada, de implementar un programa de recompra de acciones (share buy-back) en el mercado durante el año fiscal 2022, con el fin de acercar la ratio de capital CET1 al objetivo interno.

Sostenibilidad y compromiso con la sociedad

En el marco de su compromiso con la sostenibilidad, la entidad ha comenzado 2022 con la emisión en el mercado mayorista de un nuevo bono social por un importe de 1.000 millones de euros. El objetivo de este bono es financiar actividades y proyectos que contribuyan a luchar contra la pobreza, impulsar la educación y el bienestar, y fomentar el desarrollo económico y social en las zonas más desfavorecidas de España.

Se trata del cuarto bono social emitido por CaixaBank, y el octavo bono ligado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, reforzando de esta manera el posicionamiento de CaixaBank como banco europeo líder en emisiones con criterios ESG.

Además, la entidad ha movilizado 31.375 millones de euros en financiación sostenible en 2021, un 150% más que el año anterior y ha cerrado el ejercicio en la sexta posición del ranking de financiación sostenible en Europa de Refinitiv, lo que le convierte en el banco español mejor posicionado en esta clasificación.

La entidad también quiere ser clave en la política por mitigar los efectos de la crisis sanitaria derivada de la covid, apoyando con todos sus medios la concesión de crédito y otras actuaciones que ayuden a la sociedad en general.

Entre sus acciones más significativas está el apoyo a sus clientes afectados por la erupción del volcán de La Palma. Así, se han concedido 850 moratorias y toda la red de CaixaBank ha trabajado intensamente para poder atender el 100% de las solicitudes que se habían presentado para tratar de aliviar la carga financiera de los afectados.

Además, CaixaBank, a través de una aportación de la Fundación “la Caixa”, ha creado una línea de ayudas destinadas a las familias que tuviesen hijos cursando estudios fuera de La Palma y cuyas viviendas o explotaciones agrícolas se viesen afectadas por la lava, con el objetivo de asegurar que pudiesen continuar con sus estudios.

Al respecto, José Ignacio Goirigolzarri, ha afirmado que “estamos convencidos de que esta es, sin duda, la mejor contribución que, desde CaixaBank, podemos hacer por la recuperación socioeconómica de nuestro país”.

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