Tras un arranque muy pro­me­te­dor, la ac­ción ha caído un 13% en lo que va de año

Los Masaveu compran sin descanso en Línea Directa, que cumple un año en bolsa

El grupo as­tu­riano apro­vecha una co­ti­za­ción en horas bajas tras los re­sul­tados

Linea Directa.
Linea Directa.

Línea Directa Aseguradora ha hecho una de­mos­tra­ción de ‘efecto cham­pagne’ desde su es­treno en Bolsa. Este viernes se cumple un año desde que la ase­gu­ra­dora de­butó en el mer­cado de va­lores a un precio de 1,31 euros por ac­ción. La ope­ra­ción, un ‘spin off’ por el que Bankinter de­jaba de ser el único ac­cio­nista de la com­pañía y va­lo­raba la com­pañía en 1.434 mi­llones de eu­ros, tuvo un arranque es­pec­ta­cu­lar. La ac­ción subió un 23% en su primer día de co­ti­za­ción, pro­ta­go­ni­zando el mejor debut en España desde 2013.

A mediados de junio del 2021, la acción tocaba techo en el parqué en los 1,93 euros, antes de emprender una corrección que, 12 meses después de su estreno bursátil, deja un saldo mucho más discreto. La acción cae un 13% en lo que va de 2022 por debajo de los 1,40 euros. Por lo tanto, la revalorización desde la salida a bolsa se ha reducido hasta un 5%. Por el camino, los grandes accionistas han movido el capital de la compañía, con un gran protagonista como la familia Masaveu, que apuesta muy fuerte por el valor.

El conglomerado asturiano, con amplios intereses en el sector financiero que en el ámbito de universo cotizado se extienden a Unicaja -fueron accionistas históricos de Liberbank-, pero que se amplía a otros sectores como la sanidad, la construcción o el negocio bodeguero, no ha dejado de hacer acopio de acciones en este último tramo del mes de abril. Los Masaveu, a través de diferentes sociedades, han hecho acopio de alrededor de 700.000 títulos de Línea Directa siempre alrededor de los 1,40 euros.

El pasado mes de marzo, Fernando Masaveu declaraba una participación del 5,01% de la aseguradora, que tras las compras de este mes ha crecido de nuevo. Tras la salida a bolsa, Fernando Masaveu controlaba un 4,37% del capital, paquete -el tercero más grande en la compañía sólo por detrás del de Bankinter y el de Jaime Botín- que no ha dejado de ganar tamaño a lo largo de los últimos meses. Desde entonces, no ha dejado de aumentar su presencia en la compañía a medida que la cotización perdía fuelle.

Los resultados de Línea Directa en el primer trimestre del año han sido el último reclamo. El pasado 22 de abril, la compañía reportó un beneficio de 24,2 millones de euros en el primer trimestre, con un descenso de algo más del 18% respecto al mismo trimestre del año pasado. En el otro extremo, los ingresos crecieron un 3,5%, un registro insuficiente para evitar una corrección en bolsa en la que el valor se ha dejado en el camino el nivel de los 1,40 euros y supone volver a la zona de mínimos históricos.

“Los resultados han decepcionado las expectativas del mercado, que ve como Línea Directa está sufriendo para cumplir sus objetivos. El dividendo de 0,02 euros brutos por acción que supone un ‘pay out’ del 90% no ha sido suficiente para reactivar al valor en bolsa. Hay dudas sobre el potencial de crecimiento de la compañía, es un escenario de ralentización económico del que el grupo no parece poder sustraerse”, aseguran en una firma de bolsa escéptica con el futuro a corto plazo de la compañía.

Con estas cartas sobre la mesa, los fondos con mayores participaciones en el valor se están moviendo en lo que va de año. En línea con la estrategia de los Masaveu, el estadounidense Invesco ha subido su participación en el grupo hasta casi el 2,5%. Un paquete muy superior al 1% que la gestora tenía tras la salida a bolsa del grupo. Por su parte, Fidelity ha recorrido el camino contrario. Tenía algo más del 3% de la aseguradora en marzo y este mes ha reducido su participación hasta el 1,95%. El otro accionista significativo es Lazard, que desde mayo del año pasado mantiene un paquete estable del 2,5%.

Por lo tanto, la mayoría de los inversores de referencia de Línea Directa están dando una oportunidad al valor, que pasa por momentos difíciles en bolsa. “Lo está haciendo peor este año que comparables como Mapfre o Catalana Occidente, y algunos fondos creen que puede corregir ese desfase a partir de ahora. Aunque no habrá catalizadores a muy corto plazo para el valor, sí que se puede esperar que lo peor esté pasando ya, porque el castigo está siendo potente”, señalan en fuentes bursátiles.

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