España es el se­gundo país ‘exportador’ de cons­truc­ción del mundo, solo su­pe­rado por China

La internacionalización 'salva' a las constructoras españolas

América del Norte, Australia y Latinoamérica, prin­ci­pales mer­cados para un ne­gocio de 58.000 mi­llones

FCC lidera una oferta en el Reino Unido.
FCC lidera una oferta en el Reino Unido.

Ante las malas pers­pec­tivas que hay en España para el sector cons­truc­tor, cuyo origen no solo está en la ac­tual crisis de­ri­vada de la pan­demia y la guerra de Ucrania, las em­presas cons­truc­toras se han visto abo­cadas a los mer­cados ex­te­riores para man­tener sus pers­pec­tivas de cre­ci­miento. Y es que, PERTEs aparte, la in­ver­sión pú­blica -motor de las grandes obras de in­fra­es­truc­tu­ras- no solo es in­fe­rior a la de nues­tros ve­cinos y so­cios de la Unión Europea, sino que tam­poco tiene visos de re­me­diarse a corto ni a medio plazo.

La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan), que agrupa a las 40 mayores compañías del ramo constata en su último informe ‘Construcción e Infraestructuras 2021-2022’ que “la inversión pública total prevista en España en 2022/2023 es un 61% inferior a la media de las tres mayores economías europeas”. Más concretamente, la inversión del Gobierno español es el 53% más baja que la italiana, el 65% menor que la alemana y el 67% inferior a la francesa.

El sector tampoco espera demasiado de los fondos europeos. El impacto de las subvenciones del programa Next Generation de la UE en la producción de las constructoras españolas durante 2022 será “moderado” en su opinión ya que esperan un crecimiento de apenas 870 millones para obra civil, de 560 millones para edificación no residencial (más de 270 millones irán a rehabilitación de edificios públicos) y un alza de 2.400 millones para edificación residencial, incluida la rehabilitación (600 millones) y las inversiones en energía fotovoltaica y almacenamiento (1.800 millones) para vivienda.

Por tanto, la actividad internacional de las empresas no solo es lógica y fruto de muchos años de competencia en todo el mundo sino que es, también, una necesidad para salvar sus cuentas de resultados y preservar los casi 430.000 puestos de trabajo con que cerraron (plantilla media) el ejercicio pasado en el que el empleo del sector bajó el 5,6%. Motivos para el optimismo no le faltan habida cuenta de la recuperación de la actividad y del hecho de que estas empresas caen tan con una cartera de obra contratada de casi 100.000 millones de euros que suponen el 10,4% más que el ejercicio anterior y que garantizan 27,3 meses de actividad de las empresas. De dicha obra contratada, casi 89.000 millones son de mercados internacionales que crecieron el 10,7% respecto al ejercicio precedente.

Las empresas asociadas a Seopan (el 95% de las constructoras con actividad internacional) desarrollan tres líneas de negocio en los 82 países donde operan: construcción, concesiones y agua. En todas ellas las diferentes empresas han captado el 74% de los 70.000 millones de euros de producción total (incluidas concesiones) realizada durante el año pasado.

Los datos recabados con cargo al ejercicio 2021 indican que la actividad internacional de las constructoras españolas alcanzó los 47.000 millones de euros. Tal como el informe 'Empresas españolas de infraestructuras: presencia global’, también elaborado por Seopan, eso supone el 74% de su actividad total. La cifra, no obstante, representa un descenso del 1,1% respecto a un año antes. De toda esa producción, las ventas de construcción alcanzan el 86,4% del total, con una mejora del 1%.

En términos de Ebitda, sin embargo, las concesiones aportan prácticamente la mitad (48%) de los 9.224 millones de euros agregados por estas empresas como beneficio bruto, mientras que la construcción genera el 24,6% y ‘otras actividades’ (agua, ingeniería…) el 27,2% restante.

Potencia mundial

Según las cifras de la publicación especializada Engineering News-Record (ENR) correspondientes a 2020, los principales mercados de las empresas españolas son América del Norte con ventas por valor de casi 25.000 millones de dólares (unos 23.000 millones de euros); Australia, con más de 9.000 millones de dólares (8.400 millones de euros) y Latinoamérica, con unos 7.400 millones de dólares (casi 7.000 millones de euros).

Por todo ello, España se sitúa como la segunda potencia constructora mundial solo superada por China y por delante de Francia, Alemania,, Corea, EEUU, Italia, Turquía y Japón con una facturación de 62.000 millones de dólares (unos 58.000 millones de euros) en 2021.

Por número de empresas, España aporta diez de las 44 empresas de construcción internacional europeas, frente a las 7 tres de Francia, las cinco de Alemania o las doce de Italia. China compite en los mercados mundiales con 78 empresas, Estados Unidos con 41, Japón y Corea con once cada una y Turquía con 40.

Proyectos estrella

Con estas perspectivas, contratos como el de FCC en el Reino Unido para realizar la mejora de la carretera A303 a su paso por Stonehenge, animan las perspectivas. El consorcio en el que participa FCC, denominado ‘More’, e integrado por FCC Construcción, WeBuild y BeMo Tunnelling ha sido designado Preferred Bidder (‘Contratista Preferente’, según la terminología anglosajona), que equivale de facto a una preadjudicación.

La obra, para cuyo diseño el consorcio More ha contratado a Atkins, Jacobs y la española Sener, tiene un presupuesto de 1.250 millones de libras esterlinas (1.476 millones de euros) y supondrá la construcción de un túnel de, al menos tres kilómetros por debajo del sitio donde se ubica el conjunto megalítico, cerca de la ruta actual de la A303, pero a 50 metros del monumento de Stonehenge; lo que permitirá, además, evitar obstáculos para la contemplación de este monumento considerado Patrimonio Mundial. Junto a ello, se construirá una nueva circunvalación al norte del pueblo de Winterbourne Stoke y varios cruces con dos carreteras a a ambos lados del monumento.

En el sector siempre se ha mantenido que la ingeniería (y técnica constructiva) españolas están a la vanguardia mundial. Si es por obras emblemáticas, ejemplos no faltan. Ahí está, por ejemplo, la presa Calaveras de Dragados en EEUU; el proyecto Follo Line que Acciona desarrolla en Noruega, la línea 1 del tranvía de Odense (Dinamarca), de Comsa; o la Línea 2 del Metro de Panamá que construye FCC o la línea Norte del Metro de Londres a cargo de Ferrovial. O más atrás en el tiempo, infraestructuras de importancia mundial como la ampliación del Canal de Panamá, el Ave La Meca-Medina (Arabia Saudí), el nuevo aeropuerto de Hong Kong o el puente Oresund entre Suecia y Dinamarca entre otros.

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