Monitor de Latinoamérica

Costa Rica arre­bata el li­de­razgo a Chile y Argentina se hunde en li­bertad eco­nó­mica

Latam: los mercados clave para las empresas españolas perderán fuelle en 2023

El pa­no­rama se os­cu­re­cerá no­ta­ble­mente en Chile, Brasil, México y Colombia

Autopista de Sacyr en Chile
Autopista de Sacyr en Chile

Los grandes des­tinos de España para la in­ver­sión y co­mercio en Latam re­gis­trarán un im­por­tante de­te­rioro eco­nó­mico du­rante 2023, víc­timas de las se­cuelas del im­pacto del Covid; la in­cer­ti­dumbre local y global creada por la guerra en Ucrania; la alta in­fla­ción; los pro­blemas en las ca­denas de su­mi­nis­tro; el en­du­re­ci­miento de los tipos de in­terés y de las con­di­ciones fi­nan­cieras in­ter­na­cio­nales y la for­ta­leza del dó­lar.

Brasil, México, Argentina, Colombia, Chile, Perú y Panamá que aglutinan el grueso de la actividad empresarial española en la región, acusarán una severa merma en su expansión económica tras un comportamiento mejor del previsto en 2022, según la última previsión del FMI, que atisba que la ralentización se inicie ya a fines de 2022.

El Fondo, que indica que la desaceleración de la actividad puede reducir las exportaciones, las remesas y el turismo en Latinoamérica, señala que la salud de la economía global depende de forma fundamental de la calibración adecuada de la política monetaria, del curso de la guerra en Ucrania y de la posibilidad de más problemas de oferta relacionados con los trastornos generados durante la pandemia.

En realidad, y pese a que la expansión este año será superior a la que cabía prever hace unos meses en la región, lo cierto es que las grandes economías y principales mercados españoles en Latam acusarán dos años consecutivos de desaceleración económica, tras la fuerte recesión general que se produjo en 2020 como consecuencia de la pandemia y el posterior fuerte rebote registrado en 2021.

Así, Brasil, que crecería el 2,8% este 2022, reduciría el paso el 1% 2023 (4,6% en 2001); la expansión en México bajaría al 1,2% el año que viene tras un avance del 2,1% este ejercicio (4,8% en 2021) y Colombia reduciría el paso del 7,6% al 2,2% (10,7% en 2021). Para Chile, el FMI proyecta un crecimiento de 2% este año y recesión (-1%) en 2023 (11,7% en 2021); para Perú (+13,6% el año pasado) una expansión del 2,7% y del 2,6% en 2022 y 2023 y para Argentina, un avance del 4% este ejercicio y del 2% el que viene (10,4% en 2021).

Un horizonte gris

La ralentización afectará también al resto de economías, con excepción de Paraguay y Venezuela. Bolivia verá mermada su expansión del 6,1% de 2001 al 3,8% este año y al 3,2% en 2023; Uruguay bajará el pistón del 5,3% en 2022 al 3,6% el año que viene y Ecuador del 2,9% al 2,7%. Paraguay pasará del 0,2% al 4,3% y Venezuela, del 6% al 6,5%. Y las economías de Centroamérica, como Panamá o Dominicana, también se ralentizarán por la menor llegada de remesas.

En conjunto, la economía latinoamericana, que se contrajo el -6,6% en 2020 y en 2021 se expandió el 7%, avanzará el 3,4% y el 1,7% en 2023, según el FMI, previsiones más optimistas que las del BM, que pronostica un crecimiento del 3% este año y del 1,6% el que viene. Sudamérica reducirá el ritmo del 7,3% de 2021 al 3,6% este año y al 1,6% en 2023; Centroamérica, del 11% al 4,7% y 3,6% y el Caribe lo hará del 12,4% del año pasado al 7,3%.

El Fondo detecta que los flujos de capital a los países emergentes se desaceleran y el coste de la financiación externa se eleva. Para Latam, el efecto se nota principalmente en una reducción de la actividad y un fuerte impacto en el coste del crédito interno, consumo privado e inversión. Un contexto en el que el FMI aconseja a los países adoptar medidas urgentes para controlar una inflación que sigue muy alta. Brasil acabará 2022 con una tasa del 6%; Perú, con el 6,8%; Chile con un 12,2%; Colombia con un 11%; Argentina con el 72% y Venezuela, con el 210%. Y la inflación cederá muy poco en 2023. Pasará del 14,1% este año al 11,4% el próximo ejercicio.

Libertad económica en baja

Y a los nubarrones en lo que respecta al crecimiento, se suman también sombras en lo que se refiere a la libertad económica en la región, otro indicador que los inversores miran con atención, ya que ofrece un panorama clave a la hora de exa¬minar apertura de mer¬cados y regulaciones y su atrac¬tivo para la in¬ver¬sión y que es es va¬riable bá¬sica para el pro¬greso de los países y el ac¬ceso social a me¬jores es¬tán¬dares de renta.

Según el Índice de Libertad Económica 2022, que elabora Fraser Institute en cooperación con Economic Freedom Network (que reúne a 100 centros de estudios a nivel mundial), ésta atra¬viesa horas bajas en Latam. Todas las grandes eco¬no¬mías re¬gio¬na¬les, que son tam¬bién los prin¬ci¬pales des¬tinos de la in¬ver¬sión es¬pañola en el área, acu¬san un de¬te¬rioro. El índice consta de 42 indicadores económicos agrupados en cinco grandes áreas: tamaño del gobierno, sistema legal y derecho a la propiedad, dinero, libertad de comercio internacional y regulación. Ese año, Chile baja con fuerza y pierde el liderazgo en Latam (-4 puestos, a su peor resultado desde 1985) y dos países de la región, Argentina y Venezuela se sitúan en el fondo del ranking.

Todos los países del área salvo Honduras retroceden en puntuación y contados son los que escalan en el ránking mundial de 165 países. Costa Rica en el puesto 29 (+10 puestos) y Guatemala en el lugar 31, son las naciones con mayor libertad económica de la región este año, desbancando a Chile (33) y por delante de Perú (37, -4 puestos) y Panamá (41 en el ránking global, tras ceder también 4 posiciones).

Tras estos cinco países, calificados de ‘mayormente libres’ se sitúa otro bloque de siete (‘libres’) en el que se sitúan Dominicana (48,+1 puesto); El Salvador y México (64,-1 puesto y + 9 puestos respectivamente); Uruguay (68,-7 puestos); Honduras (70); Paraguay (78, +1) y Nicaragua (82,+1). En el tercer bloque, de economías con restricciones a la libertad, están Colombia (99,-8); Ecuador (106, -4); Brasil (114, -8) y Bolivia (123, -1). Argentina (161, -7 puestos) y Venezuela (165) se ubican entre los países con más restricción a la libertad económica en un índice que no incluye a Cuba.

Artículos relacionados