BOLSA

Las constructoras empiezan a tambalearse en los mercados

La pa­tronal de las em­presas ce­rá­micas ad­vierte del co­lapso en su­mi­nis­tros y del precio del gas

Natural Gas.
Natural Gas.

El sector cons­tructor ob­serva con preo­cu­pa­ción la falta de su­mi­nis­tros por el parón del trans­porte y exige me­didas para evitar el cie­rre. Los pro­blemas de des­abas­te­ci­miento pro­vo­cados tras más de diez de in­ci­den­cias están afec­tando se­ria­mente a nu­me­rosas em­presas del sector cons­truc­tor, con se­rias re­per­cu­siones en sus va­lo­ra­ciones bur­sá­ti­les.

Entre las principales constructoras españolas, la única que se desmarca de las caídas anuales es ACS con un alza del 6%. Pero más gracias a los méritos de sus negocios en el exterior, en especial en el Pacífico, que por su actividad en España.

La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) ha advertido de que la falta de suministros podría provocar la ralentización o incluso la paralización de las obras a partir de la próxima semana.

Para evitar el colapso del sector, la patronal de las empresas que suministran los materiales para construcción, rehabilitación y reforma pide un plan de choque con medidas urgentes para garantizar la circulación en los puntos clave de acopio, lo que implica asegurar el acceso de sus transportistas a fábricas y centros logísticos.

En caso contrario, Andimac alerta de cierres de tiendas de materiales de construcción al no poder desarrollar su trabajo, lo que en última instancia afectaría a las obras, ya que la construcción es un proceso continuo en el que la falta de un material bloquea la actividad.

La escasez de materiales se está observando ya tanto en fases iniciales de obra (cementos y hormigón) como en otros como los acabados o la cerámica. Y alerta de que, si la parálisis se mantiene durante esta semana hasta conocerse soluciones concretas que permitan desconvocar los paros, la última semana de marzo el sector corre el riesgo de desmoronarse por el desabastecimiento.

Un frenazo que, de alargarse, podría acabar impactando en la ejecución de los fondos europeos. Un efecto demoledor, teniendo en cuenta la importancia del sector de la construcción a la hora de canalizar las ayudas comunitarias.

Tanto la invasión Ucrania como el encarecimiento de los materiales y de la energía que ya se venían percibiendo, así como las tensiones en las cadenas de suministro, han obligado a Andimac a revisar todas sus previsiones para el sector de la reforma y la rehabilitación, para el que antes de la invasión se pronosticaba un crecimiento del 4,5% en 2022 en actividad.

Estas expectativas se pueden ver claramente cercenadas. La situación, señalan desde la patronal, requiere máxima prudencia en la gestión de los riesgos por parte de las empresas. Si a la tensión límite provocada por el incremento de los precios se suma el coste de paralizar una obra, o mantenerla al ralentí, muchas empresas constructoras pueden verse abocadas al colapso, arrastrando de nuevo al conjunto del sector y de la economía tal y como ocurrió en 2008.

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