Los re­sul­tados del tercer tri­mestre de las ener­gé­ticas eu­ro­peas serán menos 'impactantes'

El Gobierno y Bruselas pierden argumentos para justificar más impuestos a las petroleras

Repsol y Shell anun­cian una caída fuerte en los már­genes de re­fino que afec­tará a las cuentas

Ptes. de Repsol y Shell-
Ptes. de Repsol y Shell.

Las pe­tro­leras han co­men­zado a notar en sus re­sul­tados las caídas de los már­genes de re­fino. La mul­ti­na­cional Shell ha ad­ver­tido del im­pacto que tendrá en sus cuentas este des­censo en el tercer tri­mestre -entre 1.000 y 1.400 mi­llones de dó­la­res- y Repsol puede tener el mismo efecto tras avanzar un re­tro­ceso de un 45,5% en sus már­genes res­pecto al se­gundo tri­mes­tre. De los 23,3 dó­lares por ba­rril ha ba­jado a los 12,7 dó­la­res, lo que sin duda afec­tará a las cuen­tas.

De producirse un retroceso en sus beneficios, el Gobierno de Pedro Sánchez tendrá menos argumentos para aplicar el impuesto adicional que quiere cargar sobre Repsol, Cepsa y BP por los beneficios extraordinarios que están obteniendo por la subida del petróleo y de los combustibles.

Las tres petroleras se han levantado precisamente en contra del impuesto energético que Bruselas quiere también aplicar a todas las empresas del ramo europeas por estos conceptos. Tanto Repsol, como Cepsa y BP se consideran perjudicadas respecto a otras compañías europeas con menor capacidad de refino y alertan de que el diseño actual del gravamen puede comprometer la transición energética.

En el caso de llevarse a cabo este gravamen, reclaman que el cálculo de beneficios a los que afectará este futuro impuesto incluya también las pérdidas extraordinarias de años anteriores debido al Covid-19.

Previsiones a la baja

A finales de mes comenzará la ronda de presentación de resultados del sector referente al tercer trimestre. Las cifras que se esperan no serán tan excepcionales como lo fueron en el periodo abril-junio y en el acumulado del primer semestre. Repsol, por ejemplo, disparó sus beneficios hasta 2.539 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone duplicar los resultados de igual periodo de 2021 -ascendieron a 1.235 millones-, por la subida del precio del crudo y los márgenes de refino.

Shell contabilizó un beneficio neto atribuido de 25.156 millones de dólares en los seis primeros meses de este año, lo que supone multiplicar por tres el resultado de 9.087 millones en la primera mitad de 2021, gracias a los elevados precios del petróleo y del gas. La francesa TotalEnergies registró por su parte un beneficio neto atribuido de 5.692 millones de dólares, lo que supone multiplicar por 2,6 las ganancias de igual periodo del ejercicio pasado.

La compañía angloholandesa Shell ha sido la primera en alertar de que los beneficios del tercer trimestre no serán tan buenos como los registrados en el periodo abril-junio, debido especialmente al recorte que están sufriendo los márgenes del refino. Y es que, de los 28 dólares que la petrolera obtuvo de margen de refino en el segundo trimestre, el tercer la cifra ha descendido hasta los 15 dólares. Según ha adelantado, este retroceso supondrá un impacto negativo de entre 1.000 y 1.400 millones de dólares en el resultado bruto de explotación (Ebitda).

Repsol registró precisamente en las cuentas del pasado semestres unas provisiones de 1.844 millones de euros ante el posible deterioro del valor contable de sus activos de refino. La compañía que preside Antonio Brufau se basaba en la presión regulatoria que está habiendo en los últimos meses por parte del Gobierno y también por parte de Bruselas. La compañía se apoyaba además en la fuerte volatilidad que están teniendo los precios del crudo y los combustibles.

Demasiada incertidumbre

Y es que, la incertidumbre internacional por la guerra entre Rusia y Ucrania es de tal calado que todo puede suceder. Que el precio del petróleo y del gas alcance cifras inimaginables y que la demanda de combustibles se hunda por la crisis mundial. En ese caso, el barril de crudo y el gas se desplomarían como sucedió en la pandemia. Por tal razón, las petroleras europeas alertan de la inseguridad que hay para el invierno y en las cuentas para el ejercicio 2023.

Pese a que los márgenes del refino siguen todavía bastante elevados -en el caso de Repsol, se situaron en los meses de julio-septiembre en 12,7 dólares-, la alta volatilidad del mercado del crudo y del gas puede hacer que los beneficios se hundan. En 2021, el indicador de refino alcanzó los 3,2 dólares, debido a que la demanda de combustibles cayó estrepitosamente por culpa del Covid-19.

El grupo multienergético cifra en 100,8 dólares el precio medio del barril de crudo Brent en el tercer trimestre de 2002, una cifra que supone un 11,5% menos que los 113,9 dólares que se contabilizaron en el segundo trimestre. En las últimas fechas, el barril ha registrado un ligero ascenso y se encuentra en los 95 dólares pero ha llegado a bajar hasta 83 dólares.

Artículos relacionados