ENERGÍA

Acuerdo entre Iberdrola y Sempra Infrastructure para proyectos de hidrógeno

Las re­giones ini­ciales de in­terés son la Costa del Golfo y la Costa Oeste de los Estados Unidos

Ignacio Galán, presidente de Iberdrola.
Ignacio Galán, presidente de Iberdrola.

Iberdrola y Sempra Infrastructure han fir­mado un acuerdo para el desa­rrollo con­junto de pro­yectos de hi­dró­geno y amo­níaco verde en Estados Unidos ali­men­tados por fuentes re­no­va­bles. El acuerdo pro­por­ciona un marco para que las em­presas iden­ti­fi­quen, eva­lúen y desa­rro­llen po­ten­cial­mente pro­yectos de hi­dró­geno verde a gran es­cala y ayudar así a sa­tis­facer las ne­ce­si­dades de energía y des­car­bo­ni­za­ción de los clientes es­ta­dou­ni­denses e in­ter­na­cio­na­les.

Estados Unidos se enfrentan a retos y oportunidades sin precedentes para desarrollar soluciones competitivas que satisfagan sus crecientes necesidades energéticas, al tiempo que aspiran hacia un futuro energético más limpio y sostenible. Con este acuerdo Iberdrola, a través de su filial Avangrid, y Sempra Infrastructure pretenden innovar y desarrollar proyectos de hidrógeno y amoníaco verde, que son cruciales para descarbonizar la industria y ayudarán al país a alcanzar sus ambiciosos objetivos de energía limpia.

El hidrógeno y el amoníaco limpios pueden ser soluciones eficaces de descarbonización para varios sectores de los mercados estadounidenses y mundiales. Se necesitarán importantes infraestructuras para que el potencial del hidrógeno se haga realidad y la plataforma de Sempra Infrastructure está bien posicionada para apoyar el despliegue de estas nuevas soluciones energéticas.

La profunda experiencia de Iberdrola en el desarrollo de energías renovables como tercer operador de renovables en Estados Unidos complementa el complejo desarrollo de proyectos de Sempra Infrastructure y su experiencia comercial en energía limpia, redes de energía y soluciones de GNL y net-zero.

Sempra Infrastructure está desarrollando actualmente múltiples proyectos de transición energética de primera clase en Norteamérica, así como nuevas oportunidades en energía renovable y captura de carbono y otras vías para producir hidrógeno y amoníaco limpios aprovechando los recursos disponibles en diferentes regiones.

El acuerdo no es vinculante y el desarrollo de estos proyectos conjuntos está sujeto a una serie de riesgos, incluyendo el logro de acuerdos definitivos, la obtención de todos los permisos necesarios y la toma de una decisión final de inversión con respecto a cada proyecto.

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