ANÁLISIS

El avance en las en­cuestas de Le Pen pro­voca un au­mento de las co­ber­turas

El factor político francés entra en juego en unas bolsas prendidas con alfileres

Los in­ver­sores pro­tegen sus car­teras antes de unas elec­ciones fran­cesas con sus­pense

Marine Le pen
Marine Le pen

Hay mucho en juego en la pri­mera vuelta de los co­mi­cios pre­si­den­ciales que Francia ce­lebra este 10 de abril. La cita llega en la at­mós­fera más en­ra­re­cida po­sible en dé­ca­das: guerra en Ucrania, las ci­fras de in­fla­ción más altas en 40 años y un am­biente so­cial muy tenso en el país galo. Y, sobre todo, con unas en­cuestas que dan un re­sul­tado muy ajus­tado entre el pre­si­dente francés Emmanuel Macron y la can­di­data de la ultra de­re­cha, Marie Le Pen, que ya han puesto el guardia a los in­ver­so­res.

De momento, la sangre no llega al río, ni mucho menos. Sencillamente, el favoritismo del candidato favorito del índice CAC 40 ya no es tan evidente como hace un par de semanas, y los inversores más escépticos están empezando a proteger sus carteras. ¿Cómo? Soltando lastre en renta variable europea, porque lo que está en juego es la continuidad de la estrategía económica y socio-política de la segunda mayor economía de la zona euro.

"Es verdad que la nacionalista de derechas Le Pen no se ha declarado abiertamente antieuropeísta -sí lo era en 2017-, pero su victoria abriría grietas importantes en un momento clave. Pero incluso una victoria ajustada de Macron provocaría un aumento de la incertidumbre, porque dejaría un mapa de poder muy fragmentado que obligaría a una política continua de pactos con los partidos más extremistas. Un escenario poco deseable", señalan en una gran gestora europea.

A medida que las encuestas empiezan a cuestionar la victoria de Macron, a la que el mercado daba más de un 90% de posibilidades hace apenas una semana, ha crecido el ritmo de las ventas en Europa. La corrección no es aún relevante, pero sí lo empieza a ser el repunte de las cifras de contratación, que demuestra que hay menos relajación y más mar de fondo que en el tramo final de marzo y las primeras sesiones de este mes de abril.

En las tres últimas jornadas, la actividad diaria en la bolsa española siempre ha superado los 1.500 millones de euros, claramente por encima de las medias de los días anteriores. Un alza que los expertos atribuyen a un volumen de ventas que va creciendo poco a poco y a un fuerte aumento de la especulación. "Más vale prevenir que curar", señalan en fuentes bursátiles, que recuerdan que en clave nacional el mercado también empieza a cotizar tras las elecciones de Andalucía el próximo junio.

Incertidumbre en la primera vuelta

En definitiva, la primera ronda francesa -que se completará el 24 de junio con la decisiva segunda que hipotéticamente enfrentará a Macron y Le Pen y dejará fuera al izquierdista Jean-Luc Mélenchon- va a ser un gran test para medir la fortaleza de la Unión Europea respecto a los grandes retos del momento: guerra en Ucrania, inflación galopante y debilidad económica. En este entorno, algunos analistas se están poniendo la venda antes que la herida.

Los de Barclays recomiendan vender euros ante un eventual 'sorpasso' de Le Pen, y comprar dólares y reales brasileños. Una estrategia defensiva, de cobertura a muy corto plazo, que se extendería hasta las puertas de segunda vuelta del 24 de abril. En este línea, ING asegura que la cotización del euro se ve sometida a una fuerte presión por la prima de riesgo político que generan las elecciones francesas. Una presión que durará, como mínimo, dos semanas más.

Si los resultados de la primera vuelta confirman la igualdad entre Macron y Le Pen, los expertos vaticinan un fuerte parón en las decisiones de inversión hasta la ronda definitiva. "De momento, estamos detectando rebajas de posiciones en acciones francesas -Vinci y Eifagge han sufrido en bolsa por la amenza de nacionalización si gana Le Pen- y europeas en general para enfrentar mejor el corto plazo", aseguran desde uno de los mayores 'broker' españoles.

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