OPINIÓN

Rusia no avanza en Ucrania ni con presión ni con bombardeos

El Gobierno de coa­li­ción de Pedro Sánchez na­vega en la dis­cordia por la guerra

Vladimir Putin y Tayyip Erdogan
Vladimir Putin y Tayyip Erdogan

En la España de un Gobierno de coa­li­ción de color muy de iz­quierdas dos mi­nis­tras de su­puesta sen­si­bi­lidad com­pa­siva des­cu­bren una nueva fór­mula para con­tra­rrestar las iras y el fuego del ejér­cito in­vasor de Ucrania. Diplomacia de Precisión y de­nuncia de los Partidos de la Guerra. Una fór­mula críp­tica porque el único Partido de la Guerra es el de Vladimir Putin.

En una finta inverosímil, un portavoz de Podemos quita leña al fuego afirmando que entre esos enemigos de la Guerra no se encuentra el Partido Socialista Español, aunque su secretario general y presidente del Gobierno haya autorizado el envío de armas a los patriotas ucranianos para intentar contrarrestar el fuego ruso.

Todo un galimatías que robustece al extremo opuesto del espectro político español, el que acusa sin tregua de debilidad a un gobierno que cuenta con esos embarazosos aliados; un gobierno que ha decidido enviar armas ofensivas a los resistentes ucranianos que combaten y plantan cara a un poderosísimo ejército extranjero.

La OTAN no interviene para detener la invasión rusa de Ucrania -país que no es miembro de la alianza defensiva occidental- por el temor además a que la guerra se extienda por Europa y que la neutralidad nuclear pudiese verse amenazada. Una OTAN que, sin embargo, no duda en fortalecer al ejército y a los voluntarios ucranianos. Un respaldo a los bravos patriotas.

Solo hay un Partido de la Guerra, el partido del presidente Putin que no ha aceptado ningún tipo de diplomacia por más precisa y sofisticada que la ofrecida y reclamada por el Occidente democrático. Respuesta: un ejército invasor con cientos de miles de jóvenes camaradas rusos conducidos y engañados por los viejos hombres fuertes del KGB.

El comunismo de Putin tiene una añeja y sangrante tradición. Polonia, Hungría y Checoslovaquia no consiguieron sonreír a la Libertad de Expresión y al resto de libertades vigentes en cualquier democracia.

La ira y el fuego de los tanques rusos impusieron la ortodoxia soviética. Es el mismo patrón con el que los jóvenes camaradas ruso- soviéticos pretenden imponer a un país independiente como lo demostró el propio plebiscito de independencia de Ucrania de la Federación Rusa. Los ucranianos, mujeres y hombres, votaron independencia. El único partido de la Guerra es el qué decreta la invasión de Ucrania. La diplomacia de Precisión no ha funcionado, pese a los esfuerzos de los dirigentes franceses, alemanes, británicos y otros aliados.

El ejército invasor frenado en su propósito de rápida ocupación del territorio ucraniano echa mano del bombardeo de las principales ciudades. Respeto y apoyo a ese gobierno ucraniano acusado de ”nazi”, que ha resultado ser todo un ejemplo de heroísmo. Y ahora Putin ante la obstinada resistencia de los ucranianos lo que reclama es la independencia de las regiones etno-parlantes rusas que en su día también votaron mayoritariamente por la independencia de Ucrania.

¿Quién sabe si su aliado político oriental le salvará la cara propiciando un alto el fuego y una razonable negociación?¿Sería acaso esa la Diplomacia de Precisión?.

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