Venderá el 49% de sus ne­go­cios de Servicios y Agua y re­toma la po­lí­tica de ro­ta­ción de ac­tivos no es­tra­té­gicos

Sacyr aligera deuda y tamaño para ser más rentable en tiempos de dinero caro

Cancelará an­ti­ci­pa­da­mente los 350 mi­llones de deuda cor­po­ra­tiva que re­ne­goció en julio

Manuel Manrique, pte. de Sacyr.
Manuel Manrique, pte. de Sacyr.

El pre­si­dente de Sacyr, Manuel Manrique, ha dado un paso es­tra­té­gico de­ci­sivo para lo­grar el sa­nea­miento ace­le­rado de la com­pañía y con­se­guir que la va­lo­ra­ción que los mer­cados hagan de Sacyr se apro­xime más a los 3.000 mi­llones de euros en que se la propia em­presa tasa sus ac­ti­vos, que a los 1.500 mi­llones que ca­pi­ta­liza en Bolsa ac­tual­mente.

De hecho, tras un gran martes bursátil para Sacyr al cerrar con una subida del 4,34%; la sesión de ayer estuvo marcada por la recogida de beneficios y bajó casi la mitad de lo que se había revalorizado el día anterior, el 1,99%) para situar los títulos del grupo constructor y de concesiones en los 2,26 euros.

La decisión adoptada por la empresa -anunciada a la Comisión de Valores- consiste en poner a la venta el 49% de sus negocios de Agua y de Servicios y retomar la política de rotación de "activos concesionales no estratégicos y/o participaciones minoritarias con el fin de equilibrar geográficamente la cartera de activos”, según una nota distribuida ayer.

Con ello, lo que pretende Sacyr es adelantar dos años la amortización de su deuda. Actualmente, el pasivo de la compañía, cifrado en 750 millones de euros se compone de dos grandes partidas: una de 150 millones de euros en forma de bonos convertibles (emi todos en 2019) y otra de 355 millones que corresponde al exigible renegociado el pasado mes de julio con 14 entidades. El sindicato bancario, liderado por Banco Santander y Société Générale. aceptó recuperar esa deuda mediante la creación de dos tramos: uno por 75 millones de euros y a tres años de vencimiento y el otro, por importe de 280 millones con un plazo de amortización de cinco años.

Este plan tiene dos elementos clave: la venta de los dos paquetes del 49% de sus negocios de Agua y de Servicios se hará mediante la búsqueda de lo que Sacyr denomina “un socio inversor”. Es decir, se persigue la captación de fondos pero ni a toda costa ni a cualquier precio. Dicho de otro modo, si las ofertas que lleguen a la sede de la madrileña calle de Condesa de Venadito no son los previstos, no habrá venta.

Al mismo tiempo, al recuperar la política de rotación de activos y concesiones que paralizó hace aproximadamente dos años, Sacyr no solo conseguirá ‘aligerar’ su balance de participaciones sino que, como destaca la propia compañía, estas ventas permitirán también “equilibrar geográficamente la cartera de activos”.

Foco en la sostenibilidad y concesiones

El objetivo básico del equipo de Manuel Manrique es recuperar el equilibrio financiero, conseguir que los inversores valoren en su justa medida la compañía y obtener nuevos fondos para las inversiones que requerirá acelerar el Plan Estratégico 2021-2025 que Sacyr tienen en marcha actualmente.

Para la empresa, las concesiones son prioritarias por el efecto arrastre de este negocio hacia otras actividades de la empresa, desde la licitación y construcción de la infraestructura a la operación y mantenimiento de la misma. Y, como sabe perfectamente Sacyr, para crecer en concesiones la capacidad de endeudamiento y financiación tiene que ser a toda prueba.

Desde el unto de vista ambiental, el segundo eje del Plan Estratégico, Sacyr se ha fijado como objetivo lograr la neutralidad en las emisiones de carbono antes de 2050 como vía de lucha contra el cambio climático. Para ello, hasta 2025, la compañía aumentará el 50% sus inversiones en protección del medio ambiente y duplicará las que dirige a innovación.

Reconocimiento de los analistas

Sin lastres corporativos como la participación en Repsol, vendida por el equipo de manuel Manrique, la gestión de Sacyr de los últimos tiempos es bien acogida por los analistas que han aumentado aumenta las previsiones de beneficio operativo (EBITDA) de la empresa que crecerá el 13% entre este año y 2024; mientras que los ingresos lo harán a un ritmo del 9%.

Este optimismo se justifica tanto por la incorporación de nuevas concesiones de autopistas en Colombia, Chile y Nápoles (esta última representara el 5% del EBITDA total), como al impacto directo de la inflación sobre los ingresos de esta actividad en la que, además, se esperan importante recuperaciones de tráficos. De hecho, las estimaciones del negocio de autopistas sitúan el EBITDA en 2025 (al cierre del Plan estratégico) por encima de los 1.030 millones de euros.

El arranque de la concesión de la nueva autopista en Nápoles, exigirá este mismo año un importante aporte de capital de 1.350 millones; lo que puede dejar la deuda neta a finales de ejercicio en los 7.500 millones. La inversión realizada hasta junio (mil millones incluye una aportación inicial no recurrente de 550 millones); lo que hace prever un descenso en la aportación de capex que permitirá, a su vez, la caída de la deuda neta a partir de 2025. Para IMV, en ningún caso la ratio deuda/EBITDA superará las siete veces como ocurrió en 2020. De hecho, la propia Sacyr espera una deuda corporativa a finales del presente año de 500 millones en función de los dividendos procedentes de concesiones en servicio.

Además, Sacyr ha conseguido ya la consolidación de la autopista italiana Pedemontana-Veneta (que se prevé que aporte 50 millones de EBITDA al año a partir de 2022. Con ello, la división de Infraestructuras obtendrá un EBITDA de 400 millones en 2022, de los que casi 300 millones procederán de PV y Nápoles. Cifras que muestran el cunpkinietnod e los objetivos del Plan 2021-2025 en este terreno.

En el ‘flanco’ de la sostenibilidad, Sustainalytics ESG Risk Rating, sitúa a Sacyr como la cuarta constructora y concesionaria del mundo por aplicación de criterios de sostenibilidad.

Con estas previsiones y antes de las medidas de reducción acelerada de deuda y venta de activos, la valoración de los analistas situaba el precio objetivo de Sacyr en 3,6 euros por acción a finales de 2023 con un potencial de revalorización del 59% respecto al cierre de ayer.

Con todo, los analistas situaban este verano el valor de empresa de Sacyr por encima de los 7.400 millones de euros y en más de 11.000 millones su negocio de Concesiones.

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