Para al­canzar el bien­es­tar, hay que tra­bajar un mí­nimo de 40 horas

Españoles y franceses: cobran menos pero libran más

Cuentan con 36 días entre va­ca­ciones y fes­tivos en el ca­len­da­rio, según datos de la OCDE

Vacaciones
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En un tiempo en que el Gobierno, sin­di­catos y em­pre­sa­rios se en­zarzan en el de­bate de subir el sa­lario mí­nimo in­ter­pro­fe­sional (SMI), que pro­vo­cará ob­via­mente una subida del sa­lario medio per­ci­bido, quizá no venga mal des­velar que los tra­ba­ja­dores es­pañoles son, junto los fran­ce­ses, los que más va­ca­ciones y li­branzas tienen en Europa. Al fin y al cabo, el mer­cado la­boral y su adap­ta­bi­lidad a las per­tur­ba­ciones cons­ti­tuye un re­fe­rente para cues­tiones tan im­por­tantes como el bien­es­tar, la pro­duc­ti­vi­dad, los sa­la­rios y el em­pleo de los tra­ba­ja­do­res.

También en cuanto a los días de ocio se refiere, porque en los países con un mayor grado de bienestar, sus ciudadanos gozan de mayores días de libranza, ya sea por vacaciones, como por días festivos en el calendario. Españoles y franceses son los empleados que mayor número de vacaciones tienen al año, 36 días, según un estudio de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

“Un trabajador austríaco tiene derecho a casi cuatro veces los días de descanso que puede disfrutar, como mínimo según la ley, un empleado en Estados Unidos” alerta Statista, porque las diferencias en el tratamiento de unos países y otros resulta muy diverso. En Estados Unidos, los empleados cuentan sólo con 10 días festivos de calendario laboral y ninguno de vacaciones anuales, mientras que los austríacos disponen de 25 días de vacaciones y 13 festivos. Los españoles tienen 22 días de vacaciones por 25 los franceses, pero aquí existen 14 días de fiesta, mientras que en el país galo sólo tienen 11.

El estado de bienestar, en todo caso, hace referencia a múltiples factores. “El ocio representa la tercera mayor parte del tiempo de las personas después del cuidado personal (que incluye el sueño) y el trabajo remunerado. El tiempo dedicado al ocio disminuyó en 1,5 horas por semana para un trabajador a tiempo completo entre la década de 1970 y la de 2010, en promedio en los 14 países de la OCDE para los que hay datos disponibles. Esta disminución comenzó en la década de 1990 y se aceleró con el tiempo”.

El informe considera que el nivel mínimo de trabajo para alcanzar el bienestar material es de 40 horas. “En varios países de la OCDE en 2019, un solo trabajador con salario mínimo sin hijos tuvo que trabajar más de 40 horas por semana (es decir, más del límite de horas semanales normales en la mayoría de los países) para escapar de la pobreza”.

El teletrabajo

Según la información de la OCDE, “el acceso al teletrabajo no está garantizado en todos los países de la OCDE. Los derechos legales para solicitar el teletrabajo, donde existan, pueden cubrir a todos los empleados (como en Nueva Zelanda o España) o algunas categorías (como en Lituania). En los Países Bajos, Portugal y el Reino Unido, los empleados tienen el derecho exigible de solicitar el teletrabajo, mientras que en algunos otros países los empleadores pueden negarse fácilmente a aceptar tales solicitudes”.

El informe indica también que antes de la crisis de la COVID-19, los acuerdos de teletrabajo “eran utilizados con mayor frecuencia por hombres, empleados con un alto nivel de educación y muy bien pagados en la mayoría de los países de la OCDE”. El informe también señala que “las disparidades entre los grupos educativos y de ingresos se ampliaron durante los primeros cierres, cuando el 55 % de los trabajadores con un nivel educativo alto podían trabajar desde casa en promedio, frente al 19 % de los trabajadores con un nivel educativo bajo”.

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