El pre­si­dente del Gobierno da ins­truc­ciones para es­quivar el clima de con­flicto per­ma­nente

Sánchez cree que la economía es el punto débil de Feijóo y reclama atacar por ese flanco

Los úl­timos son­deos mues­tran que el PP ha pa­sado del es­tan­ca­miento a la caída, lo que alarma en Génova

Núñez Feijóo, pte. del PP.
Núñez Feijo

Contra todo pro­nós­tico, el pre­si­dente del Gobierno, Pedro Sánchez, se man­tiene a corta di­tancia del po­pular Alberto Núñez Feijóo en las ex­pec­ta­tivas de voto en el con­junto de los son­deos que rea­lizan re­gu­lar­mente los prin­ci­pales me­dios de co­mu­ni­ca­ción. Sánchez con­taría con más de 26% de la in­ten­ción de voto y ob­ten­dría unos 105 dipu­tados, pese a estar su­friendo la mayor ten­sión con su socio de coa­li­ción de go­bierno, Unidas Podemos.

No obstante, el líder del Partido Popular parece haber iniciado la cuesta abajo en sus expectativas electorales. Ha pasado del entorno de los 159 diputados del sondeo de octubre de GAD 3, a unos 152 en noviembre para caer a 141 en la última encuesta publicada este pasado domingo.

A la vista de estos datos, mucho dirigentes históricos del PP concluyen que "aquí está pasando algo". La primera conclusión es que el equipo del líder del Partido Popular no está a la altura. Unos consideran que no es suficiente, otros que no es el adecuado y la generalidad cree que hay que hacer algo ya antes de que sea demasiado tarde.

Es una percepción similar a la que tienen en el entorno del presidente del Gobierno, que quiere aprovechar estos primeros indicios de desplome del líder popular para insistir en lo que consideran el flanco débil de Núñez Feijóo: la economía.

El propio presidente del Gobierno interpreta que Feijóo es un iletrado en la materia. Sus continuos errores a la hora de mencionar datos económicos han llevado al entorno del presidente a tratar de incidir en este más que evidente lado vulnerable del líder popular.

Revisión de datos

La revisión de las previsiones de crecimiento económico al alza por parte del servicio de estudios del BBVA, la constante creación de empleo, el incremento de la afiliación a la Seguridad Social y de las pensiones, la rebaja de la factura de la luz, y que España se haya situado ya como el país de toda la zona euro donde menos sube la inflación, son los principales argumentos del Gobierno para tratar de llevar el debate a la cuestión económica.

Por ello y, para evitar el avispero interno con sus socios de coalición de gobierno y parlamentarios en algunos de los temas políticos que quedan sobre la mesa, que no son pocos, para antes de que finalice el año, Pedro Sánchez quiere apostar a su favor por la protección que le suponen los resultados de su gestión económica. Busca resguardarse así de la intensa tormenta política que han aprovechado el PP y VOX a partir de las tensiones en el Gobierno entre PSOE y UP y por sus acuerdos con ERC y EH Bildu.

Las próximas elecciones autonómicas y locales obligan. Sánchez ha insistido la pasada semana en la dimensión social de sus medidas, en los mejores datos de inflación entre los principales países de la Unión Europea y en el acierto de su política laboral con la constante caída de las cifras de paro. Además, juega a su favor que, tanto el Banco de España, como el servicio de estudios del BBVA así como el consenso de los economistas, da por hecho que no habrá recesión.

Elecciones económicas

Sánchez trata de exhibir estos logros, pese a que España siguen exhibiendo los peores datos de toda la UE en materia de empleo. Una sencilla mirada en los datos de desempleo por países muestra que España sigue siendo el miembro comunitario con una mayor tasa de paro, el 12,5 % en octubre. A pesar de ser dos décimas inferior a la del mes anterior, dobla la media de la zona euro y del conjunto de los 27.

Solo Grecia acompaña a España con un desempleo superior al 10 %. Así, su tasa de paro se situó en octubre en el 11,6 % tras contraerse 4 décimas con respecto a la del mes septiembre.

Tras España y Grecia, los socios europeos con más paro son Chipre con un 8 %, Italia, con el 7,8 %, Suecia en el 7,3 %, Francia y Letonia, con un 7,1 %, Finlandia, el 6,8 %, Croacia, el 6,5 %, Lituania y Portugal, con el 6,1 %.

Ya por debajo de la media europea se encuentran Eslovaquia, un 5,9 %, Rumanía, 5,5 %, Bélgica, 5,4 % y Estonia 5,2 %. Por debajo se sitúan Luxemburgo y Austria con el 4,6 %, Dinamarca, con el 4,5 %, Irlanda 4,4 %, Eslovenia 4,1, Bulgaria, 4 %, Países Bajos, 3,7 %, Hungría, 3,6 % y Malta el 3,1 %.

Los países de la UE con menor tasa de desempleo en el mes de octubre fueron Alemania y Polonia con un 3 %, y la República Checa con el 2,1 %.

Selección de datos

Pese a ello, el Gobierno trata de marginar estos datos y las dificultades que pasan las familias para llegar a final de mes porque consideran que Feijóo ya no quiere hablar de economía, porque en su opinión, la economía va bien, pese a las incertidumbres por la crisis energética e inflacionista en todo el mundo como consecuencia de la guerra en Ucrania.

Los partidarios en el Partido Popular de insistir en su labor de oposición haciendo hincapié en las diferencias entre los socios de Gobierno, consideran que hay razones de peso muy importantes para incidir en la casi ruptura que se ha producido entre PSOE y Unidas Podemos.

Ponen el ejemplo en materias que se están tramitando en este momento en el Parlamento como los proyectos de la ley de la familia, la Ley trans, la reforma de la Ley mordaza, la Ley de la vivienda, la Ley de protección animal, la reforma del articulado sobre la malversación y sobre todo, cómo modificar o no la Ley del solo el sí es sí que tanto les están desacreditando las sentencias de los tribunales.

En este sentido, parece lógico que el Gobierno quiera desviar la atención de la opinión pública hacia los datos económicos que le son más favorables. Pero la situación sigue llena de incertidumbres.

Las cesiones que ha tenido que hacer Pedro Sánchez a sus socios de Gobierno y de apoyo parlamentario han sido muy importantes y van a tener consecuencias en las elecciones autonómicas y locales, aunque repitan que éstas se habrán olvidado para el 28 de mayo.

Si en lo que queda de legislatura hasta las elecciones autonómicas el presidente siguiera haciendo cesiones en los proyectos de ley que quedan pendientes, no se puede descartar un descalabro que él quiere evitar a toda costa. Probablemente por eso él quiere ahora hablar de economía.

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