La subida de tipos y la in­fla­ción re­du­cirán el atrac­tivo de estos ins­tru­mentos de ahorro

La industria de los fondos de inversión teme un desplome de rentabilidades al final del año

La gran banca es­pañola apuesta por la renta fija para blindar a sus clientes

Fondos de inversión.
Fondos de inversión.

A las ges­toras de fondos de in­ver­sión le han sa­lido los nú­meros al cierre del tercer tri­mestre del año. En un mes de duro ajuste como sep­tiem­bre, la ma­qui­naria de cap­ta­ción ha se­guido tra­ba­jando a pleno ren­di­miento con un re­sul­tado de lo más apa­rente: 1.700 mi­llones de euros de en­tradas netas que elevan la cifra acu­mu­lada en lo que va de año hasta los 9.000 mi­llones de eu­ros. Pero queda un úl­timo cuarto de 2022 para poner el broche de oro en di­nero nue­vo…o no.

El año del giro radical al alza del precio tras la mayor era de la historia de tipos negativos es una prueba de fuego para la industria, que tiene que lidiar contra dos grandes enemigos en términos de rentabilidad. El primero es la corrección obligada en las bolsas en pleno cambio de las políticas monetarias de los bancos centrales. El Ibex 35 pierde más de un 10% en lo que va de año y, al otro lado del mar, el S&P 500 se deja atrás más del 20%. Lo peor es que la tormenta no ha terminado.

Quién más quien menos cree que lo más duro de la marea vendedora en bolsa no finalizará hasta diciembre o enero. Por el camino, y ahí va la segunda batalla, las grandes gestoras bancarias españolas han picado piedra para llevar a sus clientes al terreno de la renta fija. Estos fondos han atraído más de 11.000 millones de euros en lo que va de año con la expectativa de blindar a los clientes más conservadores.

Pero con la inflación disparada hasta el 10% en la zona euro y los tipos volando, nada está garantizado. La mejor prueba es que los fondos de renta fija perdieron de media un 1,26% solo en el mes de septiembre, porcentaje que en el caso de los de renta fija mixta se fue hasta el 2%. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ya ha advertido de que va a vigilar las prácticas de comercialización de los fondos de deuda, que están tirando de la entrada de dinero nuevo en los fondos.

Nuevo escenario

En un escenario macro y monetario totalmente nuevo en casi todos los frentes, otra vez vuelve el debate sobre la adecuada colocación a los clientes de productos según su perfil. Una inquietud más para las gestoras, que lo que más temen ahora es que se empiecen a parar las máquinas de captación por el mal momento de los mercados. Los números de los nueve primeros meses del año no llevan a engaño: la rentabilidad media de todos los fondos cae un 9,1%.

Este descenso hace que, a pesar de las nuevas aportaciones, el patrimonio total de los fondos haya descendido un 6,6% en lo que va de año. “La cuestión ahora es si queda mucho más dinero por llegar a los fondos. El trasvase a los de renta fija ha sido enorme, y ya se han ido sólo en septiembre cerca de 650 millones de euros entre renta fija mixta y renta variable mixta. Los movimientos han sido bruscos para aquilatar riesgo es un momento difícil”, señalan en una gran gestora nacional.

Dicho de otra manera, las gestoras cruzan los dedos para que las cosas no se pongan aún más feas en los mercados. Creen que lo normal es que si, como parece, el conflicto de Ucrania continúa y la inflación y los tipos siguen azotando, se reduzca el ritmo de aportaciones en lo que queda de año, hasta que se caiga la incertidumbre. En el sector tienen claro que la subida continua de las entradas netas de dinero no puede ser eterna.

Además, la liquidez empieza a ser premiada en otros productos hasta ahora congelados en términos de rentabilidad. La subida continua de los depósitos hasta niveles superiores ya al 2% en todos los plazos medios y largos -habrá más en el futuro inmediato- empieza a atraer a los inversores más conservadores. Aunque la repercusión será limitada porque los bancos españoles no quieren entrar aún en esa batalla, la amenaza es evidente.

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