SALIDAS A BOLSA

Con una po­sible subida de tipos este mismo año, as­pira a una va­lo­ra­ción más alta

Ibercaja evita riesgos para salir a bolsa en el mejor escenario posible

Los fondos exigían re­bajas de precio a pesar del gran mo­mento de la banca en bolsa

Ibercaja
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La sa­lida a bolsa de Ibercaja es el cuento de nunca aca­bar. La ope­ra­ción, que se lleva co­ciendo a fuego muy lento desde 2018, ha sal­tado por los aires cuando todo es­taba pre­pa­rado al fin para un debut in­me­diato. Con la banca es­pañola dis­pa­rada en el parqué en plena tem­po­rada de re­sul­tados del sector y las ren­ta­bi­li­dades de los bonos al alza a uno y otro lado del Atlántico, el mo­mento para lanzar la OPV pa­recía per­fecto.

Pero la entidad, de la mano del gran jefe de la operación JP Morgan, ha parado la oferta. El argumento es el aumento de la volatilidad en los mercados, de la mano de los conflictos primero de Kazajistán y luego de Ucrania. Pero el aumento de la tensión no ha impedido que la banca gane un 10% en bolsa en enero ni que los inversores sigan celebrando unos resultados -a la espera de Santander y BBVA- más que convincentes.

“Es verdad que hay más tensión en los mercados, pero ni se han vivido episodios de pánico ni el mercado ha retirado un ápice su apoyo a los bancos en bolsa. Más bien parece que se trata de un tema de valoraciones, porque Ibercaja aspiraba a 2.000 millones de euros, alrededor de 500 menos que Liberbank. Pero la realidad es que los fondos no han valorado el banco más allá de los 1.500 millones”, señalan fuentes bursátiles.

Con estas cartas sobre la mesa, Ibercaja tenía dos opciones: parar la operación, como finalmente ha hecho; o empezar a cotizar a toda costa y dejar que el mercado ponga su proyecto en valor con el paso de los meses. Una opción que ya eligió Acciona Energía en julio de 2021, cuando aceptó debutar en el parqué a 26,73 euros, en la parte más baja del rango de precios de su gigantesca OPV. El máximo era de casi 30 euros.

Grandes riesgos

La decisión de Ibercaja comporta riesgos. El primero y más evidente es el mal sabor de boca que deja entre la comunidad inversora que, siempre, ante cualquier decisión de posponer una OPV, entiende que prima el afán recaudatorio sobre el proyecto empresarial. Y el segundo es el del plazo de ejecución de la salida a bolsa. Ibercaja podría reactivarla en cualquier momento, pero el asunto no es tan sencillo.

“No es posible machacar de nuevo a corto plazo a los fondos con presentaciones que no van a cambiar nada respecto a las de diciembre. Ibercaja necesita contar algo nuevo, y eso supone que posiblemente no podrá relanzar la OPV como mínimo hasta la ventana de liquidez de junio o de julio. Con el aplazamiento ha asumido un riesgo importante, porque por otra parte el mercado sabe que esta operación es obligatoria para la entidad”, señalan fuentes de los bancos de inversión.

Ahora, la Fundación Ibercaja cuenta con el 88% de las acciones del banco, y su intención es reducir la participación hasta el 46% después de una OPV que el grupo espera sacar adelante es un escenario que tendrá que ser sensiblemente mejor que el actual. Y eso pasa porque se acelere la expectativa, que ya es real, de una primera subida de los tipos de interés en Europa este mismo año que mantenga vivo el rally del sector financiero.

Si en Estados Unidos la hoja de ruta pasa por cuatro o cinco subidas a lo largo de este año, el mercado ya espera una primera del Banco Central Europeo (BCE) de 0,25 puntos básicos a finales de 2022. El mercado es cada vez más escéptico con el machacón mensaje del BCE de que no tocará el precio del dinero este año, con el argumento de que los actuales niveles del 2% en la inflación son transitorios.

Si la apuesta del mercado por esa primera alza de tipos en diciembre de 2022 gana fuerza, Ibercaja podría encontrar un escenario idóneo para lanzar la OPV en la ventana de liquidez del próximo otoño. Pero, a la espera de acontecimientos, una de las OPV más largamente esperada de todos los tiempos en España vuelve al cajón. La gran duda es si, en unos mercados tan llenos de dudas este año, el banco ha dejado pasar una buena primera oportunidad.

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