FISCALIDAD

La co­mu­nidad au­tó­noma cuenta con un ré­gimen tri­bu­tario propio y si­milar al de un Estado

El Gobierno vasco penaliza a las rentas bajas al primar los impuestos indirectos

Las Haciendas fo­rales vascas re­cau­daron 15.900 mi­llones de euros en 2021, una cifra ré­cord

Íñigo Urkullu, PNV.
Íñigo Urkullu, PNV.

El mo­delo fiscal que rige en las tres pro­vin­cias vas­cas, de­no­mi­nadas Territorios Históricos, son muy di­fe­rentes al del resto de España. Una fis­ca­lidad que en su base sigue apos­tando por la tri­bu­ta­ción in­di­recta que pagan todos los con­tri­bu­yentes de esta co­mu­nidad au­tó­noma sin tener en cuenta su poder ad­qui­si­tivo. Una norma que choca, por así de­cirlo, con los im­puestos di­rectos que se aplican en fun­ción del nivel de ri­queza que se po­sea.

¿Cuáles son los impuestos indirectos y los directos? El IVA es uno de esos gravámenes conocidos como indirectos ya que lo pagan todas las personas con independencia del dinero que ganen cada mes con su trabajo o de la riqueza que posean. Esto es, el impuesto sobre el valor añadido de un coche o un producto de alimentación no entiende de ganancias personales y se paga sin distinción.

Frente a estos se encuentran los denominados impuestos directos con los que aquellos que más tienen pagan más a Hacienda. Es el caso del conocido IRPF cuando se trata de personas físicas o el Impuesto de Sociedades aplicado a empresas. En ambos casos se paga un tipo impositivo establecido en función de las ganancias. Récord de recaudación en 2021

Precisamente y en lo que se refiere a la recaudación que hace ese sistema fiscal, en el caso del País Vasco que como se ha mencionado es distinto, en Euskadi el pasado año las arcas de las haciendas forales recibieron 15.900 millones de euros del pago de dichos impuestos; de los cuales la mayor parte de ellos (por encima de 8.000 millones de euros) venían de los indirectos. Por tanto, la fiscalidad vasca penaliza en cierto modo la distribución de la riqueza en sus territorios.

Todo un récord que sobre todo se puede ver en el ejemplo del IVA: este impuesto alcanzó el pasado año una cifra de más de 6.200 millones de euros lo que se traduce en un 21,2% más que lo recaudado durante 2020. Eso sí, en este caso hay que puntualizar que se trató de un año condicionado por la pandemia, el confinamiento y la bajada del consumo; además de por un IPC que ha subido un 6% durante 2021.

Sin embargo, estos números no han sorprendido excesivamente. Forman parte de un camino que se lleva viendo en los últimos años; aunque en el 2021 la tendencia ha sido más acusada y llamativa. Es más, dentro del modelo fiscal vasco, desde el año 2013 los impuestos indirectos siempre han tenido un mayor protagonismo en esa recaudación en detrimento de los directos.

Eso sí, en este punto es importante precisar que de la regulación de los primeros se encargan desde el Congreso de los Diputados. Aunque, a esto hay que añadir el ajuste que se hace como parte del Concierto Económico entre el conjunto del Estado y Euskadi para establecer la cantidad de IVA que le corresponde a esta comunidad y que suele favorecer a las administraciones vascas.

El particular modelo vasco

Todo lo anterior no se entendería sin hacer un breve repaso a lo que es el sistema fiscal propio del País Vasco; heredado de los derechos históricos de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava. Un origen, el de este modelo, que se remonta al año 1878 cuando tuvo lugar el primer Concierto Económico Vasco.

De este modo, y dentro del resto del país, los Territorios Históricos Vascos son los únicos que cuentan con un régimen tributario propio y con una capacidad normativa y de gestión parecida a la de las administraciones tributarias de los estados. Son, por tanto, las diputaciones forales de cada uno de ellos las que se encargan de recaudar y decidir los impuestos que deben pagar sus ciudadanos.

De la misma manera, el Concierto Económico Vasco tiene unas normas de armonización fiscal que aseguran el desarrollo armónico de los diferentes sistemas tributarios, los del País Vasco y los del resto del Estado español. A esto hay que añadir que el País Vasco contribuye a las arcas del Estado con lo que se denomina el cupo, una cantidad económica que ayuda a sufragar las competencias no transferidas a las comunidades.

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