Rusia y China apuestan por el con­trol de sus zonas re­gio­nales de in­fluencia

Las cadenas de suministro, forzadas a reinventarse por la crisis de Ucrania

La se­gunda Guerra Fría pro­vo­cará el re­di­seño de las rutas co­mer­ciales y los flujos de energía y ali­mentos

gas natural gaseoducto
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La in­va­sión de Ucrania por parte de Rusia ha pro­vo­cado un vuelco geo­po­lí­tico de pro­por­ciones in­cal­cu­la­bles. Una trans­for­ma­ción que se está ges­tando de­lante de los ojos de los ciu­da­danos en todo el mundo, in­ca­paces de vis­lum­brar lo que es­conde el fu­turo. El ruido de los avio­nes, el es­ta­llido de los mi­siles o el des­file de tan­ques frente a la re­sis­tencia de la po­bla­ción es la cara vi­sible de este con­flicto. Pero una de las grandes trans­for­ma­ciones que esta guerra va a pro­ducir es el au­tén­tico vuelco en el mapa de la ca­dena de su­mi­nistro que se va a pro­du­cir.

“Si las ramificaciones internacionales del conflicto Rusia-Ucrania continúan extendiéndose, nos enfrentamos a una posibilidad real de una economía global que se bifurca, en la que las alianzas geopolíticas, los flujos de energía y alimentos, los sistemas monetarios y las rutas comerciales podrían dividirse”, asegura Craig Fuller, director ejecutivo de FreighWaves.

Esta empresa proporciona a las organizaciones de la cadena de suministro datos y contexto fundamentales que ayudan a comparar, analizar, monitorear y pronosticar la actividad, los precios y los riesgos en el mercado global de carga, con el objetivo de aumentar la eficiencia y la rentabilidad al generar precios más precisos, una mayor utilización de los activos y menores emisiones.

Fuller asegura que se van a rediseñar cadenas de suministro completas, con nuevas fuentes y socios. Estas modificaciones buscarán una mayor seguridad corporativa, pero se va a generar mucha volatilidad e imprevisibilidad.

“Las empresas occidentales comenzarán a cambiar el abastecimiento del Este y más hacia los estados occidentales y neutrales. La integración económica de América del Norte se convertirá en una nueva prioridad. El transporte terrestre a través del continente euroasiático se volverá más complejo y posiblemente cuestionado”, asegura en FreighWaves.

Todo esto resulta mucho más complejo de lo que sucedió en la primera Guerra Fría, donde el mundo se encontraba dividido en países del Este y del Oeste. En esta ocasión, el orden internacional va a quedar definido por lo que establezcan las cadenas de suministro.

Seguridad

Fuller explica su visión sobre el futuro. “Si bien los precios se convertirán en una consideración importante para los consumidores, las marcas que ofrezcan un conjunto de opciones disponible de manera consistente y predecible disfrutarán del poder de fijación de precios. Los futuros ganadores del mercado serán las corporaciones que hagan las inversiones en la infraestructura de la cadena de suministro y las ubicaciones de producción confiables y amigables con Occidente”.

Esta segunda Guerra Fría es la consecuencia de un largo conflicto geopolítico, económico y militar entre Oriente y Occidente. “Ahora la trama se complica. Los actores estatales como Rusia y China están eligiendo la hegemonía regional sobre la integración global; veremos que esto se desarrolla más en el Báltico y el Mar de China Meridional, sin mencionar el Medio Oriente y el Gran Pacífico”, señala Fuller.

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